Santa Cruz y Recart, directoras del Santander, y el debate por la "feminización"
Justo con la entrada en vigencia de la ley "Más mujeres en directorios", hace un par de semanas, una columna de Lucía Santa Cruz en "El Mercurio" instaló un debate sobre "La gran feminización de la sociedad", como la historiadora tituló el texto
Justo con la entrada en vigencia de la ley "Más mujeres en directorios", hace un par de semanas, una columna de Lucía Santa Cruz en "El Mercurio" instaló un debate sobre "La gran feminización de la sociedad", como la historiadora tituló el texto.
Allí hace referencia al reciente y controvertido paper de la norteamericana Helen Andrews, quien sostiene que hay una relación irreductible "entre feminización y el movimiento woke , y la política de cancelaciones se debe por sobre todo a la aplicación femenina de apelaciones emocionales por sobre la argumentación racional". Ella plantea si la presencia de mujeres ha ido creciendo en diferentes y nuevos espacios en la sociedad, producto de una "competencia justa".
No se hizo esperar el debate en redes y en cartas al director de este diario. La primera vino de María Olivia Recart, presidenta de Comunidad Mujer y que comparte con Santa Cruz en el directorio del Banco Santander. "Lucía Santa Cruz plantea una preocupación comprensible: cómo ciertos cambios culturales afectan la vida pública y jurídica", dice la carta firmada también por 10 consejeras de la ONG, "tomarla en serio implica también detenerse en un punto clave del debate: que las categorías 'masculino' y 'femenino' no son sinónimos de racionalidad e irracionalidad, ni tampoco describen capacidades cognitivas o éticas".
Y agregan que "el acceso de las mujeres a la vida pública, académica y profesional no ha sido una imposición cultural reciente, sino la corrección de un déficit democrático histórico. No se trata de 'feminizar', sino de completar un mundo que estuvo incompleto".
Lucía Santa Cruz, miembro de la Academia Chilena de Ciencias Sociales y decana de la Facultad de Artes Liberales de la U. Adolfo Ibáñez, respondió que "nada más lejos de mi intención que querer impedir el avance de las mujeres en el mundo público". E insistió en que en las ciencias sociales "solo existen preguntas abiertas y que nunca debe haber obstáculos para revisar el sentido común imperante con argumentos racionales".
"Directorios homogéneos no son más racionales, son más frágiles"
Consultada respecto a la nueva ley que sugiere cuotas de mujeres en los directorios de empresas, Recart -también directora de Lundin Mining Corporation- señaló que "hombres y las mujeres podemos aportar en los directorios, lo que debemos hacer es creer que el talento se distribuye homogéneamente y que los sesgos inconscientes y las estructuras culturales no nos dejan ver la riqueza de talentos que existe en grupos subrepresentados".
Por su parte, la economista Cuky Pérez rebate que el aporte de las mujeres sea desde lo emocional. "La economía del comportamiento humano y psicología han mostrado hace tiempo que todas las decisiones humanas combinan emoción y razón, y que la supuesta "racionalidad masculina" es más un mito cultural que una realidad observable", precisa.
"Gran parte de los fraudes y quiebras más grandes del mundo (Enron, Lehman Brothers) fueron decisiones 'racionales', avaladas por directorios abrumadoramente masculinos. Chile no es la excepción. El caso La Polar es probablemente el ejemplo más claro. La lección es clara: los directorios homogéneos no son más racionales, son más frágiles", enfatiza la experta en data science .
En la misma línea, la presidenta de SMU, Pilar Dañobeitía, estima que "habría irresponsabilidad en las designaciones si la única motivación para asignar un cargo fuera 'llenar el cupo de género'. Y como los que eligen son los accionistas -señala-, me cuesta creer que elijan talento que no le aporta a su negocio".
Por su parte, la directora de empresas y del Instituto de Directores, Fadua Gajardo, asegura que estas nuevas leyes no quitan mérito a las mujeres que llegan a los directorios. "En Chile existe un número muy relevante de mujeres altamente capacitadas para asumir estos roles", apunta.
Por lo tanto, a su juicio, estas nuevas regulaciones buscan corregir sesgos que históricamente han limitado su acceso. "El mérito sigue siendo central; lo que cambia es que se amplía el universo de búsqueda", dice.