Lunes, 02 de Febrero de 2026

Dolex para Iván Cepeda

ColombiaEl Tiempo, Colombia 1 de febrero de 2026

A la hora de escribir esta columna el CNE no había resuelto el tema, pero queda la constancia: Iván Cepeda no puede repetir consulta interpartidista con Roy, así se victimice para presentarse como un perseguido de los enemigos de la democracia

A la hora de escribir esta columna el CNE no había resuelto el tema, pero queda la constancia: Iván Cepeda no puede repetir consulta interpartidista con Roy, así se victimice para presentarse como un perseguido de los enemigos de la democracia. Tuve oportunidad de decírselo antes de la consulta del Pacto Histórico. Él le restó importancia. La Ley 1475 de 2011 es muy clara en que no puede. Uno, porque en esa consulta competían tres partidos, Polo, Comunista y UP, lo que la convirtió en interpartidista, y la ley prohíbe que alguien repita este tipo de consulta en un mismo proceso electoral. Dos, porque los resultados de una consulta son de obligatorio cumplimiento. A Cepeda lo eligieron como candidato del Pacto Histórico. Supongamos que ya enfrentado a consulta con Roy, de pronto pierda… Pues no podría seguir de candidato en primera vuelta. ¿Y qué pasaría con el mandato popular que obtuvo de los tres partidos que ya lo escogieron? ¿Mamola? Pero aquí no terminan sus dolores de cabeza. Le recomiendo un Dolex. A Cepeda lo promueven como un radical de izquierda que, aunque asusta al sector privado, es vertical y transparente. Pero estas cualidades las están poniendo a prueba las informaciones sobre la manera como financió su campaña, con respecto a lo que ha guardado silencio. Así como ha hecho sobre las cuestionadas cuentas de la campaña Petro. El CNE ha denunciado violación de topes por más de $ 3.000 millones y ha pedido sanciones, incluso contra el hoy presidente de la República. En la primera y segunda vuelta de la campaña petrista se colaron elevados aportes de organizaciones sindicales. Fecode y la USO fueron en extremo generosas con aportes de millones de pesos que hábiles jugadas jurídicas han desviado, como si se tratara de dineros donados a Colombia Humana -partido de Petro- y no a la campaña Petro Presidente. Algo parecido hicieron con viajes aéreos no reportados como aportes en especie, para los cuales también encontraron atajo legal: que no eran para la campaña presidencial sino para la parlamentaria. Está también la gritería de Benedetti con Laura Sarabia por el reclamo de los $ 15.000 millones "sin los cuales no habrían ganado"; y las denuncias del ‘Pollo’ Carvajal ( exmilitar y exdiputado venezolano) sobre aportes de Maduro a la campaña Petro. Todo lo anterior refuerza la violación de topes. Que se vino a convertir en delito penal en 2017 durante el segundo gobierno Santos, con sanciones que pueden llegar hasta la pérdida del cargo o de la investidura. Y ese parece ser el problema: si Petro es responsable de la violación de topes de su campaña, se haría acreedor a su destitución. Y en tumbarlo no anda nadie en Colombia. El delito de violación de topes nació muerto por la inoperabilidad de su sanción. Los casos de Cepeda y Corcho no son iguales. Con respecto a sus campañas, lo que ha habido son cuestionamientos sobre donaciones de recursos para la consulta del Pacto Histórico por parte de empresas que, o no reportan actividad financiera, o no existen donde dicen existir, o registran anomalías de índole laboral, contable u operativa. Gracias al trabajo de esta casa editorial, de Semana, de El Colombiano, de La Silla Vacía, de aspirantes a la Cámara como Daniel Briceño y de lúcidas congresistas como Katherine Juvinao y Jennifer Pedraza, ya todo se sabe. Cepeda reportó gastos por $ 964 millones en su campaña a la consulta del Pacto. Su mayor aportante fue Samat Publicidad SAS, con $ 609 millones, a los que se suman $ 116 millones de su representante legal, Javier Pérez: le sufragaron a Cepeda el 75 % de sus gastos. Samat registra un capital de $ 20 millones y cero utilidades. ¿Pero tiene más de 700 millones para regalarle a Cepeda? El señor Pérez confusamente dice que la donación "es una mentira", porque se trató de unos trabajos de volantes, periódicos y plegables que le contrataron y que aún le deben. Lo de la doctora Corcho consiste en algo parecido. $ 742 millones de los $ 1.428 millones que le costó la campaña a la consulta provinieron de un "corrientazo" de nombre Gusteau Chefcito Sigi, sin domicilio e inactivo. Tan curioso es su nombre como su condición fantasmal. Tampoco reporta ingresos. ¿Pero Chefcito sí tiene para donarle a la Corcho el 52 % de sus gastos de campaña? En su defensa, a Cepeda solo le he leído un chat en el que califica todo de "mentiras, rumores y campaña sucia" y les adjudica a sus "actos multitudinarios, discursos y propuestas, la desesperación de la extrema derecha" en su contra. Candidato Cepeda: no se resigne a quedarse con su fama de radical de izquierda. Rescate su prestigio de verticalidad y transparencia, porque si llega a ser el próximo presidente de Colombia, los que no votaremos por usted seremos tolerantes con las diferencias que nos separarán, pero no con las tachas a su honra.
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