La ruta de Patriotas y Halcones al Super Bowl
resumen de agencias - el tiempo @ELTIEMPO
La temporada más impredecible de la NFL coronará a su campeón en el Super Bowl del domingo entre Patriotas de Nueva Inglaterra y Hacolnes Marinos de Seettle, con la participación del colombiano Christian González en Patriots
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La temporada más impredecible de la NFL coronará a su campeón en el Super Bowl del domingo entre Patriotas de Nueva Inglaterra y Hacolnes Marinos de Seettle, con la participación del colombiano Christian González en Patriots. De ambos equipos no hubo rastro alguno en los dos play offs anteriores. A lo largo del último lustro, ambas franquicias han penado lejos de la cumbre que les perteneció la pasada década, especialmente a los históricos Patriotas de Tom Brady. La edición 60 del Super Bowl encumbra a los indiscutibles mejores equipos de la temporada, modelos de transformación exitosa que no requirieron de ninguna superestrella. Tras dominar la NFL durante casi dos décadas, Patriotas inició su transición en 2020 con la marcha de Tom Brady a los Tampa Bay Buccaneers. El entrenador Bill Belichick no logró recomponer el barco y tiró la toalla en enero de 2024. El propietario de la franquicia, Robert Kraft, designó primero a Jerod Mayo, el sucesor de Belichick después de haber estado a sus órdenes como jugador y asistente. Pero apenas una temporada después a Kraft se le volvió a colmar la paciencia. González, clave Libre para decidir, el dueño apostó esta campaña por Mike Vrabel, otro miembro de la dinastía patriota que como DT había dirigido a los Tennesse Titans (2018-2023). Con Vrabel al mando, Nueva Inglaterra volteó el registro de tres victorias y 14 derrotas del año pasado a uno de 14-3, el mejor de esta campaña igualado con los propios Seahawks y los Denver Broncos. El fortalecimiento de la defensa, con la madurez de jugadores como el esquinero colombiano Christian González, ha sido la principal obsesión de Vrabel. En ataque le brindó toda la confianza que necesitaba a Drake Maye, un quarterback de 23 años que, apadrinado por Brady, ha pasado de promesa a firme aspirante a Jugador Más Valioso. Halcones también debieron recomponerse después de traspasar en 2022 a Russell Wilson, el mariscal de campo que los guio a su único trofeo de Super Bowl en 2014. Tras el largo y doloroso divorcio con Wilson, el mánager general John Schneider quedó con las manos libres para orquestar otra plantilla capaz de llegar al Super Bowl. Dando protagonismo a los jóvenes, Seattle blindó una de las mejores defensas de la liga y, con la misma astucia en la agencia libre que los Patriotas, optó por Sam Darnold para la posición de quarterback. Etiquetado como un líder poco fiable, Darnold ya había jugado para otros cuatro equipos antes de afianzarse definitivamente en los Halcones a los 28 años. Su consagración llegó con un recital ante los Rams en la final de la Conferencia Nacional, que abrió las puertas a Seattle para su primer Super Bowl desde la devastadora derrota de 2015 ante los propios Patriotas. Halcones tuvieron aquel trofeo en sus manos cuando avanzaron hasta una yarda de su rival a pocos segundos del final y con una corta desventaja en el marcador de 28-24. A la hora de buscar el touchdown ganador, Wilson renunció a la vía terrestre y lanzó un pase que interceptó Malcom Butler asegurando el cuarto título de los Patriotas, que reactivaba la era Brady tras una década de sequía.