Jugando con la deuda
Jorge Restrepo
Durante 2025, el Gobierno ejecutó una serie de operaciones de "manejo de deuda" ante la difícil situación fiscal
Jorge Restrepo
Durante 2025, el Gobierno ejecutó una serie de operaciones de "manejo de deuda" ante la difícil situación fiscal. Buscaba aliviar la presión que representaban los pagos del servicio de la deuda sobre la caja y así poder mantener el gasto, pateando vencimientos hacia el futuro. La mayor operación fue un intercambio de deuda conocido como Total Return Swap (TRS): la Nación "se obligó a pagar 7.495,25 millones de francos suizos a cambio de 9.324,77 millones de dólares, en un plazo no superior al 31 de julio de 2026", buscando explotar una menor tasa de interés en el mercado suizo. La idea parecía buena, pues permitía diversificar el portafolio concentrado en dólares, extender el plazo y bajar la tasa. El problema fue el enorme riesgo que asumió la Tesorería a nombre nuestro, pues el Franco se podría valorizar, tanto frente al dólar como frente al euro. Eso fue lo que pasó. Al inicio de la operación el franco suizo en el que nos endeudamos cotizaba a 1,1765 dólares y desde que se completó el TRS en agosto de 2025 el franco suizo se ha fortalecido: ayer alcanzó 1,2210 dólares, una apreciación en 7 meses de 3,78% frente al dólar. El Ministerio de Hacienda no ha hecho pública información detallada de la operación, pero si suponemos que la Nación cerró los contratos de TRS a un promedio del franco durante los anuncios de $1,1850, la apreciación acumulada de esos contratos fue al menos 3,03%. Aunque en octubre el gobierno anunció que había completado una operación de cobertura cambiaria por 1.614 millones de francos suizos, al menos 79% del monto del TRS (de 7.495,25 millones de francos suizos) estaría sin cobertura y expuesto al riesgo de variaciones entre el dólar, euro y franco suizo hasta su vencimiento en julio de este año. La "jugada maestra" de ingeniería financiera para liberar caja, terminó en una trampa cambiaria: el ahorro en intereses que buscaba el Ministerio de Hacienda ha sido devorado por la fortaleza del franco, dejando al país con una deuda que, lejos de reducirse, le cuesta hoy a los colombianos en cálculos conservadores 1,1 billones de pesos más que cuando se firmó el contrato. Ganancias y progreso para los inversionistas y pérdidas para nosotros los contribuyentes. Mayor fue el costo de oportunidad: al haber hecho el cambio de esa deuda de dólares a francos suizos justo antes de que el dólar perdiera valor frente a otras monedas, Colombia dejó de ganar 853 millones de dólares (equivalente a más de 3,4 billones de pesos colombianos). El poder no es una licencia para jugar con la deuda que todos pagamos, ni mantener el ritmo de gasto justifica esta apuesta. No hay inteligencia financiera posible ni seguro cambiario que supere el beneficio para todos de un ajuste del gasto.
Profesor, Departamento de Economía, Pontificia Universidad Javeriana.