Así fue la cumbre en Washington
Hay que celebrar el curso que han tomado las relaciones con Estados Unidos después de la reunión llevada a cabo esta semana en la Casa Blanca, entre los mandatarios de nuestros dos países
Hay que celebrar el curso que han tomado las relaciones con Estados Unidos después de la reunión llevada a cabo esta semana en la Casa Blanca, entre los mandatarios de nuestros dos países. Fue mucho más que un exitoso encuentro social, como han querido mostrarla. Aunque los acuerdos se han mantenido en reserva, fuentes de alta credibilidad me han confirmado que, para los Estados Unidos, la cumbre cumplió cabalmente sus propósitos. Para quienes conocen bien el Departamento de Estado, saben de la importancia de los gestos en la diplomacia americana. En este sentido, es muy diciente que la entrada de Petro a la Casa Blanca se haya hecho por la puerta sur del Executive Building y no por la puerta principal, por donde suele recibirse a los jefes de Estado, la misma por la que han entrado Gaviria, Pastrana, Santos, Uribe y Duque. Algunos sostienen que así fue porque no se trató de una visita de Estado ni de una visita oficial. La misma razón por la que, ajenos al protocolo, se habrían dirigido al visitante como "Gustavo" y no como "Mr. President". Aun así, es también cierto que fue amable la despedida de Trump, al punto de que nuestro jefe de Estado no usó esta vez el megáfono. Hay que leer, inclusive, la forma como Trump escogió a sus compañeros: el vicepresidente, que representa la sangre joven de los republicanos; el hombre fuerte del gabinete, Marco Rubio, y el senador Bernie Moreno, cuya familia les ganó a Petro y su abogado Carranza una tutela por falsos señalamientos, respecto de los cuales está pendiente una retractación, por lo que actualmente cursa un desacato judicial. Según ha trascendido, la jornada empezó con una extensa reunión entre la comitiva colombiana y las agencias americanas, quienes compartieron informes de alta confidencialidad sobre los cultivos ilícitos, los antecedentes existentes con los barones de la droga y la corrupción durante el cuatrienio en curso. De esta forma, los "pendientes" del actual gobierno habrían sido extensamente repasados, para no volver sobre ellos durante el encuentro de fondo, lo que hizo innecesario revisar las cifras de nuestro ministro de Defensa. La cumbre estuvo precedida de la inclusión de Petro y su familia en la lista Clinton y un desabrido cruce de mensajes presidenciales, lo que llevó a muchos a pronosticar que de ella saldrían chispas. Y no fue así, porque -como lo declaró el embajador García-Peña- nuestra delegación optó por no tratar los temas que incomodaran a Trump. De esta manera, la iniciativa temática de la visita quedó en manos del presidente americano, quien se concentró en el problema del narcotráfico y el crimen internacional. Nada de comercio ni de inversiones. En este escenario, Trump logró lo que no pudieron la oposición, los debates parlamentarios, los analistas y los reclamos ciudadanos, todos juntos: dar cristiana sepultura a la Paz Total. Gustavo Petro la entregó en el Despacho Oval. No van más los beneficios a la narcodelincuencia. No por otra razón, el Gobierno se comprometió a neutralizar en dos meses a ‘Iván Mordisco’, a ‘Chiquito Malo’ y a ‘Pablito’. Y en menos de 24 horas se les puso precio, mediante jugosas recompensas, seguidas de un bombardeo al Eln y el anuncio de la crisis de los acuerdos iniciales con el ‘clan del Golfo’. Con razón el excanciller Guillermo Fernández de Soto dijo en estos días que, después de la cumbre, Petro quedó como Delcy Rodríguez: "Ambos están bajo fuego cruzado". En buena hora, a la salida Donald Trump les manifestó a sus invitados que permanecerá muy atento a que las próximas elecciones sean limpias y libres, para lo cual espera que nuestro Gobierno se abstenga de intervenir en el proceso electoral. Buenas noticias. Ahora Petro debe demostrar que es buen aliado de Estados Unidos. Como lo era cuando el Departamento de Estado le compartió la información en su poder sobre la ‘parapolítica’, para que hiciera en el Congreso su célebre debate. Taponazo. Los voceros oficiales no mencionaron la mejor pregunta de la jornada, por parte de Trump: "Gustavo: ¿cómo, siendo italiano, llegó a la presidencia de Colombia?".
Más que un hecho social
Néstor Humberto Martínez Neira
Trump logró lo que no pudieron la oposición, los debates parlamentarios, los analistas y los reclamos ciudadanos, todos juntos: dar cristiana sepultura a la Paz Total.