Castillo, la nafta y el fuego
En medio de un clima laboral altamente complejo, con costos altísimos para las empresas, y la presión de la inteligencia artificial sobre la mano de obra no calificada, el ministro Juan Castillo se dedica a tirar nafta sobre el fuego
En medio de un clima laboral altamente complejo, con costos altísimos para las empresas, y la presión de la inteligencia artificial sobre la mano de obra no calificada, el ministro Juan Castillo se dedica a tirar nafta sobre el fuego. El jerarca volvió a hablar de su proyecto que obliga a las empresas privadas a notificar al estado antes de realizar reestructuras corporativas. Lo que se logra con esto es poner otra pesa en el lado de la balanza que sugiere no contratar a nadie en Uruguay.