La Nación, Costa Rica
26 de febrero de 2026
Estudio del Idespo-UNA indaga en las motivaciones del voto, las razones de la abstención y la evaluación ciudadana de la campaña y sus protagonistas.
La encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA) sobre las elecciones nacionales del pasado 1.º de febrero reveló que los factores estructurales tuvieron mayor peso en la decisión de voto que los elementos propios de la campaña electoral, para elegir los cargos en la Presidencia de la República y la conformación de la Asamblea Legislativa.
Como parte del estudio, se solicitó a las personas encuestadas valorar la incidencia de distintas razones en su decisión de voto en una escala del uno (menor incidencia) al cinco (mayor incidencia), lo que permite comparar el peso relativo de cada elemento.
De acuerdo con los resultados del informe del Idespo, la economía del país se ubicó como el factor de mayor incidencia en la decisión de voto. Le siguieron los problemas de seguridad, el estado de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y las condiciones del sistema educativo, todos vinculados a preocupaciones estructurales sobre el rumbo del país.
En contraste, las investigaciones judiciales contra el Gobierno registraron una incidencia menor, ubicándose por debajo de los principales temas socioeconómicos y de servicios públicos.
En un segundo nivel de influencia aparecen los factores vinculados directamente con la dinámica de la campaña electoral: las noticia, los debates, las campañas realizadas por los partidos políticos y los comentarios de analistas políticos.
Los hallazgos sugieren que el electorado orientó su decisión principalmente por la percepción sobre la situación de Costa Rica, más que por los mensajes, estrategias o eventos propios de la contienda electoral.
En el extremo opuesto, la encuesta evidencia que las influencias provenientes del entorno laboral y religioso tuvieron un peso reducido en la decisión de voto. Las opiniones de jefaturas o superiores en el trabajo y los comentarios de líderes religiosos figuran entre los factores con menor incidencia.
¿Qué alejó a las personas de las urnas?
En cuanto a la abstención, el estudio también exploró las principales razones que llevaron a una parte de la ciudadanía a no asistir a las urnas. Los hallazgos apuntan, en primer lugar, a factores logísticos y de acceso, especialmente entre quienes no realizaron el cambio de domicilio electoral y enfrentaron dificultades por la lejanía de su centro de votación.
A estas barreras se suman condicionantes de carácter práctico, como obligaciones laborales y problemas de salud, que limitaron la posibilidad de participar en la jornada electoral. Estos elementos sugieren que, más que una decisión estrictamente política, la abstención estuvo asociada en buena medida a circunstancias personales y operativas.
En menor medida, aparecen razones vinculadas al desinterés y al desencanto con la oferta electoral. Una proporción reducida de las personas abstencionistas manifestó falta de interés en la política o insatisfacción con los partidos y candidaturas disponibles, mientras que otras justificaciones tuvieron una presencia marginal dentro del total de quienes optaron por no votar.
Valoración del proceso electoral
La encuesta también examinó cómo la ciudadanía valoró el desarrollo del proceso electoral. El mayor nivel de acuerdo se registró en la afirmación de que se garantizó la igualdad de condiciones para que todos los partidos políticos pudieran exponer sus ideas, con un 81,5% de personas que dijeron estar de acuerdo o totalmente de acuerdo, lo que refleja una percepción ampliamente favorable sobre la equidad formal de la contienda.
En segundo lugar, un 78,2% consideró que la actuación del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) fue adecuada para gestionar la campaña electoral, lo que evidencia altos niveles de confianza en la autoridad electoral y su desempeño institucional durante el proceso.
Asimismo, el 70,4% está de acuerdo con que la cobertura mediática del proceso electoral fue adecuada, lo que apunta a una valoración mayoritariamente positiva del rol de los medios de comunicación en la campaña.
Por otra parte, el 67,1% coincide con la afirmación de que la ciudadanía acudió a votar de manera informada. En cuanto al comportamiento de los actores políticos, un 63,7% considera que el actuar de los partidos políticos contribuyó a fortalecer la democracia del país.
El menor nivel de acuerdo se observa en la premisa de que la campaña electoral se basó en la discusión de ideas y propuestas, con un 59,1%. Aunque sigue siendo una mayoría, este dato revela que la percepción sobre la calidad deliberativa de la campaña es comparativamente más moderada frente a otras dimensiones del proceso electoral.
Las consultas se plantearon 1.291 personas, entre el 3 y el 10 de febrero, mediante llamadas a teléfonos celulares. El margen de error de la medición es de ±2,7 puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95%.