El entrenador del Mirasol recordó lo que se vaticinó en la previa al clásico, mientras que el tricolor estuvo plagado de errores y repitió fallas del pasado.
Cuando el reloj marcaba las 23:20, Diego Aguirre dio una entrevista con DirecTV donde mostró su disconformidad con los periodistas presentes por los pronósticos que habían realizado en relación al clásico dando como favorito a Nacional. Preguntó de dónde se agarraban para vaticinar una victoria tricolor. La Fiera se mostró mesurado, pero la cancha habló y le dio la razón, porque Peñarol le ganó bien a Nacional 1-0 para quedar como líder del Torneo Aperturajunto a Central Español.
Fue un partido parejo, con pocas situaciones de gol, con ritmo lento y, por momentos, entrecortado. En ese marco, Peñarol funcionó mejor colectivamente, generó más riesgo y se mostró más ordenado que su rival. Aguirre habló de un partido similar al que gran parte de público vio, con el Carbonero teniendo la más clara en el primer período (una de Gularte al palo) y con su equipo contando de dos mano a mano en el complemento, cuando el tricolor estaba notoriamente más desordenado en el campo, con su publico murmurando en el Gran Parque Central por el escaso juego colectivo.
Peñarol aprovechó un par de contragolpes agarrando mal parado a Nacional para dejar mano a mano a Matías Arezo contra Luis Mejía; en el primero ganó el panameño (buenos retrocesos de Rodrigo Martínez y Maxi Silvera), pero en el segundo el atacante pudo marcar el gol para darle el triunfo a un Peñarol que defendió con cinco defensores (con el Indio Fernández y Gastón Togni por afuera) y que buscó dejar sin espacios a Nacional.
Jadson Viera puso un 4-4-2 donde faltó un nexo entre los volantes y los atacantes; por momentos intentó ser Luciano Boggio, sin suerte, por otros Martínez y Verón Lupi, aunque estuvieron muy imprecisos. Al final y al cabo Nacional terminó enviando pelotazos en largo para que Maxi Gómez hiciera lo que pudiera con los centrales aurinegros.
El DT de Nacional se fue muy cuestionado por los hinchas. "No entiendo el equipo que puso" decía un hincha en la salida; "yo lo que no entiendo son los cambios que hace. Silvera estaba muy cansado y lo dejó" le retrucó otro veterano, que apaciguó el momento con "el que teníamos que ganar por el título, lo hicimos". Ese es, precisamente, el combustible que le queda a Jadson Viera, pero la paciencia se va agotando y las salidas de Oliva y Millán se harán sentir, así como la lesión de Sebastián Coates.
Peñarol sigue con la flecha hacia arriba, como la celebración de Aguerre.