Salarium Minimun 23
Luis Felipe Chávez Giraldo
La palabra salario viene de salarium, es decir sal
Luis Felipe Chávez Giraldo
La palabra salario viene de salarium, es decir sal. En la antigüedad, la sal era un insumo fundamental en la supervivencia humana ya que los alimentos sobrantes se salinizaban aportando a la conservación y preservación de los mismos. Desde lo arqueológico, se sabe que la sal no solo era utilizada como moneda cambiaria por un servicio o insumo sino como antiséptico. Además, también fue utilizada en las cultura romanas, asiática y latino y meso americanas con el mismo fin. Durante la edad media, en el renacimiento y en los siglos de la industrialización, la sal pasó a segundo plano de importe cambiario, y comenzó a utilizarse como insumo para el procesamiento de alimentos. El oro, la plata y el cobre se posicionaron como valor transaccional. Desde los tiempos remotos nunca existió un valor mínimo como tal para ser pagados a los empleados, como lo es ahora por ley. En la esclavitud, en la servidumbre y hasta en los entornos feudalistas, en muchos casos no existía una retribución económica, simplemente existía el dejar vivir, comiendo, durmiendo bajo techo y teniendo un día de descanso semanal. En Estados Unidos de Norteamérica, el salario mínimo por ley comenzó en 1912 y en Colombia fue a partir de 1945. En nuestro país, solo hasta 1983 con el decreto 3506 se unificaron los conceptos rural y urbano y de transporte y legalidad vigente. En "El Equilibrio Monopólico", concepto estudiado por la economista británica Joan Robinson en 1933, se ilustra como la teoría salarial que se mezcla en un entorno monopolístico, el productor establece un criterio único de precios del mercado salarial, como ocurre con el barril de petróleo, el dólar o el oro. David Card, el economista ganador del premio nobel de 2021, estudió las implicaciones del aumento del salario mínimo y como esto, ha generado dos cosas: menos empleo y más desempleo debido a la descomposición generacional de la oferta y la demanda. Según el consultor en economía y asuntos financieros Edison Zapata, en Colombia, el 10% de la población gana el salario mínimo, por lo tanto y ante el incremento de dos cifras del mismo, el empresariado ha optado por no subir el salario al resto de los trabajadores que ganan mas del mismo, viendo afectada su salud financiera por el indiscutible incremento del IPC contextual. Este rango per cápita puede estar del orden del 15% al 20% de los trabajadores en el país. Los trabajadores que ganan más de cuatro salarios mínimos no tendrán problema en asumir el incremento del IPC, sin embargo, sus hábitos de compra si se verán afectados. El conglomerado empresarial puede asumir con la utilidad financiera el impacto del incremento salarial, sin embargo, recordemos que la utilidad no es plata que no se mueve y por el contrario es plata que construye país.
Historiador.