Inteligencia emocional
Gonzalo Gallo G
Gonzalo Gallo G.
Al estudioso norteamericano Howard Gardner le debemos que habló de "las inteligencias múltiples". Pero no son varias inteligencias, es la misma que se desarrolla en varios campos. Cuando dicen "esa persona es inteligente" pregunta: ¿En qué? ¿qué inteligencia tiene y de cuáles carece? Hay seres con inteligencia financiera, pero que son analfabetos afectivos. Otros cuentan con gran capacidad de razonar y una nula capacidad de amar. La inteligencia se da en estas áreas: Emocional, espiritual, social, mental, lógica, artística, espacial, financiera, práctica. Todas son importantes, pero la educación normal ignora las más importantes y se enfoca en inculcar conocimientos. Gracias a Daniel Goleman se empezó a valorar más la inteligencia emocional. Estas son las cinco más valiosas: Emocional, espiritual, social, mortal y mental. La emocional consiste en conocerte y controlarte. Así manejas tus emociones y sabes tratar a los demás con empatía. Ya lo sabían los filósofos presocráticos en la antigua Grecia, en especial los Estoicos. En tu vida estás muy vulnerable y expuesto si no sabes qué hacer con la cólera, el odio, la tristeza, la culpa o la envidia; estás como una hoja en una catarata. Necesitas aprender a controlar tu mente para poder encausar bien tus estados emocionales. En el deporte se percibe muy fácil cuando un talentoso deportista baja del todo su nivel si está mal anímicamente. Es grande el poder de las emociones: Te elevan o te hunden. Las emociones son mociones o movimientos sicológicos y físicos que la mente hace en el cuerpo, según las percepciones que tienes de la realidad. La misma palabra expresa eso: e-moción. Las emociones no son ni buenas ni malas, todas son importantes y necesarias para poder vivir; son maestras. El miedo ayuda a evitar peligros, la tristeza permite liberar dolor y logra que los que te aman estén de tu parte y te den afecto y apoyo. Gracias a la rabia sueltas energía pesada y evitas que otros te vean débil, te dominen o jueguen con tu dignidad o tus sentimientos. Para cultivar la inteligencia emocional necesitas dedicación y compromiso. Con esos valores te consagras a conocerte y controlarte hasta lograr autoconocimiento y autocontrol. Llegar a eso es como ganar medalla de oro en los olímpicos, es tener las riendas de tu vida y no ser un pelele de las circunstancias o de los demás. ¿Qué eliges? ¿Tener el timón de tu barco o que lo tengan las emociones y los otros? Con esta herramienta te conoces y te controlas: Escoge cual emoción quieres manejar, ejemplo la rabia. En tu celular o en una libreta pon una carita feliz cuando te dominas y permaneces sereno. Pon una carita triste si fallas. Así tendrás al final del día y del mes un "diario de tu rabia". Persevera y poco a poco tendrás solo caritas felices y nada negativo.
Escritor y conferencista.