Un tempranero cambio de nombres y de sistema complicaron a un equipo aurinegro que volvió a hipotecar un primer tiempo y lo pagó caro en su casa frente a Danubio.
Que Peñarol mereció ganar no hay duda. Que las lesiones volvieron a complicar al equipo inicial tampoco. Pero también es cierto que nuevamente los de Diego Aguirre hipotecaron otro primer tiempo y lo pagaron caro con un empate 1-1 con Danubio en el Estadio Campeón del Siglo.
Al minuto de juego, Nahuel Herrera cayó tendido en el piso cerca de la mitad de la cancha y pidió el cambio. Otra vez el hombro. Seguramente sea una luxación y estará algunas semanas fuera de las convocatorias.
Diego Laxalt ingresó por el zaguero de 21 años y la Fiera tuvo que hacer dos variantes en una: la primera de nombres y la segunda de sistema porque de tres defensores y dos carrileros pasó a la clásica línea de cuatro.
En esa transición, la Franja aprovechó y luego de presionar a Leonardo Fernández en un control, Maicol Ferreira se llevó la pelota, lo habilitó a Enzo Cabrera y el atacante definió entre las piernas de Washington Aguerre para el 1-0.
Ese gol tuvo incertidumbre ya que fue revisado por el VAR por una posible posición adelantada que nunca existió, por lo que Cabrera lo festejó otra vez junto a la gente danubiana ubicada en la Tribuna Gastón Guelfi.
Golpe duro para un Peñarol que en la primera parte generó muy poco, pero lo poco que creó se cerró con un denominador común: Mauro Goicoechea.
El arquero y capitán de Danubio evitó el empate en tres oportunidades durante el primer tiempo y en el segundo, también tuvo apariciones determinantes para que su equipo se llevara un trabajoso punto del Campeón del Siglo.
Y fue merecido solamente por lo hecho en los primeros 45', porque la Franja se apagó en el complemento, Diego Monarriz apeló a una línea de cinco defensores con el ingreso de Leandro Sosa y el aurinegro creció, pero con más ganas que ideas.
Raw Html Con Leonardo Fernández apagado, sin resoluciones, y con un Matías Arezo que por primera vez no anotó en el Torneo Apertura, la ofensiva de Peñarol quedó limitada, pero Aguirre tenía una carta: Luis Miguel Angulo.
El colombiano de 21 años ingresó a los 57' por Gastón Togni y fue decisivo en el ataque porque contagió a varios de sus compañeros y como por si fuera poco, a los 76' anotó el empate. Tras un largo saque de banda de Stiven Muhlethaler desde la derecha, Emanuel Gularte la peinó, Facundo Batista la luchó y el balón le quedó al colombiano que definió con el arco libre para convertir el 1-1.
Parecía que Peñarol se lo llevaba puesto a un Danubio que ya no tenía nafta como para contrarrestar las ganas de un equipo aurinegro que a pesar de no repetir el alto rendimiento del clásico, generó algunas otras situaciones de peligro en las que no tuvo profundidad o en las que otra vez Goicoechea fue clave evitando el gol.
En 15 puntos jugados, el Carbonero ya perdió cinco y además, dejó escapar una inmejorable chance para quedar como único puntero del Torneo Apertura a la espera de lo que suceda hoy con Central Español, que enfrenta a Defensor Sporting.
Pero más allá de eso y por supuesto de la preocupación por una actuación que no fue del todo satisfactoria, en la interna aurinegra otra vez se encienden las alarmas por un tema ya recurrente como el de las lesiones.
Es que ahora habrá que seguir de cerca la evolución de Nahuel Herrera titular y Diego Laxalt hombre que empezaba a ganarse un lugar para ver cuánto tiempo estarán afuera.