El especialista advierte que la avería en Camisea evidencia la vulnerabilidad del sistema de transporte de gas y la necesidad de reforzar la seguridad energética del país.
La avería registrada en el ducto de Camisea ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del sistema energético peruano. Aunque el suministro eléctrico se ha mantenido estable gracias al uso de otras fuentes de generación, el episodio ha reabierto el debate sobre la vulnerabilidad del sistema de transporte de gas y la necesidad de reforzar la seguridad energética del país.
En entrevista con El Comercio, Gonzalo Tamayo, exministro de Energía y Minas y socio de Macroconsult, explica por qué el sistema eléctrico ha logrado absorber el impacto, qué sectores podrían verse más afectados por los mayores costos de energía y cuáles son las principales lecciones que deja esta contingencia.
?¿Cómo evalúa el incidente en el ducto de Camisea desde el punto de vista del funcionamiento del sistema energético en el país?
Es el incidente más grave que tenemos desde que existe el gas natural en el Perú. Lo que pasa es que los consumidores tenemos distintas necesidades energéticas. Por ejemplo, en este momento, afortunadamente no nos falta electricidad, pese a que aproximadamente el 40% de la capacidad de generación proviene de Camisea, que hoy está en cero. Eso muestra que el sector eléctrico sí es resiliente. Parte de esa resiliencia se explica porque existen centrales de respaldo que están entrando en operación y también porque en los últimos años se han incorporado nuevas tecnologías, como la energía solar y eólica. Además, hay que recordar que hace varios años entraron en operación nuevas centrales hidroeléctricas producto de concursos realizados por Pro Inversión.
?¿Qué dice esto sobre la vulnerabilidad del sistema energético cuando gran parte del suministro depende de una sola infraestructura?
Hay un criterio técnico de seguridad de suministro que se conoce como el criterio N-1. En términos sencillos, significa que, si un componente del sistema sale de servicio, el consumidor no debería ver interrumpido su suministro. El problema es que el tramo del gasoducto desde Camisea hasta la zona de selva tiene un solo tubo. Ese tramo no cumple con ese criterio. Por eso en algún momento se planteó la posibilidad de tener lo que se conoce como el Loop Selva, que sería un segundo gasoducto en esa zona.
?¿La ausencia de ese Loop Selva explica la vulnerabilidad que se ha evidenciado con este incidente?
Correcto. El tema del Loop Selva se conocía desde hace tiempo, pero se volvió un tema medio tóxico porque estaba asociado al primer tramo del Gasoducto Sur Peruano. Lamentablemente, la situación de Odebrecht, los arbitrajes y las controversias legales hicieron que ese proyecto quedara paralizado.
?El Ministerio de Energía y Minas ha señalado que no puede asegurar que la reparación del ducto concluya en 14 días. Si la contingencia se prolonga más allá de ese plazo, ¿qué escenario podría enfrentar el país?
Creo que afortunadamente no vamos a llegar a ese escenario. Ya han comenzado a llegar los equipos y los técnicos al campo, que era la restricción más importante por el tema de las lluvias y la movilización de maquinaria. Para hacer la reparación, hay que llevar maquinaria para excavar, colocar los tubos, soldarlos, volver a cubrirlos y ponerlos nuevamente en operación. El problema es el acceso a la zona, el clima y el transporte de los equipos necesarios.
?Si parte de la generación eléctrica tuviera que reemplazar gas natural por diésel u otros combustibles, ¿qué implicancias económicas podría tener esto?
Los costos de generar electricidad están subiendo. Una cosa es generar con gas natural, que tiene un precio regulado y relativamente bajo, y otra cosa es generar con diésel. El costo marginal de generación ha pasado de niveles cercanos a US$35 o 40 por MWh a valores alrededor de US$200 por MWh. Hay una regla básica en energía: no hay energía más cara que la que no se tiene.
?¿Existe algún riesgo de que el suministro de gas natural para los hogares pueda verse afectado?
Cuando hay escasez de gas natural, entra en aplicación un plan del Ministerio de Energía y Minas que establece un criterio de racionamiento. Los consumidores residenciales tienen prioridad en el suministro.
?¿Hay efectos que todavía no se estén discutiendo lo suficiente en torno a esta contingencia?
Sí. Cuando un sistema energético se corta comienzan a aparecer efectos encadenados en distintas cadenas productivas. Puede haber empresas que no puedan prestar servicios a otras porque no tienen gas. Eso puede generar efectos de desabastecimiento en algunas cadenas industriales, especialmente en aquellas empresas que no tienen dualidad energética. Si una industria no tiene la posibilidad de usar otro combustible, adaptarse puede tomar tiempo y generar mayores costos.<FFFC>