La última visita de un sumo pontífice al país se produjo en mayo de 1988, cuando Juan Pablo II estuvo en Montevideo durante su gira por América del Sur.
El cardenal
Daniel Sturla dijo consultado por El País que es posible que el
papa León XIV visite Uruguay a "fines de noviembre", aunque puntualizó que a la fecha no hay una confirmación o anuncio oficial de la Santa Sede, que informa las visitas del
sumo pontífice por semestres.
"En enero, cuando me despedí de él después del consistorio, me dijo 'nos vemos en Uruguay'", contó Sturla que le dijo
León XIV a Radio Montecarlo. En el posible itinerario de su primer gira latinoamericana, incluiría a
Argentina y
Uruguay, porque son los países que no visitó
Francisco, pero también
Perú, que se convirtió en su "
patria de adopción", que este año tiene elecciones presidenciales.
Lo cierto es que Sturla no fue el único que invitó al sumo pontífice a visitar Uruguay. El presidente
Yamandú Orsi también lo hizo cuando realizó una visita de Estado al
Vaticano y se reunió con el pontífice, en octubre pasado. La conversación, según contó el mandatario, se centró en la
ley de eutanasia, al filo de su aprobación en el Parlamento local.
León XIV, o
Robert Prevost, se convirtió el 8 de mayo pasado en el papa número 267. El sucesor de Francisco, primero de la Orden de San Agustín, es también el primer sumo pontífice de
Estados Unidos, y el primero anglohablante desde Adriano IV (1154 - 1159).
Prevost mantuvo un vínculo con la realidad sudamericana por su extensa trayectoria en Perú. Tras recibir la ordenación sacerdotal en 1982 en Estados Unidos, y completar la licenciatura en Derecho Canónico en Roma 1984, mientras preparaba su tesis doctoral fue enviado en 1985 a trabajar a la misión de Chulucanas (Perú).
Luego de volver brevemente a Estados Unidos para defender su tesis doctoral, volvió al país andino en 1988, y se incorporó a la misión de Trujillo. En 2014, Francisco lo nombró obispo de Chiclayo (Perú), que asumió en 2015, tras lo cual solicitó la nacionalidad peruana, que le fue concedida. Entre 2023, hasta que asumió, fue prefecto del Dicasterio para los Obispos.
Juan Pablo II fue el único Papa que estuvo en Uruguay, en 1987 y 1988. En la segunda oportunidad no solo visitó Montevideo sino varios departamentos del interior, como Florida, Salto y Cerro Largo. Pio IX, antes de ser papa, también viajó a lo que tiempo después sería Uruguay en 1824. Pío XII también pisó suelo oriental en 1934.
"
Francisco (su antecesor) cada año me decía 'yo quiero ir', pero el quiero después se quedaba con que no encontraba el momento adecuado sobre todo en relación con Argentina. Un Papa argentino podía ir a Chile, Paraguay o Brasil y no ir a Argentina, pero no podía venir a Uruguay y no cruzar a Buenos Aires. Yo creo que el
papa León va a venir", dijo Sturla a El País en diciembre pasado.
La visita de
Francisco estuvo cerca de concretarse en varias ocasiones en los últimos años, tras varios pedidos de la
Iglesia Católica local y de los gobiernos uruguayos. Las idas y vueltas de su arribo a Argentina, y otros países de la región, se produjeron por los vaivenes políticos del país vecino, a lo que luego se sumó el deterioro de salud de
Jorge Bergoglio.
De acuerdo a la última encuesta de
Latinobarómetro, de 2023, Uruguay es el país con menos personas religiosas de la región. Más de la mitad (52%) dijo no tener religión alguna, el máximo porcentaje desde que se realiza la encuesta.
El
porcentaje de uruguayos católicos pasó de 60% en 1994, a 33% en 2024, según el mismo relevamiento.
Diputados piden que vaya al Parlamento
Frente a la posible visita de un sumo pontífice, el diputado blanco
Rodrigo Goñi, presidente de la Cámara de Representantes, junto a otros legisladores de diferentes partidos, presentaron este lunes a Sturla una carta planteando que, en caso de venir Leon XIV a Uruguay, pueda incluirse una instancia en el Parlamento.
Goñi sostuvo en un comunicado que esta visita "trasciende cualquier adscripción religiosa o filosófica", sino que representa la "oportunidad" de recibir a uno de los "
referentes morales y políticos de mayor alcance global" en tiempos conflictivos.
La solicitud fue impulsada por los diputados Goñi,
Álvaro Lima (Frente Amplio),
Gabriel Gurméndez (Partido Colorado),
Silvana Pérez Bonavita (Cabildo Abierto),
Antonio Chiesa (Partido Independiente) y
Fernanda Auersperg (Partido Nacional).