Resultados y esperanza electoral
A nivel de consultas, los resultados electorales de 8-M lucen esperanzadores y a favor de posiciones de centro y derecha (no fundamentalista)
A nivel de consultas, los resultados electorales de 8-M lucen esperanzadores y a favor de posiciones de centro y derecha (no fundamentalista). Fueron casi 6 millones de participantes en la Gran Consulta, alcanzando 30 % de votantes en contienda parlamentaria. Ello estuvo en línea con lo esperado, aunque la participación de solo 21 millones vino a ratificar la abstención estructural de 52 % en Colombia. Cabe destacar el contundente triunfo de Paloma Valencia, logrando 3,2 millones de votos (46 % de consultas y 53 % en la suya). También sorprendió positivamente Oviedo, ubicándose en segunda posición con 1,3 millones de votos (19 % del total y 22 % de su consulta). Grato igualmente constatar la gallardía registrada en el interior de la Gran Consulta, al salir rápidamente los no ganadores a ofrecerse a trabajar por la dupla natural que sería Valencia-Oviedo para primera vuelta presidencial del próximo 31 de mayo. Paloma aporta su experiencia congresional-partidista, su natividad regional, mientras que Juan Daniel, su experiencia técnico-económica y su diversidad cultural. Los grandes perdedores han sido Claudia López (petrista vergonzante), al no conseguir sino medio millón de votos, equivalentes al 50 % de la votación mínima decorosa, y Roy Barreras (camaleón-oportunista), con solo 15 % de los votos que decía tener asegurados. Ambos salieron a cantar victoria en sus autofabricadas consultas fantasmas, pero han evidenciado sus paupérrimos resultados electorales. Estos resultados hacen un llamado "a gritos" a que Fajardo y similares abandonen su lontananza y avizoren (… no ballenas), sino por fin un verdadero futuro de mejor-estar, aquí en Colombia y para agosto de 2026. Esto pasa por apoyar con decisión la dupla Valencia-Oviedo en primera vuelta presidencial. A su vez, los resultados de elecciones parlamentarias nos han dado un campanazo de urgencia a favor de la unión centroderecha, pues el petrismo elevó su bancada senatorial a 25 (+5). El Centro Democrático uribista también incrementó a 17 (+4) sus senadores, pero en detrimento de la centroderecha de Cambio Radical, quedando con 7 (-4) y la Alianza Verde con 10 (-3). Los partidos tradicionales sufrieron mella senatorial al quedar el Liberal con 13 (-1) y Conservadores con 10 (-5). Salvación Nacional tuvo desempeño agridulce, pues si bien logró colocar 4 senadores, apoyando la candidatura radical-derechista de Abelardo, casi no logra el umbral mínimo partidista del 3 %. Ojalá esta fuera señal de que aspiraciones presidenciales de De la Espriella, tan extremistas, estuvieran desinflándose respecto del 30 % que señalaba su fabricada consulta meses atrás. Pero no debemos hacernos ilusiones sobre estos debilitamientos de extremos, o sobre supuestas zancadillas izquierdistas entre Cepeda-Roy-Quintero. La verdad es que vemos una izquierda aceitada presupuestalmente y con peligrosa disciplina para aferrarse a la burocracia contratista del 2026-2030. Y todo esto sin necesidad de mayores principios partidistas. Ha sido flagrante la corrupción, hasta del minhacienda encarcelado, y ya nos dirán los organismos de control cómo fue esa acelerada repartija de contratistas durante este primer trimestre del 2026. A nivel regional, triunfó el Centro Democrático uribista con 32 representantes (+16). El resto de principales partidos se mantuvieron estables. Liberales: 31 (-1); petrismo: 29 (+1); conservadores: 24 (-1). Pero aquí también salieron castigados Cambio Radical: 12 (-4); y Alianza Verde: 10 (-5). No obstante sus buenas ejecutorias en Bogotá, el Nuevo Liberalismo perdió la única curul que tenía y tan solo llegó a tercera posición en la Gran Consulta; nos ha dolido que aspirantes jóvenes y talentosos no lograran curules claves para la renovación partidista. Si unimos fuerzas alrededor de la promisoria dupla Valencia-Oviedo, es bastante probable que logremos ir a segunda vuelta presidencial el 30 de junio y enfrentar la amenazante agenda de Cepeda-PCComunista.
Unir fuerzas
Sergio Clavijo