El equipo de Diego Aguirre venció por 2 a 0 a Boston River en Florida y durmió como único puntero del certamen a la espera de lo que pase con Racing, su próximo rival.
Enviado a Florida Con un juego colectivo que crece, presión por varios momentos del partido y goles en los momentos justos, Peñarol volvió a ganar y tras derrotar por 2 a 0 a Boston River en el Estadio Campeones Olímpicos de Florida, durmió como único puntero del Torneo Apertura.
El inicio aurinegro fue más que auspicioso porque cuando el reloj todavía no había dado su primera vuelta, el colombiano Luis Angulo sacudió a Bruno Antúnez con un potente remate de media distancia que el arquero mandó al córner. Iban apenas 38 segundos y cayeron los primeros aplausos.
https://www.youtube.com/watch?v=MTonC0MX0EI De ese tiro de esquina vino una jugada en la que Facundo Batista se lo perdió ante otra atajada del guardameta del Sastre en lo que bien pudo ser el primero.
Buen juego, toque de pelota, transiciones rápidas y buena presión fueron la clave de ese inicio de partido de un equipo de Diego Aguirre que explotó las bandas como pocas veces lo había hecho hasta el momento en 2026.
Y para eso, hubo dos jugadores que fueron sumamente importantes: Eduardo Darias y Luis Angulo. El primero por izquierda y el segundo por derecha explotaron al máximo la velocidad para complicar a la zaga de un Boston River que hasta ahí no ofrecía respuestas.
Fue así que a los 6' y tras un centro de Angulo desde la derecha, Facundo Batista la bajó como pudo por el segundo palo hacia atrás y Eduardo Darias no perdonó: definió con un derechazo cruzado para poner el 1-0.
El volante de 28 años no convertía desde el 23 de febrero de 2025 en el 1-1 que se dio con River Plate en el Parque Federico Omar Saroldi. Ahora ya es oficial: volvió y al más alto nivel.
De ahí en más el partido pasó a ser controlado por Peñarol, pero el Mirasol, a pesar del vértigo en su juego, no atacó con tanta profundidad más allá de alguna jugada en velocidad de Angulo, que mostró todo su potencial por la derecha del ataque.
El equipo de Aguirre se replegó bien cerrando el 4-2-3-1 a un 4-4-2 con dos líneas de cuatro para cortarle a Boston River la intención de toque de pelota y velocidad por las bandas, algo que le funcionó muy bien en la retaguardia al visitante.
Y más allá de alguna pelota que cayó al área aurinegra con un penal incluido por mano de Mauricio Lemos tras revisión del VAR que Washington Aguerre le atajó a Alexander González y un cabezazo de Fredy Martínez afuera, el Sastre no inquietó al Carbonero en una primera parte que pintaba para goleada de un Peñarol que tras el 1-0 no pudo sostener el pie en el acelerador.
En el complemento, la historia no cambió. El dominio de Peñarol pasó a ser casi que absoluto, pero algo le quedó en el debe al aurinegro: no poder liquidarlo.
Chances tuvo y de sobra. Pero la falta de profundidad en algunas ocasiones y las grandes atajadas de Bruno Antúnez en otras, se lo impidieron al Carbonero.
De todas maneras y si bien por algún pasaje del complemento el Sastre ganó metros y buscó generar peligro, no fue profundo y el Mirasol no pasó zozobras porque atrás tuvo el enorme partido de Lucas Ferreira, dueño de la zaga con grandes cierres. Eso le permitió a la Fiera empezar a mover el banco para darle minutos a varios jugadores y, por supuesto, descanso a otros que tuvieron un gran desgaste.
En esa rotación, Matías Arezo fue uno de los que entró y 30' en cancha le alcanzaron para anotar su sexto gol en ocho juegos del Apertura para liquidar el partido y dejar puntero a un Peñarol que dio un paso al frente.