Para el presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro, el ministro Oddone tomó sugerencias de las gremiales en mejoras micro apuntando a una mayor competitividad. "Son buenas señales"; subrayó.
Gasto público, regulaciones excesivas y algunas señales "contradictorias". En esos conceptos se concentran parte de las preocupaciones compartidas por la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE) con el ministro de Economía la pasada semana. A diferencia de reuniones previas, en este caso la coyuntura local y externa añadían una preocupación extra: "la economía desacelerada y la incertidumbre global vuelven un poco más complejo el panorama", admitió el presidente de la CCE, Leonardo Loureiro. El empresario destacó que las últimas acciones de política monetaria "recogieron nuestras inquietudes", al tiempo que los anuncios de cambios en lo micro "también toman en cuenta recomendaciones". Sin embargo, el gasto público "está detrás de los riesgos en que está la economía", insistió. Los empresarios expresaron también su preocupación sobre "algunas medidas impulsadas por otros ministerios", así como las conclusiones que emerjan del diálogo social, "que necesitarán financiamiento para cumplirse", subrayó. A continuación, un resumen de la entrevista.
¿Cuál fue el principal motivo de pedir una entrevista con el ministro de economía en la actual coyuntura?
Desde que asumió el gobierno nos hemos reunido en varias oportunidades. Con el ministerio de Economía, con la OPP, con el Banco Central. En este caso, dadas las condiciones especiales que se han ido acumulado en el año, tanto a nivel local como externo, habíamos enviado al MEF una serie de preguntas con el objetivo de actualizar la información sobre la visión del gobierno de la coyuntura y la forma en que tenía previsto procesar este momento. Allí surge la posibilidad de que las respuestas se dieran en el marco de una reunión.
¿Quedaron conformes con las explicaciones recibidas?
Como siempre, lo macroeconómico lo vemos bien, porque está bien controlado. Nos parece muy bien lo que ha hecho en relación con la inflación. Sí nos preocupa mucho el tipo el tipo de cambio, temas que generaron una reunión con Guillermo Tolosa, presidente del Banco Central, semanas antes. El ministro (Oddone) nos mostró la evolución del tipo de cambio de 2025 a ahora, en Uruguay y otros países. La realidad en términos relativos en Uruguay cambió, lo que refleja que las medidas que se tomaron tanto del Banco Central como del MEF impactaron positivamente y revirtieron totalmente la situación. O sea, desde el sector empresarial se advirtió sobre la preocupación que teníamos sobre esa problemática, el gobierno escuchó y se tomaron medidas. Demoraron un poco más, un poco menos, puede haber opiniones divergentes, pero lo importante es que se hizo. Pero hay que seguir trabajando en otros temas que le pegan al tipo de cambio, como es el incremento del gasto. Estuvimos conversando sobre cómo optimizar el uso de los dineros públicos, y ahí sí tenemos diferencias. Es cierto que el actual gobierno no fue electo con el objetivo de bajar el gasto, y el ministro Oddone se ha encargado de dejarlo en claro, pero entendemos que debemos advertir de los riesgos fiscales que a nuestro juicio están presentes, y los problemas que esto acarrea al sector productivo. Está bien, entendemos que el gobierno ha tomado medidas para el control del gasto y eso lo podemos valorar. Lo que nos preocupa es la magnitud del gasto, en eso sí no estamos de acuerdo.
¿Qué conclusiones sacaron sobre ese tema?
Que uno puede decir en términos generales que hay que "reducir el gasto", pero luego en la práctica es un tema complejo, lo admitimos. El ministro nos preguntó sobre qué proponíamos, que fuera realizable. Bueno, estaremos trabajando en esas propuestas.
Las cámaras empresariales participan del Diálogo Social, y sobre ese tema también se reunieron en los últimos días con autoridades del MEF y OPP.
Podemos discrepar con algunos puntos, pero lo que tenemos claro es que sobre el financiamiento de los cambios previsionales que se resuelvan se va a hablar en otro contexto, no en el ámbito de este diálogo social. Confiamos, y ese es el mensaje que trasmitimos, que los cambios van a depender de las condiciones específicas de financiamiento. Va a haber cosas que no podrán concretarse. Lo que avance, debe ser en base a transferencias ya resueltas en el presupuesto o desde otros programas, porque no hay espacio para cuestiones que no estén financiadas. A todos nos interesa tener una matriz social potente, pero para eso primero tenemos que incrementar el producto bruto interno.
Con un crecimiento económico menor al proyectado, la recaudación debería ser menor también. Eso genera nueva tensión respecto al gasto.
El ministro admitió su preocupación por un menor crecimiento en el país, y advirtió sobre una desaceleración en la región. Podríamos decir que, no hay recesión técnica, y poco, pero se creció. Esa puede ser una mirada del medio vaso lleno. Ahora, cuando miramos qué factores tuvieron incidencia en un crecimiento menor, observamos las inversiones. Hay mucho que trabajar allí, de qué manera incentivamos más inversión privada. Fue un tema central en la reunión con el ministro.
¿Qué recogen sobre este tema de la reunión con Oddone?
La intención de seguir avanzando en temas microeconómicos que faciliten al inversor. Oddone está comprometido con ello y ya se han hehco anuncios en esa línea. Pero más allá de Economía, hay que tener mucho cuidado en las cosas que se dicen y se hacen porque a veces hay señales contradictorias.
¿Cómo cuáles?
Por ejemplo, la intención del Ministerio de Trabajo para que se aplique el convenio 158 de OIT, respecto al aviso previo de las empresas si deciden retirarse. Eso quita flexibilidad y cambia la regla de juego a inversiones existentes. Esas señales no son buenas, los inversores o futuros inversores las leen, en un momento donde competimos por el dinero con otros países y la decisión de invertir se hace en base a muchos temas. Esas señales no resultan buenas.
¿La baja inversión obedece a ese tipo de anuncios, según ustedes?
Es multivariable. Pero las señales contradictorias no ayudan. En momentos de incertidumbre, donde hay rubros que están en plena transición, como los servicios globales, hay que ser cuidadosos con el mensaje.
Las gremiales empresariales han puesto sobre la mesa reiteradamente su preocupación sobre los costos de la energía; en este momento, dada la coyuntura, tenemos un ajuste en los combustibles.
En términos generales, en cada oportunidad que tenemos reclamamos por los altos costos de la electricidad y los combustibles. El equipo económico se ha comprometido que estos temas estarán en el proyecto de ley de competitividad e innovación sobre el que se trabaja. Se nos invitó a presentar propuestas y lo haremos en todos los temas que nos afectan. Ahora, respecto de la suba de los combustibles, el ministro Oddone nos advirtió que la regla preveía modificaciones ante situaciones extraordinarias, y eso ocurrió. Nos consta que si se hubiese trasladado todo el incremento del crudo a nivel internacional, el ajuste hubiera sido mucho mayor. Otros temas que nos preocupan especialmente son los de la logística.
¿A qué se refiere?
Son costos muy importantes, no solamente asociados al combustible. Hay cuestiones vinculadas a regulaciones, algunas que existen y otras que se pueden incorporar, que no favorecen la inversión. En ese sentido, también advertimos sobre nuestra preocupación acerca del funcionamiento del puerto de Montevideo.
Economía anunció en dos oportunidades una serie de medidas de corte micro que apuntan a la simplificación de trámites, fundamentalmente. ¿Les conforman?
Sin dudas son positivas. Muchas de ellas con cosas que tienen origen en el intercambio con los privados. El ministerio recogió algunas de nuestras inquietudes y eso es muy bueno. Además, son cuestiones de implementación sencilla, que dependen de acciones específicas del propio ministerio. Van en la línea correcta. Ojalá que estas cuestiones tengan un "efecto contagioso" en otros ministerios y que tomen como buena práctica lo que está haciendo Economía, optimizando los procesos internos para que tengan menos costos para las empresas. Para nosotros hay mucho impacto en cosas que están dentro del Ministerio de Salud Pública dentro del Ministerio de Ganadería, dentro del Ministerio de Transporte. Esperamos señales también desde allí. En esa línea vamos a seguir planteando nuestras sugerencias. Y también en relación a los cambios estructurales que consideramos importantes. El año pasado, la Confederación de Cámaras Empresariales anunció que trabajaba en un documento sobre ineficiencias del Estado en distintas áreas. ¿Qué hicieron con ello?
Lo concretamos en distintas iniciativas que fueron enviadas al ministerio, ahora la vamos a retomar con cosas específicas. Por ejemplo, certificaciones que están relacionadas al comercio exterior, o dobles requerimientos por parte del Estado. Vamos a presentar también propuestas específicas sobre áreas como el transporte y los combustibles. Respecto de las empresas públicas, en la conversación salió la propuesta pública del Secretario de Presidencia (Alejandro Sánchez) sobre abrir las acciones de las empresas públicas. Nosotros tenemos una cantidad de trabajos ya realizados sobre empresas públicas, se los hicimos llegar a las actuales autoridades de del país Y nos parece bien emitir acciones, por ejemplo, pero hay que trabajar en la gobernanza. De todos modos, no tenemos claro aún cuál es la propuesta de Sánchez. El ministro (Oddone) se mostró dispuesto a empezar a conversar sobre estos temas.
¿Cómo definiría la actual coyuntura económica global?
Los empresarios hoy, cuando analizamos nuestras propias empresas, lo que estamos viendo es un mundo de incertidumbre, pero también hay oportunidades. Por ejemplo, se habló del futuro impacto del acuerdo con la Unión Europea. Más allá de un mundo incierto y con conflictos bélicos, nos tenemos que preparar para eso. Hay sectores que, dada la coyuntura, van a seguir creciendo. Por ejemplo, van a mantenerse y hasta quizás crecer las exportaciones de carne en Estados Unidos, favorecidos por algunas cuestiones internas en aquel país. En la industria tecnológica se va a seguir trabajando con EE.UU. Por otro lado, la demanda de bienes desde China no va a decrecer. En particular, hay sectores golpeados, como el de los granos, por la sequía. Por tanto, algunos trabajarán bien, otros no tanto, pero necesitamos, en general, en medio de tanta incertidumbre y donde hay tantos competidores, tener las condiciones para captar el inversor. Eso es lo que nos preocupa, fundamentalmente.
Trascendió, según publicación de Búsqueda, que el ministro admitió presiones desde EE.UU. para no avanzar en mayores alianzas con China.
Prefiero no opinar sobre ese aspecto puntual, pero si quiero decir que en un mundo donde las reglas han cambiado, hay que moverse con inteligencia. Presiones hay de todos lados, y hoy unos trabajan por el Escudo de las Américas y otros por la Ruta de la Seda. Cada uno hace su juego; nosotros tenemos que trabajar con todos, avanzar en más acuerdos de libre comercio y comerciar con el mundo.