Conmebol le da un mazazo a la UC: debe vender entradas a hinchas de Boca o buscar un estadio que pueda recibirlos
El organismo regional envió un oficio en que obliga a Cruzados a disponer de 2.000 boletos para la fanaticada visitante, como se exige por reglamento, pese a que la Delegación Metropolitana ordenó jugar sin seguidores foráneos. De lo contrario, Católica deberá arrendar un recinto en que autoricen la entrega de boletos, o atenerse a las consecuencias.
Pasadas las 18:00 horas de ayer, Conmebol le propinó un golpe bajo a Universidad Católica. Casi de nocaut.
A las oficinas de San Carlos de Apoquindo, previa escala en la ANFP, llegó un oficio con carácter de ultimátum: Cruzados está en la obligación de entregar 2.000 entradas a Boca Juniors para el partido de este martes, correspondiente a la zona de grupo de la Copa Libertadores. Si eso no se puede hacer en el Claro Arena, deberá buscar otro estadio donde pueda recibir seguidores foráneos, o atenerse a que la Conmebol reubique el duelo a su arbitrio.
En este último caso, y para acentuar la catástrofe, los gastos de traslado y alojamiento correrán por cuenta de la institución chilena.
¿Cómo se llegó a semejante escenario?
Después de la sentencia entregada por la Delegación Presidencial, que cerró las puertas a la presencia de hinchas de Boca Juniors en el Claro Arena, en Cruzados imaginaron que el tema organizacional estaba resuelto.
Sin embargo, una carta con remitente de la Conmebol sacudió la calma precordillerana. Firmada por el exarquero argentino Nery Pumpido, hoy secretario general adjunto del organismo, en la misiva se detalla que si bien el organismo con sede en Asunción reconoce el poder de la legislación local, en este caso de la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, sus decisiones no eximen al club local de respetar la normativa vigente en relación con la entrega de 2.000 boletos para los visitantes, "sino que implica una mayor exigencia en la planificación y ejecución de las medidas de seguridad necesarias". Esto, aludiendo al artículo 4.4.6. del Manual de Clubes del certamen continental, que habla de la obligación de cumplir con ese requerimiento y amenaza con una sanción "no inferior a 20 mil dólares".
Dice textual la carta: "Esta dirección no puede convalidar la realización del partido sin público visitante en los términos informados. En virtud de lo anterior, se requiere al club que, en un plazo improrrogable de 24 horas desde la recepción de la presente, informe a la Conmebol: 1) Las medidas de seguridad que adoptará para dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 4.4.6 del Manual de Clubes; o 2) Alternativamente, si solicitará el cambio del estadio designado por otro que reúna las condiciones necesarias de seguridad y permita cumplir con la normativa aplicable. Asimismo, en caso de no recibir respuesta en el plazo indicado, la Conmebol, en uso de sus facultades reglamentarias, podrá adoptar las decisiones que estime pertinentes, incluyendo la eventual reubicación del partido, siendo los costos asociados de exclusiva responsabilidad del club organizador".
La respuesta cruzada
En la precordillera se mostraron extrañados de que la Conmebol no considere el artículo 31 del reglamento de seguridad del organismo, referente a la entrega de entradas al público visitante, el que señala que "se excluye el cumplimiento del presente artículo, solo si existe una sanción impartida por la Unidad Disciplinaria de la Conmebol, orden judicial y/o disposición de organismo de seguridad local de no ingreso del público visitante, (...) con una antelación mínima de ocho días antes del día del partido y con la respectiva justificación de no ingreso del público visitante". Esto ocurrió el lunes pasado, con el oficio de la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana.
"Sabemos que Juan Román Riquelme, el presidente de Boca Juniors, tiene línea directa con Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol. Boca ha reclamado a través de todos los canales y mecanismos posibles... Lo curioso es que la semana pasada ambos clubes estábamos de acuerdo en jugar sin público visitante. Pero esta semana las conversaciones se cortaron y de parte de Boca no hubo más respuestas. Quizá no quieren venir a jugar nuestro estadio, con nuestra gente y en pasto sintético", confidenciaron en San Carlos.
Cruzados respondió al oficio "con argumentos jurídicos sólidos y muchos antecedentes", según detallaron en la institución.
En la respuesta se consignan varios partidos organizados por la Conmebol que se disputaron sin hinchas visitantes en diferentes países, incluyendo Chile. Por ejemplo, los de Colo Colo-River Plate y Colo Colo-Junior de Barranquilla, por la Copa Libertadores de 2024.
En ambos, Gonzalo Durán, en ese entonces delegado presidencial de la Región Metropolitana, decidió no autorizar público visitante. Conmebol no cursó multas a Blanco y Negro y tampoco obligó a entregar boletos a los forasteros.
"Seguimos trabajando en eventuales soluciones y, por lo mismo, preferimos no hablar mientras esto no esté resuelto", fue el mensaje del club.