Sábado, 04 de Abril de 2026

Gallo López: vivió todo en Nacional y ahora va por el objetivo con el que se puede retirar tranquilo

UruguayEl País, Uruguay 4 de abril de 2026

El presidente de la comisión de básquetbol habló de su vida en un club que significa todo para él, dijo que la "tensión máxima" está en la BCLA, pero su preferencia por una final clásica.

Luis "Gallo" López es la representación del hincha de Nacional en la directiva de la comisión de básquetbol. El presidente lleva una vida dentro del club, donde "vivió todo" como jugador y dirigente. Tras una etapa donde estuvo alejado de las marquesinas, hoy disfruta de "un momento histórico", el "máximo a nivel básquetbol". Si bien confiesa que la "máxima tensión está en la Basketball Champions League Americas" enfrenta otros objetivos, como el clásico venidero, le "avergüenza" la suspensión frente a Aguada y afronta un logro con el que se "pueda retirar tranquilo".
Destacó la importancia de volver a La Blanqueada luego de 25 años, y habló del objetivo de que el "hincha sea de Nacional y nada más". Contó su transición de jugador a entrenador y hasta cumplió el sueño de ver a sus dos hijos ser parte de un club que para él es todo.

El Final Four de la BCLA está cerca, ¿cómo lo vivís?

Nacional está en un momento histórico, su máximo a nivel de básquetbol. La Champions es con lo que soñamos todo el tiempo y es nuestro gran objetivo, pese a que no lo pudimos lograr hacer en Uruguay. Pero vamos a ir con la cabeza y la mente puesta en que se puede y queremos traernos ese título. En estos momentos lo más importante que tenemos por delante es el Final Four. Eso es lo que más nos desvela, la máxima tensión está ahí.

¿Qué te dejó la resolución de FIBA por la sede del Final Four?

Teníamos tal vez una oportunidad única en la historia de organizarlo. Yo estoy para hacer lo mejor por Nacional, es mi prioridad. Pero ya pasó, me consta que Vairo hizo esfuerzos, pero no se logró el objetivo. Tenemos que ir a Argentina, en Obras, una sede que vino por los palos, que no se presentó en tiempo y forma, No me gustó nada, desde la manera que se le adjudicó a Boca Juniors, que no cumple las condiciones, tampoco el estadio por la capacidad de público. Yo no estoy conforme, pero eso no quiere decir que no vayamos a jugar de la mejor manera y con toda la ilusión de poder ganarlo.

¿Qué podés decirle a la gente de las entradas?

Como todo lo de FIBA, es muy lento. Hablé con el secretario de competencias de FIBA, Gino Rulo, le pedí que me mandara cómo iba a ser la venta de entradas, el tema organizativo, porque es una cancha complicada, y estoy esperando. Hasta hoy no le puedo decir a la gente porque no me han mandado nada. Ni FIBA, ni la gente de Boca tampoco. Se habla, pero nada oficial, que nos van a dar unas 500 entradas. Nosotros exigimos que por lo menos nos den toda una cabecera entera, porque hay una expectativa tremenda.
¿Cómo viene la recuperación de Connor Zinaich? ¿Piensan sumar algún jugador más?

Connor viene muy bien, su recuperación. La idea es que él juegue por lo menos un partido antes de viajar. Él ya está haciendo algún trabajo en cancha, ya está haciendo secciones de tiro. No está haciendo 5x5, ni 1x1, pero está entrenando con el fisio todo el tiempo. Sabemos que es un contratiempo, tal vez no llegue al 100%. No sabemos si todavía podemos hacer algún retoquecito. Estamos viendo la posibilidad. Nosotros queremos ir por la gloria y vamos a agotar todos los recursos que tenemos nosotros para lograrlo. El equipo está bien, está mentalizado, está bien, con muchas ganas, con la intuición intacta de que se puede porque por algo venimos 14 partidos invictos a nivel internacional. Tenemos argumentos para soñar.

Declaraste que preferís ganar una final clásica que la BCLA. ¿Estando tan cerca del objetivo, lo sostenés?

La BCLA es lo máximo que puede lograr un equipo en las Américas, sacando la NBA. Pero si vos me das a elegir entre la BCLA y ganar la Liga Uruguaya, una final contra Peñarol, prefiero ganar la final clásica. Ahora, si vos me decís que la final es contra otro equipo, prefiero ganar la BCLA, sin duda.

Después de la suspensión contra Aguada, salió una declaración tuya que dice que el equipo como local que es responsable de la suspensión debería perder el partido, ¿lo vas a proponer?

Para futuro sí. Si no tenés la cancha en condiciones, yo me hago cargo. Debería ser así porque dos por tres está pasando. Va todo el Mundo, se llena la cancha, va toda la prensa, y se suspende el partido, una vergüenza. Yo me fui muy desanimado, si hay que perder los puntos, se perderá, así todos los cuadros van a aprender a tener las canchas en condiciones.
Tuviste una etapa como dirigente donde el equipo estuvo en Segunda y le costaba subir, ¿veías muy lejanos todos estos logros que llegaron?

Uno vivió todo en Nacional, como jugador y directivo. Jugué en Primera, Segunda y Tercera, salí campeón, me tocó descender. Como directivo también logré algunos ascensos, pero nunca estaba la posibilidad tan clara de que podíamos estar a este nivel. El primer objetivo era que el hincha sea de Nacional y nada más, lo hemos conseguido. Para nosotros lo primero y lo único es Nacional, pero entiendo que hay gente que tiene su corazoncito por sus equipos. Logramos, después de 25 años, volver a jugar en La Blanqueada, que es una alegría inmensa. Es el barrio, la felicidad de la gente, la identidad que hemos logrado, eso no se puede perder.

En tu etapa anterior te costó sostener un proceso como tenés ahora con Álvaro Ponce, ¿fue una enseñanza?

Uno trata de no cometer los mismos errores. Me tocó cambiar entrenadores, en un año de repente dos o tres. Pero nos ayudó a tener un poco más de paciencia, porque cuando vino Ponce también tuvo un momento que perdimos cinco partidos seguidos y sin embargo no lo cambiamos. Ese año llegamos a la final con Hebraica y pese a que perdimos, igual mantuvimos al cuerpo técnico. Eso también nos permitió seguir creciendo.

Por los planteles que han formado, siempre han estado por encima de la expectativa, ¿cuál es la clave?

No fuimos el equipo de más presupuesto. Sin embargo, algo bien estamos haciendo. Creo que a los jugadores les gusta estar en Nacional, se sienten felices. Les damos todo, ellos entienden lo que significa el club para nosotros. Estamos todos los días con ellos y tenemos una manera de trabajar que evidentemente es buena porque nos da resultados. Lo que conocemos es el trabajo y tratamos de no dejar nada librado al azar. Conocemos porque somos del palo del básquetbol, tanto yo como presidente, con una historia dentro del club, como jugador y directivo, y también el Yayo González, que es el director deportivo, que fue entrenador, campeón de liga, fue jugador. Tenemos una estructura importante, y trabajamos con mucha seriedad.
Además han tenido un crecimiento grande en formativas.

El crecimiento edilicio ha sido muy importante, el lugar en que estamos, que hay una identidad de club. También trajimos muchos jugadores del interior. Tenemos una residencia con algunos pibes viviendo ahí. Tenemos un trabajo muy bueno de formativas bajo la coordinación de Federico Álvarez, que es el asistente de Ponce en primera. Tenemos varios chicos que ya están prontos para la primera división y que están alternando. Cedemos jugadores al Metro para que ellos vayan haciendo su experiencia, como la hicimos con el Pato Prieto y con Agustín Méndez, que les dio un impulso muy importante.

¿Cómo se dio la transición de jugador a dirigente?

Cuando me retiré en el 97', seguí yendo a ver al equipo, como hincha. En el 2010, Walter Grignetti, que era presidente de Nacional, como yo siempre andaba en la vuelta, me dijo si quería participar de la directiva, me puso de vicepresidente. Tuve un impase y cuando José Fuentes y Bari Monzeglio me fueron a buscar, volvimos al básquetbol. La directiva y sobre todo Decurnex, nos dio una gran mano y creyó en nuestro proyecto de volver a La Blanqueada.

Con la pasión que tenés por Nacional, ¿qué significo tener a tu hijo, Mateo, jugando para el club?

Él también tiene una página de gloria en Nacional. En el 2016 que Nacional logró el ascenso, tuvo la suerte de integrar ese plantel y jugar muchos partidos, algunos de titular, otros entrando. Un orgullo para mí que él también haya podido vestir la camiseta de Nacional. También mi hijo, Nicolás, que está en Países Bajos, el más grande, también jugó en Nacional pero al futsal, varios años. Toda la familia vinculada a Nacional siempre. Así que bueno, es una parte muy muy importante de mi vida el Club Nacional de Fútbol.

¿Te ponés una fecha límite como presidente?

A mí todavía me quedan un par de ligas. Yo siempre soy de metas a corto plazo. Pero si uno logra el objetivo de la BCLA, creo que me puedo retirar tranquilo. No quiere decir que sea ahora, no lo sé cuándo va a ser. Ya sería el deber absolutamente cumplido, más allá de que igual estamos muy conformes con lo logrado y son títulos que nadie los va a poder negar ni sacar. Pero si logramos la BCLA ya sería lo máximo. También puede venir gente joven, tengo compañeros de directiva también que van creciendo, nadie es eterno en el tiempo, ni indispensable.
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