Martes, 07 de Abril de 2026

Astronautas de Artemis II se convierten en los humanos en viajar más lejos en el espacio

ChileEl Mercurio, Chile 7 de abril de 2026

La nave Orión se situó a 406.771 kilómetros del planeta, un viaje donde la tripulación contempló con sus propios ojos la cara oculta de la Luna, lo que no ocurría hace más de 50 años.

En Santiago eran las 19:02 horas cuando los cuatro astronautas de la misión Artemis II, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, a bordo de la nave Orión de la NASA, alcanzaron la mayor distancia de la Tierra en la que ha estado un ser humano.
"Siempre elegiremos la Tierra, siempre nos elegiremos los unos a los otros", dijo la astronauta Christina Koch, en sus primeras declaraciones después de retomar comunicaciones con la Tierra ayer.
La hazaña ocurrió dentro de un período -que duró 40 minutos desde las 18:44- en el que la tripulación estuvo sin comunicación, cuando la Luna se interpuso entre el planeta y la nave.
"Artemis II ha alcanzado su máxima distancia desde la Tierra. En la cara lejana de la Luna, a 252.756 millas (406.771 kilómetros). Reid, Victor, Christina y Jeremy han viajado ahora más lejos desde la Tierra que cualquier otro humano en la historia y ahora empiezan su viaje a casa", escribió el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en X.
La misión estadounidense, que despegó el pasado miércoles desde Cabo Cañaveral, en Florida, tiene el objetivo de orbitar la Luna y regresar a la Tierra en diez días.
A pesar del hito en distancia, "la misma tripulación ha dicho que el objetivo de esta misión no es cumplir récords, sino que aprovecharla para la ciencia y para dar el primer paso de lo que será la proyección de las misiones Artemis, que pretenden volver a la Luna, esta vez con hábitats permanentes", dijo a "El Mercurio" Teresa Paneque, astrónoma y divulgadora científica chilena que siguió la transmisión.
"El objetivo era pasar una prueba técnica compleja, para probar que la nave, sus sistemas y hasta las condiciones de vida de la tripulación funcionaran, un paso intermedio para futuras misiones que sí buscan volver a llevar a humanos a la superficie lunar", señala César Fuentes, astrónomo de la U. de Chile.
Un momento clave de ayer durante la órbita lunar de Artemis II fue el paso de los astronautas por la cara oculta de la Luna, que les permitió fotografiar y ver con sus propios ojos esta parte del satélite.
Es la primera vez desde hace más de 50 años que el ojo humano contempla en primera persona esta región de la Luna. La última vez fue en 1972, durante la misión Apolo 17, la última en pisar la superficie lunar.
Según Paneque, la nave Orión -equipada con 32 cámaras- debía hacer observaciones "detalladas de las estructuras de cráteres y de cualquier tipo de sombra o valle lunar que puedan observar en esta zona menos explorada".
"A diferencia de Apolo 17, Artemis II va con nueva calidad tecnológica, por lo que se puede mirar la Luna con un salto tecnológico, además de hacer nuevas observaciones del ojo humano", señala Sebastián Espinosa, astroestadístico y académico de la U. de los Andes.
Abrazos y lágrimas
La tripulación comenzó a hacer historia ayer desde el mediodía. Artemis II alcanzó un primer hito a las 13:57. En ese momento los astronautas superaron el récord de distancia de 400.171 kilómetros de nuestro planeta establecido por el Apolo 13 en abril de 1970 (ver infografía).
"Hoy, en nombre de toda la humanidad, ustedes están yendo más allá de esa frontera", dijo en ese minuto Jenni Gibbons, del control de la misión en Houston.
"Aquí, desde la 'Cabina Integrity', al superar la mayor distancia que los seres humanos han recorrido jamás desde el planeta Tierra, lo hacemos honrando los extraordinarios esfuerzos y las proezas de nuestros predecesores en la exploración espacial humana", declaró el astronauta canadiense, Jeremy Hansen.
Y añadió: "Elegimos este momento para desafiar a esta generación, y a la siguiente, a asegurar que este récord no perdure por mucho tiempo". Momentos después de romper el récord del Apolo 13, los astronautas pidieron permiso para nombrar dos nuevos cráteres lunares.
Así, propusieron "Integrity", el nombre de su cápsula, y "Carroll" en honor a la esposa del comandante Reid Wiseman, quien murió de cáncer en 2020.
"Es un punto brillante en la Luna. Y nos gustaría llamarlo Carroll", dijo Hansen durante la transmisión en vivo. Wiseman lloró y los cuatro astronautas se abrazaron entre lágrimas.
Minutos más tarde la tripulación inició las observaciones durante el sobrevuelo del satélite natural, manteniendo comunicación periódica con la Tierra. A las 14:46 horas de Chile, Koch relató desde una de las ventanas de Orión cómo la Luna "va acercándose y haciéndose cada vez más grande".
Poco después, a las 14:49, volvió a comunicarse y comentó: "En este momento podemos ver al mismo tiempo la Tierra y la Luna desde una misma ventana".
Los astronautas observaron además un eclipse solar total desde la nave, de unos 53 minutos de duración e invisible desde la Tierra.
Tras horas de observación, pasar por el lado oculto de la Luna, perder comunicación con la Tierra y retomarla, la tripulación utilizó la gravedad de la Luna para ser empujados hacia la Tierra y a las 19:26 "comenzaron oficialmente su regreso a casa", según la NASA.
Eduardo Bendek, científico de la NASA, explica que el gran desafío de esta etapa de regreso tiene que ver con que "será a muy alta velocidad. La cápsula llegará a 40.000 km/h, o sea, irá como 45 veces más rápido que un jet comercial".
Se estima que americen en el océano Pacífico este viernes alrededor de las 20:00 horas.
"Esperamos que el trayecto de regreso los traiga sanos y salvos", dice Paneque.
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