Cooperación tributaria regional
Tres años después de su fundación en Cartagena de Indias, la Plataforma Regional de Cooperación Tributaria para América Latina y el Caribe (PTLAC) ha mantenido el objetivo que motivó su creación: fortalecer el intercambio de conocimientos técnicos de las autoridades tributarias de los países de la región y su adopción como políticas públicas
Tres años después de su fundación en Cartagena de Indias, la Plataforma Regional de Cooperación Tributaria para América Latina y el Caribe (PTLAC) ha mantenido el objetivo que motivó su creación: fortalecer el intercambio de conocimientos técnicos de las autoridades tributarias de los países de la región y su adopción como políticas públicas. Lo que empezó como un impulso de Colombia, Chile y Brasil cuenta hoy con la participación de 15 países, y la Cepal opera como su secretaría técnica. Ha dedicado su atención a la progresividad de los sistemas tributarios de los países de la región y a la medición y evaluación de los beneficios tributarios que otorgan. Esta cooperación adquiere especial relevancia en el presente, cuando América Latina y el Caribe atraviesa una encrucijada compleja. A solo cuatro años de la fecha límite para cumplir la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, la región está cumpliendo apenas una quinta parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, no obstante algunos avances, sigue teniendo los niveles de desigualdad más altos del mundo. Experimenta, además, los ritmos de crecimiento económico más lentos del mundo en desarrollo. De hecho, entre 2014 y 2023 experimentó una "segunda década perdida", con una recuperación muy lenta en años recientes. Con mucho orgullo debo decir que PTLAC nació como iniciativa mía como ministro de Hacienda de Colombia. Logré el apoyo de Brasil y Chile para crearla y de la Cepal para servir como su secretaría técnica. Su presidencia ha rotado de Colombia a Chile y de Chile a Brasil, y será asumida por otro país miembro a comienzos del próximo mes. No busca ser un club de gobiernos, sino un espacio de deliberación plural, con legitimidad técnica, capaz de trascender los ciclos electorales y las diferencias ideológicas. Esto es particularmente importante ahora, cuando la gobernabilidad tributaria internacional, históricamente en el ámbito de la Ocde, ha pasado a discutirse en un espacio verdaderamente multilateral e incluyente: la Convención Marco sobre Cooperación Tributaria Internacional de las Naciones Unidas, que se encuentra en el segundo de sus tres años de elaboración. El estudio que la presidencia brasilera de PTLAC encomendó al Observatorio Internacional de Tributación (ITO), dirigido por Gabriel Zucman, reveló que para distintos países de la región la progresividad tributaria es muy limitada: el 1 % y el 0,1 % más rico disfrutan de tasas efectivas de impuestos significativamente menores que las clases medias. El caso de Colombia es ilustrativo: mientras el 50 % más pobre paga cerca de un tercio de sus ingresos en impuestos, principalmente al consumo, el 1 % más rico tributa en promedio apenas un 22 %, gracias a estructuras que minimizan sus rentas imponibles. Estos datos replican la tendencia global que documentó el panel de expertos convocado por la presidencia sudafricana del G20, encabezada por el premio Nobel Joseph Stiglitz: el 1 % más rico se apropió del 41 % de toda la riqueza creada en el mundo desde el año 2000, la mitad más pobre recibió apenas el 1 % de esa riqueza. No obstante, nuestra región alberga experiencias que demuestran que otro camino es posible. Argentina implementó durante la pandemia un impuesto extraordinario a las grandes fortunas que gravó a 12.000 contribuyentes. En Colombia la reforma tributaria de 2022 aumentó el impuesto de renta para los altos ingresos, al reducir beneficios que recibían esos contribuyentes, y reintrodujo el impuesto al patrimonio con tarifas progresivas. Brasil recientemente adoptó un impuesto mínimo del 10 % sobre los más altos ingresos. Estas experiencias son las que el informe del ITO viene a convalidar. El Seminario Regional de Política Fiscal de la Cepal a comienzos de mayo, donde Brasil presentará este informe, será el espacio para buscar traducir estos diagnósticos en compromisos concretos para contar con estructuras tributarias más eficientes y equitativas.
Una plataforma para Latinoamérica
José Antonio Ocampo