Xi y Trump: buenas palabras
Trump llegó y salió debilitado del encuentro en Beijing.
Donald Trump, a semanas de cumplir ochenta años, mantiene una sorprendente energía. Sin embargo, su fortaleza física y arrogancia resultaron de escasa utilidad en su intento, en Beijing, para llegar a acuerdos y descomprimir los formidables desafíos y tensiones provenientes de China.
Trump, que se presume ganador -con sobre un metro noventa y más de cien kilos; veinte centímetros, veinte kilos y siete años más que Xi Jinping-, constantemente repite y transmite su superioridad, y la de Estados Unidos sobre China y el resto del mundo.
Esta vez Xi Jinping le salió al camino, esforzándose para dejar establecido que las relaciones entre las dos potencias son de igualdad, con poder suficiente para imponerse en las negociaciones, restando a Trump razones para regresar vencedor a Washington, luego de su esperada reunión en Beijing con el otro líder más poderoso del mundo
El Presidente Trump llegó y salió debilitado del encuentro. Caída en su popularidad interna, especialmente por el creciente aumento de la inflación; limitado por la Corte Suprema en el empleo del decisivo medio de presión a gobiernos extranjeros, la facultad de fijar sin límites aranceles para el comercio exterior; y empantanado en una guerra imposible de ganar en Irak.
Tras dos días en China, no logró de Xi la cooperación suficiente para estabilizar las relaciones, el comercio y las inversiones bilaterales, y la seguridad y economía mundiales.
De nada parecen haber servido a las negociaciones los halagos de Trump al imperturbable Xi Jinping, y el evitar pronunciarse públicamente sobre la falta de libertades en China, como lo hicieran sus predecesores. El Presidente Biden, al final de la última visita de un mandatario de Estados Unidos a Beijing, había calificado de dictadura al régimen comunista chino.
La realidad es que Xi Jinping introdujo formalmente el condicionamiento de los lazos bilaterales al manejo de las relaciones de Estados Unidos con Taiwán. Al respecto, Trump mantuvo silencio, aunque dejó en suspenso la compra de armamento por 15 mil millones de dólares requerido por el gobierno taiwanés.
En cuanto a los resultados de la visita, habría que considerar que no se materializaron en todo lo esperado los acuerdos sobre masivas exportaciones norteamericanas a China para equilibrar el comercio entre ambos países.
Positiva, en cambio, fue la coincidencia de ambos líderes en cuanto a extender la pausa en la guerra arancelaria, y aunque no hubo un compromiso de medidas concretas de Xi al respecto, convinieron en rechazar el desarrollo nuclear iraní y presionar la apertura del estrecho de Ormuz.
De la gira de Trump y su encuentro con Xi Jinping parecería que prevalecen buenas palabras, gestos amistosos y la pompa que encanta a Trump.
Mientras el Presidente Trump intenta imponer su optimismo de "la situación solo puede mejorar", sus detractores insisten en lo contrario, que bajo su gobierno "las cosas siempre empeoran". Alguien conocido dijo que en Chile "todo puede ser peor", lo que podría ser de aplicación universal.