¿El adiós definitivo al cable HDMI?: así avanza
la tecnología inalámbrica
EL PAÍS (URUGUAY)
Durante más de 20 años, el cable HDMI (High Definition Multimedia Interface) ha sido el puente indiscutido entre televisores, consolas y computadores
EL PAÍS (URUGUAY)
Durante más de 20 años, el cable HDMI (High Definition Multimedia Interface) ha sido el puente indiscutido entre televisores, consolas y computadores. Este cable llegó a remplazar a los antiguos estándares de video analógico, como los cables compuestos RCA (cable amarillo, blanco y rojo), que separaban la transmisión de señales de audio y de video; los S-Video y VGA, ofreciendo en un solo cable una calidad superior de audio y video compatible con señales de alta definición. La llegada del HDMI, a comienzos de la década de los 2000, representó un avance en la calidad y funciones, pues podía integrarse con televisores, consolas, dispositivos de transmisión y más. Desde su desarrollo inicial en 2002, con una primera versión de algunos fabricantes, esta tecnología siguió mejorando. En 2017 se lanzó la versión 2.1, la más reciente hasta la fecha, que proporciona una resolución 4k a 120 fps y una resolución de 8K a 60 fps de salida de video, de acuerdo con un blog de la compañía de electrodomésticos TLC. Y en 2025, en el marco del Consumer Electronics Show (CES), la feria de tecnología de consumo más importante del mundo, la organización HDMI Forum anunció que estaba lista la versión 2.2 del HDMI, que promete un ancho de banda de hasta 96 Gbps para transferir grandes cantidades de datos en cuestión de segundos. Ese aumento de capacidad no solo permitirá reproducir contenido en 4K a 480 fps, sino alcanzar resoluciones de hasta 12K a 120 fps. Si bien esta actualización ya se anunció, aún queda tiempo hasta la llegada de los primeros cables compatibles con este nuevo estándar y hasta que los fabricantes de electrónicos lancen dispositivos capaces de utilizar plenamente esta actualización. Nuevas tecnologías No obstante, la tecnología que por más de dos décadas redefinió las posibilidades de transmisión de audio y video hoy enfrenta su desafío más complejo: lo que nació como la solución para unificar audio y video digital en un solo puerto es ahora percibida por algunos como una limitación física en hogares que apuestan a la estética minimalista y a la movilidad total. Hoy en día, la dependencia de un cableado que condiciona la ubicación de los dispositivos está cediendo ante una nueva generación de protocolos inalámbricos. Los nuevos sistemas de transmisión de datos han logrado romper la barrera de la interferencia, permitiendo que señales pesadas como el 4K viajen por el aire a distancias que superan los 30 metros sin pérdida de calidad. De este modo, lo que antes era un "espejo" de pantalla inestable y con retraso hoy se perfila como una conexión robusta que busca jubilar definitivamente a los puertos físicos en el ecosistema del entretenimiento doméstico. La transición hacia un entorno sin cables se apoya en diversas arquitecturas de red que eliminan la necesidad de un intermediario físico. Una de las más destacadas es la tecnología Wi-Fi Direct, que establece un vínculo directo y exclusivo entre el emisor (como un computador o teléfono) y el receptor (el televisor), garantizando un ancho de banda dedicado para el video. De acuerdo con un blog de la compañía HP, esta comunicación entre ambos terminales se logra sin necesidad de conectarse a una red, punto de acceso o software adicional. En ese sentido, funciona de manera similar a como lo hace la tecnología inalámbrica Bluetooth para comunicaciones entre pares. Con base en esta tecnología se han desarrollado formas de aplicarla como Miracast, conocida comúnmente como la función de duplicar o mirroring. Se trata de un estándar que permite a los usuarios proyectar desde un dispositivo, por ejemplo una tableta o teléfono móvil, a una pantalla externa, como la de un televisor, sin necesidad de usar cables adicionales. Así, el estándar Miracast usa una conexión directa para clonar el contenido de la pantalla del emisor hacia la pantalla del receptor, expone una publicación de un blog de Microsoft. A esto se suman opciones como el Chromecast de Google, el Amazon Fire TV Stick, dispositivos Roku y similares, que si bien no son una solución completamente libre de cables —van conectados a la energía y al televisor— eliminan la necesidad de tener un computador conectado al televisor a través de un cable, con la limitación de distancia que esto conlleva. Este tipo de tecnologías funcionan enlazándose a internet y transmitiendo contenido directamente de aplicaciones, como las de streaming, a la pantalla. Además, cada vez más televisores integran este tipo de sistemas de fábrica, con lo que ya no es necesario adquirir un dispositivo por separado. En general, la gran ventaja de las nuevas tecnologías como el Wi-Fi Direct, Miracast y los dispositivos mencionados reside en la versatilidad: ya no es necesario que el computador esté junto al televisor y la señal puede atravesar paredes y cubrir grandes espacios, algo ideal para oficinas modernas o salas de estar en las que se busca ocultar cualquier rastro de cables visibles. ¿Es su fin? No obstante el avance imparable de lo inalámbrico, el cable HDMI mantiene un bastión donde todavía es el rey absoluto: la latencia, es decir, el tiempo entre la acción en un dispositivo fuente (como una consola o computador) y la visualización de esa imagen en una pantalla. El HDMI ofrece una latencia extremadamente baja al ser una conexión física directa, lo que lo ha convertido en el estándar para los usuarios de consolas de videojuegos o profesionales del montaje de video, pues, para ellos, los milisegundos de retraso que puede tener una red inalámbrica siguen siendo un factor crítico. Ante ese escenario, el cable garantiza una conexión estable y libre de las fluctuaciones que pueden afectar al wifi, especialmente en entornos saturados de señales. En este sentido, si bien existen alternativas sin cable, por el momento no sustituyen en todos los entornos las ventajas que ofrece el HDMI. Aunque para el consumo masivo de streaming en casa y presentaciones corporativas, la balanza se ha inclinado cada vez más hacia la libertad de no tener cables. En todo caso, la industria se encamina hacia un futuro donde los televisores inteligentes incorporen estos protocolos de forma nativa y ultra eficiente, dejando los puertos físicos como una opción de nicho para expertos. El fin del reinado del HDMI no será repentino, pero la infraestructura de los hogares ya está empezando a soltar las amarras de los cables. (*) Con información adicional de EL TIEMPO.
La industria se encamina hacia un futuro en el que los televisores inteligentes incorporan protocolos inalámbricos de forma nativa y ultra eficiente, dejando los puertos físicos como una opción de nicho para expertos.