Martes, 19 de Mayo de 2026

Cuando el territorio es el centro, el desarrollo es posible

ColombiaEl Tiempo, Colombia 19 de mayo de 2026

Joyce Nessin
La verdadera huella social de la industria no se mide en toneladas de producción, sino en la capacidad de transformar realidades y en que el desarrollo se evidencie en la vida cotidiana de las personas

Joyce Nessin
La verdadera huella social de la industria no se mide en toneladas de producción, sino en la capacidad de transformar realidades y en que el desarrollo se evidencie en la vida cotidiana de las personas. A lo largo de mi trayectoria profesional he confirmado que los actores empresariales jugamos un rol importante en la transformación positiva de los territorios donde operamos, con la posibilidad de contribuir al progreso. Bajo esta premisa, en el sur de Córdoba, donde está ubicada la operación industrial de Cerro Matoso, hemos traducido esta convicción en acciones concretas donde la medición del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) se convirtió, hace más de una década, en la brújula de nuestra inversión social y en una forma precisa de comprobar que avanzamos en el fortalecimiento de una mejor sociedad cuando la pobreza retrocede. La medición del IPM nos permite validar si las condiciones de vida de los integrantes de un hogar mejoran al garantizar que puedan estudiar, acceder a servicios de salud, contar con una vivienda adecuada, tener oportunidades productivas y una alimentación apropiada, pues cuando desde el sector empresarial asumimos ese enfoque con responsabilidad, los resultados se hacen tangibles. Esta visión, aplicada durante años de trabajo junto a comunidades indígenas, afro y campesinas, nos ha permitido comprender que aportar a reducir la pobreza significa abrir la puerta a nuevas oportunidades de progreso para las personas, lo cual se refleja al comparar los resultados de las comunidades vecinas con las cifras oficiales del Dane, recientemente publicadas, y evidenciar que las primeras, a pesar de las necesidades que aún tienen, registran mejores condiciones de vida que otras zonas rurales de Córdoba y la Costa Caribe gracias al trabajo conjunto y al rol protagónico de los habitantes en esta transformación. Para las comunidades vecinas a la operación principal de Cerro Matoso, municipios de Puerto Libertador y San José de Uré, en la última medición (2025) se obtuvo un índice de pobreza multidimensional de 22,9; esto es 16 puntos porcentuales por debajo de la primera medición en 2015 (38,9); mientras que para las comunidades vecinas a la operación de Queresas y Porvenir (Planeta Rica), se ubicó en 27,9 vs 35,5 en la primera medición de 2022. Estos logros no son cifras aisladas, sino una forma de promover derechos fundamentales, porque estoy convencida de que, cada hogar que supera una situación de vulnerabilidad representa un aporte a la construcción de un mejor territorio. Así, resaltamos que más de 2.500 viviendas hayan sido construidas y mejoradas, que se hayan entregado 1.100 hectáreas de tierra, que hoy 3.000 familias participan en proyectos productivos y que más de 350 jóvenes hayan accedido a becas de educación superior, técnica y tecnológica, entendiendo que cada joven que tiene acceso a la educación es una posibilidad de futuro y cada proyecto productivo constituye un camino sólido hacia la autonomía. En este contexto, también es importante reconocer que los derechos deben ejercerse de manera armónica y simultánea. Cuando se presentan situaciones de choque de derechos —por ejemplo, entre el derecho a la protesta y derechos fundamentales como el trabajo y la movilidad— y uno termina afectando al otro, en la práctica ambos se debilitan. Por eso, el desafío está construir con acciones concretas soluciones que protejan por igual a todos los ciudadanos. En este camino, el diálogo directo y transparente con todos los grupos de interés es fundamental, y además es la base de nuestra gestión social en donde buscamos que cada decisión empresarial impacte positivamente la calidad de vida de las personas, bajo la certeza de que cuando la pobreza disminuye impulsando inversiones, empleo local e inclusión, las capacidades de la región se expanden sosteniblemente. Es bajo esta premisa, que mantenemos nuestro impulso para seguir trabajando con la convicción de que la verdadera huella industrial se construye de la mano de nuestros grupos de interés, apostando por ese desarrollo integral que Colombia necesita y que en Cerro Matoso estamos comprometidos a consolidar para seguir transformando realidades.
Gerente de Asuntos Externos de Cerro Matoso.
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