Jueves, 21 de Mayo de 2026

El mercado de deuda no come cuentos

ColombiaEl Tiempo, Colombia 21 de mayo de 2026


Jorge Restrepo
Una crisis de deuda pública no se evita con argumentos, discusiones, entrevistas de radio, hilos de Twitter ni teorías heterodoxas


Jorge Restrepo
Una crisis de deuda pública no se evita con argumentos, discusiones, entrevistas de radio, hilos de Twitter ni teorías heterodoxas. El primer paso para evitarla es aceptar los hechos. Desde abril pasado, los precios de los títulos de deuda pública de la Nación ya emitidos han caído para todas las referencias. La razón fundamental por la cual caen los precios de estos bonos es la enorme abundancia, el exceso de oferta: las colocaciones de deuda han presionado su precio a la baja. Tal exceso de oferta de bonos de deuda pública frente a la demanda de los inversionistas supone una desvalorización de las carteras o portafolios que los tienen. Ante esas pérdidas de valor, los inversionistas pueden decidir dejar de comprar, reforzando el efecto que causó el exceso de colocaciones. Esta precipitada caída del precio de la deuda supone que para vender nuevas emisiones la tesorería tiene que pagar como interés al menos los rendimientos que ofrece el mercado secundario, es decir, vender esos títulos tan baratos como el precio al cual se consiguen títulos similares ya emitidos. Vender barata la deuda hoy frente al pago al vencimiento supone colocarla con tasas de interés muy altas. En la colocación del martes de esta semana, el gobierno no pudo vender los más de $900 mil millones que necesitaba, pese a pagar una tasa de casi 14%. Ese mismo día la caída del precio de los títulos de muchos plazos presionó al alza los rendimientos entre 20 y 40 puntos básicos: para varios plazos los rendimientos superaron el 15%, como para los años 2030 y 2032. Para colocar nueva deuda a cuatro años tendremos que pagar al menos ese 15%. El hecho de que los rendimientos de los títulos para 2026 en el mercado secundario estén hasta 600 puntos básicos (6%) por debajo de los del 2027, y 500 puntos básicos (5%) por debajo de las nuevas colocaciones, reafirma la pérdida de confianza: los inversionistas están dispuestos a prestar, pero en el muy corto plazo, no todo lo que necesita la tesorería, y a tres años, pero exigiendo tasas que nunca la Nación había pagado. Descontando la inflación de precios al consumidor, hoy la deuda se paga a una tasa de interés cuatro veces superior a la de hace cuatro años: más del 8%. Como la capacidad de pago depende del crecimiento económico, que alcanza apenas un famélico 2,2%, debemos sorprendernos de que al menos compren; tal vez son los creadores de mercado en cumplimiento de sus obligaciones. No hay demostración más contundente de que quien presiona al alza la tasa de interés de la deuda pública es el propio gobierno con su política fiscal y de tesorería, no el Banco de la República. Cada vez estamos más cerca de una crisis de deuda pública de la Nación. Es como enfrentar una pandemia súbita con bajas defensas y sin capacidad para comprar las vacunas.
Profesor de economía, Pontificia Universidad Javeriana.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela