El Comercio, Perú
25 de mayo de 2026
Jorge Nieto ha hecho lo más fácil y lo que más le conviene: decir que el Partido del Buen Gobierno va a viciar su voto sin llamar abiertamente a sus electores a que lo hagan
Jorge Nieto ha hecho lo más fácil y lo que más le conviene: decir que el Partido del Buen Gobierno va a viciar su voto sin llamar abiertamente a sus electores a que lo hagan.Nieto, con la votación alcanzada y el lugar que ha ocupado, con las ?flores? y piropos que le han lanzado ambos finalistas en contienda, así como todos aquellos que lo ?cortejaban? para que finalmente se sumara a sus causas, y con la atención de todos esperando su ?santa? palabra, no iba a hacer otra cosa.Ya lo había deslizado al decir que viciar el voto era una opción. No entendieron los que no quisieron entender.El Partido del Buen Gobierno recién ha crecido, en la percepción de la población, en esta elección. Antes de la aparición de Nieto en las encuestas, días previos al primer debate, ese partido no aparecía ni en las letras chiquitas. Y aun ahora, lo más probable es que Nieto sea mucho más conocido que su partido.¿Por qué arriesgar en este momento de pubertad política? Nieto sabe qué orientación tiene su comité político, sabe qué piensan sus más cercanos colaboradores, pero sabe también que su electorado no es, política ni ideológicamente, homogéneo o hasta muy parecido. Tiene de todo. Inclinarse por una u otra opción era perder esa alardeada condición de ?centro?, y buena parte del capital político que ha ganado hasta hoy, alejando a quienes se hubieran sentido defraudados o traicionados por alinearse con una opción radical o distinta a la de ellos.Algunos trataron de ver al partido de Nieto como de derecha; otros lo tildaron de caviar; mientras él se definía de centro. Pero, en realidad, es un partido ?pragmático? que tiene algunas ideas centrales, pero que prefiere tener un pie en cada lado para no pelearse, todavía, con nadie. Y tiene un electorado ?moderado? que ve a Nieto como el ?obispo? de la paz o de la reconciliación.Al haberlo calificado como el fiel de la balanza y la bancada más seria y responsable en el próximo Congreso, lo han ?obligado? a mantener esa posición. ¿Cómo el fiel de la balanza va a tomar partido y se va a inclinar hacia alguno de los extremos?Nieto nunca se iba a tomar una foto con Keiko o Sánchez, ni iba a llamar a votar por uno o por otro. A él, esta situación de polarización le viene muy bien. Ahora él puede personificar al ?centro? sin hacerse responsable, cogobernante o cómplice de lo que pueda hacer quien gobierne a partir del 28 de julio, convirtiéndose en la ?oposición responsable?, y en la supuesta alternativa más seria para el 2031.Inclinarse por una u otra opción le hubiera quitado independencia o autoridad para cumplir sus objetivos, en el Congreso y fuera de este, y hasta hubiese debilitado su neonata bancada antes de jurar el cargo.