Agro se desaceleró en el 2025 pese a avances puntuales
La región Andina mantuvo el liderazgo histórico en área agrícola con 42,5 % del total nacional
La región Andina mantuvo el liderazgo histórico en área agrícola con 42,5 % del total nacional. Pero su crecimiento fue de 0,7 %, lo que evidencia una tendencia de estabilización frente al avance más acelerado de otras regiones. La región Pacífica siguió concentrando la mayor producción agrícola del país gracias al peso de la caña de azúcar. Allí se produjo 47% del total nacional. Pero su crecimiento fue de 0,3 %, reflejando un escenario de madurez productiva. La Upra sostuvo que estas dinámicas muestran una "reconfiguración territorial de la producción agrícola", caracterizada por la expansión hacia nuevas zonas productivas y la estabilización de regiones tradicionales y coincide con el crecimiento de cultivos transitorios y oleaginosos en áreas de frontera agrícola. Se menciona que hay brechas de hasta 38,2 toneladas por hectárea entre regiones, que evidencia la heterogeneidad estructural del agro colombiano y las limitaciones en infraestructura y asistencia técnica.
El agro colombiano mantuvo su crecimiento durante 2025, aunque a un menor ritmo que en años anteriores. De acuerdo con el más reciente informe de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra), el área cultivada del país aumentó 1,8 %, mientras que la producción agrícola creció 3 %, en medio de un escenario marcado por variabilidad climática, mayores costos de producción e incertidumbre en los mercados internacionales. El reporte evidencia que el país alcanzó 5,61 millones de hectáreas cultivadas y una producción total de 81,66 millones de toneladas. Aunque el desempeño fue moderado, el comportamiento de algunos cultivos alimentarios y agroindustriales permitió sostener la oferta nacional y consolidó nuevas dinámicas productivas regionales, especialmente en la Orinoquía. La Upra señaló que, tras varios años de expansión más acelerada, el agro empezó a mostrar señales de ajuste. Según el documento, "el país experimentó una desaceleración en 2025", asociada principalmente a los efectos acumulados del clima y a los mayores costos que enfrentan los productores rurales. Aun así, el informe también destaca que el crecimiento reciente no estuvo concentrado en un solo renglón productivo. Por el contrario, cereales, hortalizas, oleaginosas y cultivos permanentes como cacao y palma de aceite impulsaron el desempeño agrícola y reflejaron una transformación gradual de la estructura productiva a nivel nacional. El área destinada a alimentos alcanzó 3,14 millones de hectáreas, equivalentes al 56,1 % del total nacional. Dentro de ese grupo, los cereales crecieron 4 %, las hortalizas 2,9 % y los frutales y plátano 0,8 %. Solo las leguminosas registraron una caída de 1,1 %. El maíz se consolidó como el principal motor de expansión agrícola del país. La superficie cultivada de este cereal aumentó 11,9 %, equivalente a 61.609 nuevas hectáreas. Solo el maíz amarillo creció 14,9 %, mientras que el maíz blanco avanzó 3,1 % frente al año anterior. La Upra subrayó que el aumento del maíz representó 61,5 % de toda la expansión agrícola nacional registrada durante 2025. El comportamiento del cereal estuvo acompañado por el crecimiento de la soya, que registró la mayor variación relativa del periodo, con un aumento de 26,3 % en área cultivada. El maíz elevó sus volúmenes 23,6 %, mientras que la soya aumentó 35,9 %. En ambos casos, el informe identifica mejoras tanto en expansión de área como en productividad, especialmente en los sistemas agrícolas de la Orinoquía. La papa fue otro de los cultivos más dinámicos del año. Su producción aumentó 22,7 % y el rendimiento avanzó 7 %. También crecieron el cacao, con 8,2 % más producción, y la palma de aceite, con un incremento de 9,3 %, consolidando su papel dentro de los cultivos agroindustriales. El informe muestra además que las hortalizas mantuvieron un desempeño favorable. El tomate lideró este grupo con un crecimiento de 12,3 % en producción y de 8,2 % en rendimiento. Para la Upra, este comportamiento podría estar asociado a estrategias de diversificación hacia cultivos de ciclo corto. Para corregir En contraste, algunos cultivos estratégicos registraron retrocesos. El arroz redujo su área sembrada 1,7 %, equivalente a una pérdida de 12.242 hectáreas. El fríjol cayó 12 % en producción y 14,2 % en rendimiento, mientras que el café presentó una disminución de 1,4 % en producción. La Upra advirtió que ocho de los 16 grupos de cultivos analizados cerraron 2025 con reducción en área cultivada. Entre ellos estuvieron ñame, piña y otros cultivos menores. El comportamiento refleja un proceso de recomposición productiva impulsado por factores de mercado y rentabilidad agrícola. Uno de los cambios más relevantes identificados por el informe es la consolidación de la Orinoquía como la región más dinámica del agro colombiano. El área cultivada en esta zona pasó de 1,04 millones de hectáreas a 1,13 millones, con un crecimiento anual de 8,7 %. La producción regional aumentó 11,5 %, muy por encima del promedio nacional. La expansión estuvo impulsada principalmente por maíz y soya, especialmente en Meta, departamento que se convirtió en el mayor aportante agrícola del país con 644.680 hectáreas cultivadas y un crecimiento de 14,2 %. El departamento del Meta agregó más de 80.000 hectáreas nuevas durante el último año. El crecimiento estuvo jalonado por el aumento de 63.462 hectáreas de maíz, 23.911 de soya y 6.329 de palma de aceite. El comportamiento consolidó a la región como nuevo eje de expansión agroindustrial.