Café con historia de mujer
Margarita Bernal
Las mujeres han sido tremendamente importantes en la historia del café
Margarita Bernal
Las mujeres han sido tremendamente importantes en la historia del café. Si hoy millones de personas preparan café utilizando filtros de papel, es gracias a Melitta Bentz. En 1908, esta alemana patentó un sistema para filtrarlo y evitar que los residuos llegaran a la taza. Buscando una solución, usó una hoja de papel absorbente del cuaderno de uno de sus hijos y un recipiente metálico perforado. Más de un siglo después, seguimos usando sus filtros en diferentes métodos para preparar café en el mundo. Erna Knutsen, una noruega radicada en Estados Unidos, trabajaba en la comercialización de café verde cuando comenzó a distinguir y resaltar ciertos cafés por su origen y calidad del grano. En 1974 utilizó por primera vez el término café de especialidad para describirlos. Con el tiempo, esa expresión se convirtió en el nombre de una categoría que hoy forma parte del lenguaje cotidiano de productores, tostadores, baristas y consumidores. Como dice el poeta Sabines "Yo no lo sé de cierto, pero me gusta pensar que detrás del filtro tradicional de tela o colador que se utiliza en muchos hogares, está la idea de una mujer ingeniosa y recursiva". Últimamente me he inclinado por elegir cafés producidos por mujeres. Lo hago porque me interesa saber quién está detrás de ese café. Cual es su historia. He descubierto una gran cantidad de productoras, tostadoras, catadoras, baristas, chapoleras, exportadoras, empresarias e investigadoras que han contribuido al desarrollo de la caficultura del país. Muchas son también madres, cabezas de hogar y líderes de sus comunidades. Participan en todos los eslabones de la cadena cafetera y en numerosas ocasiones han tenido que abrirse camino con tenacidad, fortaleza y caracter enfrentando mayores dificultades para acceder a la tierra, al reconocimiento, al crédito y a los espacios de decisión. También he encontrado mujeres jóvenes que han decidido quedarse en las regiones cafeteras. Algunas han regresado a las fincas familiares después de terminar sus estudios. Otras han creado marcas propias, asociaciones, comunidades, concursos, escuelas y ferias, abierto cafeterías o emprendido proyectos alrededor del café. En ellas conviven la tradición y una mirada renovada sobre la caficultura, una combinación que está ayudando a transformar muchas regiones productoras y la forma en la que entendemos y tomamos el café. Cuando se habla de café es común pensar en variedades, métodos de preparación, regiones productoras o marcas. Sin embargo, detrás de buena parte de las historias que han contribuido al prestigio del café colombiano hay muchas mujeres construyendo su vida y empresas alrededor de este nuestro producto insignia. Por eso, cuando tomo el café cada mañana, pienso en ellas que han estado presentes en cada etapa de la historia de nuestro café. Buen café.
Comunicadora y consultora gastronómica.