El Presidente está solo
Parecería que el capital que le resta al presidente no es propio: lo sostiene el rechazo que genera Carolina Cosse.
No les da esa sensación? Además, mucho fuego amigo. ¿Amigo? Dicen que el problema es que el gobierno no comunica bien. La comunicación es importante, sí, pero no lo es todo. Por supuesto que es clave saber decir, saber contar, pero es básico tener algo para decir, algo para contar. Lo comunicadores no hacen milagros. Pueden entonar algunas canciones, por un ratito; dura poco, no se puede engañar "a todos todo el tiempo". Solo las religiones y eso ha llevado mucho tiempo, hacen creer a la gente en algo que nunca vieron. Los milagros ahora cuestan mucho más.
El principal problema del gobierno de José Mujica -fue de los peores-, era que estaba dividido en chacras autónomas y en cada una el mandamás local o de turno hacía lo que quería, y en caso se llevaba o derrochaba lo que quería. Una contradicción tras otra. Es decir: ¡un despelote! Pocos he conocido que sintieran como Mujica tanta aversión por la "burocracia" -esto es, por los vagos que viven del trabajo de los demás y además le dificultan la tarea. Hablaba mal de la burocracia, de los funcionarios públicos demasiado amontonados, y lo hacía con base a buenos y abundantes fundamentos. Sin embargo fue el período en que más creció la burocracia, en el que entraron más funcionarios.
Y si aquel gobierno era de chacras, éste es de quintitas. Son muchas más y muchos más los que te dan clase, te censuran, te condenan o te dan un cargo o algún tipo de prebenda. Y todos hablan y pontifican, y el ruido es mucho: y así ¿cómo alguien pretende que haya una buena comunicación? Todos hablan, nadie escucha y nadie calma las aguas.
Lo que pasa es que el gobierno no tiene rumbo, dicen desde la oposición. Y algo de eso hay. Con tantos y cada cual tirando para su lado y solo los bolches son los únicos organizados, es para estar atentos; y más: preocupados y alarmados. Basta mirar lo que pasa con la Fiscalía, o con las performances de la JUTEP. O en Salud Pública o en RREE o en T y SS y el PIT-CNT.
Parecería que el único capital que le resta al presidente no es propio. Es como subsidiario: lo sostiene la vicepresidenta Carolina Cosse. No es porque ella tenga una gran fuerza política -más allá de la que le presta transitoria y oportunamente el PCU- y menos apoyo popular: precisamente el alto nivel de rechazo que su figura genera es la savia que aun alimenta a Orsi, una plantita que se va marchitando. A Orsi hay que cuidarlo se repite, porque si él cae viene Carolina y ahí sí orientales que "agárrate Catalinja (así dice el original, pero puede cambiar) que vamos a galopar".
Todo ello pesa pero no es eterno. Llega un momento que la gente se desmoraliza, se desilusiona, se calienta y despavorida sale a clamar por un "hombre fuerte". Pasa y ha pasado; es este caso especifico sería una "mujer fuerte".
Hay cosas que están cantadas. ¿Por qué el Presidente no propone a Ferrero como Fiscal titular? ¿Por qué no les pide la renuncia a los miembros de la JUTEP? Por supuesto que con ello ya hubiera terminado con el ruido de "la camioneta", pero lo que importa es que pondría fin a situaciones pendientes que constituyen amenazas serias para nuestras garantías, nuestros derechos y nuestras libertades. ¿Por qué no lo hace? ¿Quién o quienes no lo dejan?
La gente se aburre, se cansa y al final lo único que le sirve es que "se vayan todos", lo que bien traducido es que venga alguien que mande y ponga orden. Y todo ello suena muy feo.