Hitachi Energy apuesta por la inteligencia artificial como motor de la transición energética en Chile
La visita a Chile de Anthony Allard, vicepresidente ejecutivo y responsable regional de América de Hitachi Energy, se produce en un momento clave para el sector energético; su transición, el auge de la inteligencia artificial, la creciente demanda de los centros de datos y el despliegue de energías renovables están transformando las redes eléctricas y planteando nuevos desafíos para la infraestructura del futuro.
Desde finales de 2020, Anthony Allard lidera Hitachi Energy como vicepresidente ejecutivo y responsable regional de América. En casi seis años al frente de la compañía, ha sido testigo de una aceleración tecnológica sin precedentes, marcada especialmente por la demanda por electrificación y el avance de la inteligencia artificial. Aunque su expansión ha abierto debates sobre su impacto energético y sostenibilidad, en Hitachi Energy ven esta tecnología como una aliada estratégica para abordar algunos de los principales desafíos que hoy enfrenta el sector.
Durante un encuentro, en su última visita a Chile, Allard explicó cómo la inteligencia artificial ya está contribuyendo a transformar la gestión de los sistemas eléctricos. "La IA nos ayuda -y ya lo está haciendo- a hacer mejores pronósticos del tiempo. Un mejor pronóstico permite predecir con anticipación cuánto producirá una planta renovable en un día determinado", comenta Allard y agrega, "la IA también permite hacer mantenimiento predictivo: monitorear los equipos de la red y anticipar fallas antes de que ocurran. Por eso, la IA también es parte de la solución, y estamos desarrollando activamente soluciones que la usan para garantizar una red más confiable y resiliente".
El acelerado ritmo de cambio, sin embargo, obliga a las empresas a mantenerse en constante evolución. Lo que la inteligencia artificial era capaz de hacer hace apenas un año es muy distinto de lo que ofrece hoy, una realidad que, según Allard, exige agilidad y capacidad de adaptación para incorporar las mejores herramientas disponibles en cada momento. "Hace unas semanas publicamos un comunicado de prensa en el que anunciamos, a nivel corporativo, un acuerdo con Anthropic. Así nos aseguramos de estar en contacto con lo mejor del mercado y de usar las mejores herramientas disponibles", señala.
Redes de transmisión: una carrera contra el tiempo
Más allá de la inteligencia artificial, la expansión y modernización de la infraestructura eléctrica es otro de los grandes temas que preocupan a Hitachi Energy. Para Allard, el desafío de fortalecer las redes de transmisión es tan urgente en Chile como en muchas otras partes del mundo. "Necesitas asegurarte de que tu red esté expandida, reforzada y sea aún más resiliente y confiable, porque cada vez más la economía depende de la electricidad. No diría que es un desafío exclusivo de Chile, es un tema global", comenta.
Según explica, esta situación responde a que la infraestructura que demanda grandes volúmenes de energía -como centros de datos, industrias electrificadas y nuevos proyectos productivos- se está desarrollando a un ritmo más rápido que la expansión de las redes de transmisión. Esa brecha, advierte, puede convertirse en un obstáculo para el crecimiento económico y la transición energética si no se aborda con suficiente anticipación. "Si no anticipamos esa expansión, vamos a quedar rezagados", asegura Allard, subrayando la importancia de la planificación de largo plazo y de adelantarse a las necesidades energéticas que marcarán el desarrollo de los próximos años.
Para ejemplificar este desafío, Allard menciona el caso de Estados Unidos. Según explica, el fuerte crecimiento de los centros de datos -impulsado por la inteligencia artificial y la digitalización- generó una demanda energética que no fue anticipada a tiempo.
Como resultado, en algunas zonas la expansión de la red eléctrica no ha logrado seguir el mismo ritmo, generando dificultades para conectar nuevos proyectos.
Una apuesta de largo plazo por Chile y la región
A pesar de los desafíos que enfrenta el sector energético, Allard mantiene una visión optimista sobre el potencial de Chile y destaca al país como un destino atractivo para nuevas inversiones. A su juicio, las condiciones que ofrece el mercado chileno, junto con su apuesta por la transición energética y la digitalización, lo posicionan favorablemente para captar proyectos estratégicos en los próximos años.
"Vemos muchas oportunidades acá", menciona Allard: "es una de las economías más grandes de América del Sur, con gran inversión en renovables. Creemos que los centros de datos también serán muy importantes, dada la capacidad digital del país y su estrategia en ese sentido".
La mirada de Hitachi Energy, sin embargo, va más allá de Chile. Con una inversión comprometida de 360 millones de dólares en América Latina para fortalecer su capacidad manufacturera y expandir su presencia en distintos mercados, la región se ha convertido en una pieza cada vez más relevante dentro de la estrategia global de la compañía. "Esta parte del mundo es extremadamente importante para nosotros", indica Allard.
La apuesta refleja la confianza de la empresa en el crecimiento de la región y en el papel que jugará en la expansión de las energías renovables, la electrificación de la economía y el desarrollo de infraestructura crítica para las próximas décadas.