¿Estallido social 2.0?
Llegó finalmente el día D
Llegó finalmente el día D. Este domingo electoral hay que madrugar y apadrinar más votos, sin confiarnos para nada en las encuestas, para ponerle fin a este gobierno. Tenemos que superar unidos todas las ilícitas acciones del régimen, en sus estertores, para mantenerse en el poder. Y hay que confiar en que la Fuerza Pública velará por el voto libre en los territorios cooptados por grupos armados, luego de establecerse que la carnetización forzosa se ha visto acompañada de la retención de cédulas, de manera que los electores se identifiquen en las urnas con dicho documento y depositen un tarjetón que los ilegales han marcado previamente a favor de Cepeda, bajo amenazas a los jurados de las zonas rojas, para que lo permitan. Con la fuerza de todo un pueblo que quiere el cambio, esperamos terminar la pesadilla en que nos sumió Petro, que acabó con la dignidad y el prestigio de la jefatura del Estado, por los escándalos suyos y los de su entorno familiar. Que deterioró la seguridad nacional, el sistema de salud, la infraestructura, el acceso de los jóvenes a la educación, la salud de las finanzas públicas y nuestra soberanía energética. En fin... solo nos queda la esperanza. Le corresponderá alimentar esa esperanza a Abelardo de la Espriella, cuyo triunfo defenderemos la mayoría de los colombianos como verdaderos tigres. Por supuesto, lo que sigue no será nada fácil. El primer obstáculo, sin duda, vendrá del brazo armado de los perdedores: la primera línea. Al parecer, empezarán desde hoy mismo y no desde el 7 de agosto, como algunos piensan. Ya lo anunció el vocero del Pacto Histórico, Gustavo Bolívar, al advertirnos que van a incendiar el país, una vez se conozcan los resultados. Lo que indicaría que, al finalizar la jornada electoral de hoy domingo, se dará inicio al estallido social 2.0. Al parecer, no se trata de algo sorpresivo para los organismos de seguridad del Estado. Afirman, inclusive, que las manifestaciones se concentrarán en seis ciudades. Hasta el mindefensa habla en público de esta posibilidad, como si su deber no fuera contener, inclusive mediáticamente, toda manifestación de violencia. Frente a esta contingencia, hay que celebrar que el señor procurador Eljach se haya anticipado a citar hace unos días a los comandantes de fuerzas y de la Policía, para reiterarles que son los responsables del mantenimiento del orden público, bajo el claro entendido de que su lealtad es exclusivamente con la Constitución, más allá de consideraciones personales de coyuntura. Las primeras informaciones dan cuenta de que esto de los disturbios va en serio. En Bogotá, en el sector del portal de Las Américas, donde se llevaron a cabo los principales desmanes del 2021, han empezado a llegar personas extrañas, que realizan labores de reconocimiento en horas nocturnas desde el parque bautizado ‘La Resistencia’. Lo peor es que a comienzos de semana, en horas de la noche, llegaron al sector tres buses llenos de personas desconocidas, que pretendieron ocupar de hecho varios salones comunales de la zona, para quedar allí en estado de disponibilidad para los motines. Hastiados de lo que pasó años atrás, los habitantes no lo permitieron. Petro no puede apoyarse en las expresiones violentas de estos vándalos para volver a desconocer el triunfo de la oposición. Entre otras razones porque quien debe proclamar los resultados es la autoridad electoral. En cualquier caso, hay que exigirle que acate la voluntad popular y actúe como demócrata y no como comandante de la primera línea. Y habrá que exigir que también actúe la justicia ordinaria, la que pretendieron emascular entregándole a la JEP el conocimiento de los actos violentos ocurridos durante las protestas. Por fortuna, la Sala Penal de la Corte sentenció recientemente que su jurisdicción y el derecho penal pueden intervenir la protesta social, cuando excede los límites legales. Todos ellos tienen que garantizar el orden público, asegurar la integridad de las personas, garantizar su movilidad y cuidar los bienes públicos y privados. Es un mandato constitucional. Taponazo. Frase de la semana: "Preferible soportar un estallido social de algunos días que una dictadura que dure siglos".
Respetar la voluntad popular
Néstor Humberto Martínez Neira
Petro no puede apoyarse en las expresiones violentas de los vándalos para volver a desconocer el triunfo de la oposición. Quien debe proclamar los resultados es la autoridad electoral.