Martes, 23 de Junio de 2026

El Niño no causaría grandes precipitaciones ni inundaciones durante el invierno

ChileEl Mercurio, Chile 23 de junio de 2026

Su mayor intensidad -o modo Godzilla- se alcanzaría a partir de noviembre. Esto podría significar un verano en extremo caluroso y, por ende, mayor peligro de incendios forestales.

Se anunció que sería un invierno en extremo lluvioso, producto del fenómeno de El Niño, pero probablemente no lo sea tanto.
"Lo que se puede decir con certeza es que El Niño no va a causar grandes inundaciones ni precipitaciones. De hecho, el mes de junio se proyecta como uno de los más secos de la historia (en la zona central). Y en lo que llevamos del año estamos dentro de los años más secos", dice Pablo Sarricolea, académico de la U. de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).
"Queda julio y agosto para cerrar el invierno desde el punto de vista meteorológico. ¿Podría haber lluvias importantes? No lo sabemos. Pero lo que sí sabemos es que si estas se producen no va a ser por un fenómeno de El Niño fuerte (llamado comúnmente Niño Godzilla). Este recién llegaría en la primavera", aclara el especialista.
Organizaciones que estudian el fenómeno ya veían señales de que se estaba formando El Niño. "Se deben cumplir dos condiciones a la vez: las temperaturas del Pacífico ecuatorial deben superar el promedio en 0,5 °C y que el componente atmosférico lo acompañe. Esto refleja un acoplamiento entre el océano y la atmósfera, que es lo que distingue a El Niño real de un simple calentamiento superficial del mar", dice Sarricolea.
" La Organización Meteorológica Mundial ya declaró que después de tres meses consecutivos con anomalías de la temperatura del mar en el Pacífico ecuatorial por sobre 0,5 °C, nos encontramos ante la presencia de El Niño", señala Jorge Carrasco, meteorólogo y académico de la U. de Magallanes.
Ya llegó
La NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) también lo confirmó, dice Raúl Cordero, climatólogo de la U. de Santiago. "En estos momentos el Pacífico se encuentra alrededor de 1,5 °C sobre valores típicos y, por lo tanto, El Niño actual ya puede considerarse fuerte, pero alcanzará su peak a fines de año", aclara.
De hecho, dice Cordero, "los efectos de El Niño en las precipitaciones en Chile no se han materializado, pero aún es pronto, pues el invierno acaba de comenzar".
En tanto Sarricolea explica que los modelos predictivos señalan que hay un 63% de probabilidades de que El Niño alcance la categoría de "muy fuerte" entre noviembre y enero, en zonas que son afectadas por este fenómeno, incluido Chile y su zona central.
"El escenario más probable es que este Niño se convierta en un Niño Godzilla antes de fin de año", dice Cordero. El especialista explica que se entiende "por un Niño de muy alta intensidad, 'Súper Niño' o 'Niño Godzilla' cuando la anomalía de temperatura (en el Pacífico ecuatorial) es superior a los 2 °C".
"Si uno mira el informe de la NOAA, las probabilidades de un Niño muy fuerte en julio y agosto son prácticamente nulas", asegura Sarricolea.
Carrasco concuerda. "El último Niño severo de 2015-2016 fue con déficit de precipitación. Y es cierto: la mayor severidad de El Niño sucederá en el verano", explica.
Lluvias en septiembre
"Lo que cabría esperar para julio y agosto, que son los meses en que más llueve, es que tengamos más probabilidades de lluvia que en condiciones normales. Pero no necesariamente serán eventos catastróficos, lo que sí pasaría si es que hubiese llegado ya El Niño de mayor intensidad", aclara Sarricolea.
En todo caso, el especialista dice que se siguen haciendo mediciones constantemente a la acumulación de calor en esa zona del Pacífico y que las condiciones pueden variar.
"De igual forma hay que estar preparados. Puede llover, pero no será por El Niño, sino por otras condiciones atmosféricas que pueden ocasionar lluvias en la zona central", dice Sarricolea.
El especialista aclara que de todas formas el fenómeno podría tener consecuencias, sobre todo en el sector agrícola, con lluvias en septiembre, período de floración de los frutales y que, además, puede causar hongos.
Otro peligro, según Sarricolea, es que en invierno llueva en alturas en que normalmente nieva, ya que otra consecuencia de El Niño es el aumento de las temperaturas. "Eso podría causar deslizamientos", aclara.
Cordero dice que el fenómeno nos acompañará entre 9 y 12 meses más afectando la próxima primavera hasta el otoño de 2027.
"En el verano, su principal efecto es sobre las temperaturas. Los veranos de El Niño son extraordinariamente cálidos", aclara Cordero.
"Si El Niño se proyecta severo hacia el verano, existe una alta probabilidad de eventos de olas de calor y por ende condiciones para la propagación de incendios forestales en las regiones centrales", aclara Carrasco.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela