De La Espriella recibe una economía que crece menos
El nuevo presidente, Abelardo De La Espriella recibirá una economía que crece por debajo de su potencial y que deberá enfrentar retos de inversión, productividad, inflación y ajuste fiscal, en un entorno donde los mercados descontaron parte del escenario
El nuevo presidente, Abelardo De La Espriella recibirá una economía que crece por debajo de su potencial y que deberá enfrentar retos de inversión, productividad, inflación y ajuste fiscal, en un entorno donde los mercados descontaron parte del escenario. El economista en jefe para la Región Andina de BTG Pactual, Munir Jalil, advirtió que el diagnóstico parte de una desaceleración estructural del crecimiento. "El país desde la pandemia se acostumbró a crecer un poquito", con expansiones cercanas al 2,5% o 2,6%, niveles que hoy se perciben como aceptables, pero que contrastan con el desempeño previo a la pandemia, cuando la economía se expandía por encima del 3%. En su visión, el reto será revertir un proceso de pérdida de dinamismo acumulado durante la última década. Subrayó que el desafío central será la inversión. Según su análisis, el país arrastra un rezago en formación de capital que ha limitado la capacidad de expansión del producto potencial. La productividad se ha visto afectada por años de crecimiento moderado que se han ido normalizando en la percepción del mercado, lo que eleva la exigencia sobre la política económica para reactivar la confianza empresarial. La inflación aparece como otro frente crítico del escenario que recibe el nuevo gobierno. De acuerdo con las proyecciones presentadas, el país enfrenta presiones inflacionarias persistentes y podría cerrar el año con una variación cercana al 6,6%. Jalil destacó que el mensaje del presidente electo de respetar la autonomía del Emisor es clave para la estabilidad de expectativas, especialmente en un entorno de alta sensibilidad de los mercados. Añadió que este contexto implica una política monetaria todavía restrictiva. En su lectura, el Banco de la República continuará con incrementos de tasas en el corto plazo, con una tasa terminal estimada entre 12% y 12,25%. Además, el ciclo de reducción de tasas estaría condicionado por la evolución del fenómeno de El Niño, que podría prolongar los picos inflacionarios hasta comienzos del próximo año, retrasando cualquier relajamiento monetario hasta el segundo semestre. El desafío fiscal Jalil calificó el manejo de las finanzas públicas como un punto crítico, señalando que el país enfrenta un deterioro que ya está reconocido parcialmente en el Marco Fiscal de Mediano Plazo. Según explicó, el documento plantea la necesidad de aumentar ingresos por cerca de $30 billones y reducir el déficit en otros $20 billones, sin que exista claridad sobre los mecanismos para lograrlo. "Eso es triste", señaló el economista al referirse a la ausencia de una estrategia concreta para cerrar la brecha. En su análisis, el nuevo gobierno deberá asumir la tarea de ordenar las cuentas públicas en un contexto en el que será inevitable combinar ajustes de gasto con medidas de fortalecimiento de ingresos. La sostenibilidad fiscal se convierte en determinante para la estabilidad macroeconómica. El diagnóstico también sugiere que la política fiscal requerirá reasignación del gasto en un entorno donde las restricciones presupuestales son crecientes. La falta de margen fiscal obliga a repensar prioridades, mientras el país enfrenta múltiples demandas simultáneas en áreas como energía, salud y seguridad, todas con requerimientos de financiamiento adicionales. A pesar de este panorama, la economía muestra un contraste relevante en su sector externo. El déficit de cuenta corriente se ubica cerca de 1,2% del PIB, un nivel que los analistas consideran relativamente bajo en perspectiva histórica. Este comportamiento ocurre incluso en un entorno de mayores importaciones, lo que configura una situación atípica en la que la estabilidad externa convive con deterioro fiscal. Para David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente el tema más importante es apalear la situación fiscal por la que pasa el país y resaltó que los ingresos, gastos cada vez cuadran menos con lo que se han generado esos déficits crecientes. "Si el gobierno tiene unas tasas de interés muy elevadas, de allí en adelante todos los demás colombianos también tenemos unas tasas de interés cada vez más altas. Entonces, eso ha implicado nuestros intereses más costosos, eso ha implicado la necesidad de más reformas tributarias, de conseguir más ingresos. Eso implica que usted tiene que destinar menos recursos a otro tipo de gasto social, infraestructura, vivienda, etc.", resaltó.