Pidiendo perdón sin falta
La decisión del gobierno de sacar a la calle algunos vehículos militares para apoyar tareas de patrullaje en ciertos barrios peligrosos de la capital es una buena noticia
La decisión del gobierno de sacar a la calle algunos vehículos militares para apoyar tareas de patrullaje en ciertos barrios peligrosos de la capital es una buena noticia. Por lo menos, algo diferente, ante un problema que no se termina de encaminar. Lo insólito es que varios jerarcas del propio gobierno sintieron que debían salir a explicar y pedir perdón por algo tan banal. Una muestra del problema mental que tiene buena parte del oficialismo, con las políticas de seguridad.