Miércoles, 24 de Junio de 2026

Con el pie derecho

ColombiaEl Tiempo, Colombia 24 de junio de 2026

Víctor Muñoz
El triunfo político de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio es claro y contundente en su mensaje de fondo: Colombia votó por un cambio de rumbo, por recuperar la seguridad, la autoridad democrática y la confianza en las instituciones

Víctor Muñoz
El triunfo político de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio es claro y contundente en su mensaje de fondo: Colombia votó por un cambio de rumbo, por recuperar la seguridad, la autoridad democrática y la confianza en las instituciones. Fue una victoria estrecha en números, según el preconteo, pero amplia en el significado político de lo que millones de ciudadanos expresaron en las urnas. La Registraduría reporto en su boletín 66 12.959.542 votos para De la Espriella frente a 12.708.712 para Iván Cepeda, con una diferencia de 250.830 votos.  Su campaña fue novedosa porque no nació de las estructuras tradicionales de los partidos, sino de una conexión directa con el fervor popular. No fue una campaña de directorios, de avales negociados o de maquinarias tratando de reciclarse. Fue una campaña que entendió el momento histórico, leyó el cansancio ciudadano y convirtió la indignación en participación. A ello se sumó una extraordinaria estrategia digital, capaz de hablarle al país sin intermediarios, movilizar emociones, responder ataques y posicionar un mensaje simple pero poderoso: recuperar a Colombia. Las razones de su victoria están en el territorio y en la movilización. Consolidó a Antioquia, Santander y Norte de Santander como ejes decisivos de su triunfo. Aunque perdió Bogotá, Valle del Cauca y buena parte del Caribe, logró reducir distancias en plazas complejas y crecer frente a los resultados de la derecha en 2022. Una mención especial merece la votación en el exterior, donde alcanzó una victoria contundente. Esa combinación entre fortines consolidados, avances en territorios adversos y respaldo de los colombianos en el exterior terminó siendo determinante. También fue clave la participación ciudadana. Más de 26 millones de colombianos acudieron a las urnas, en una jornada que mostró que el país no se quedó en la resignación. El voto en blanco perdió peso relativo y los ciudadanos decidieron tomar partido entre dos modelos de nación. Su primer mensaje al país fue correcto: "A partir de este momento termina la campaña electoral, las consignas, las divisiones, los enfrentamientos políticos y comienza la hora suprema de servicio a la patria". Ese es un gran mensaje del gobierno que inicia. Gobernar desde la Constitución, la ley y la responsabilidad histórica. De la Espriella también fue claro en los pilares que lo llevaron a la victoria: seguridad sin complejos, lucha frontal contra el crimen, respaldo a la Fuerza Pública, defensa de la Constitución, respeto a la oposición dentro del marco legal y recuperación de la autoridad democrática. El nuevo gobierno arranca con el pie derecho, comienza la tarea más difícil: reconstruir confianza, unir al país y demostrar que la autoridad, cuando se ejerce con legalidad, puede ser el camino hacia una Colombia más libre, segura y próspera.
Emprendedor, investigador, analista..
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