Miércoles, 24 de Junio de 2026

El fútbol celebra a un Messi estelar en su cumpleaños 39

ColombiaEl Tiempo, Colombia 24 de junio de 2026


"Lo vivo especial como siempre lo viví


"Lo vivo especial como siempre lo viví. Yo disfruto de jugar y pasarla bien dentro de la cancha... Todos lo vivimos de esa manera en esta etapa, todo este grupo".
Lionel Messi JUGADOR DE ARGENTINA
PABLO ROMERO - REDACTOR DE EL TIEMPO@PabloRomeroET
El fútbol no le debe nada a Messi. Todo lo que el ‘10’ le pidió, se lo ha concedido desde que nació: le dio el don de los goles lindos que no se imitan, goles que solo él mismo supera; si le pidió gambetas, el fútbol se las dio todas, y además se las patentó; si le pidió pases indescifrables, el fútbol le dio una zurda de seda; si le pidió poder engañar al rival con artilugios, el fútbol le dio una cintura elástica; si le pidió poder esconder la pelota, le dio más que eso: la hizo invisible para todos los demás; si le pidió ser campeón del mundo, lo hizo argentino. ¿Qué más le puede pedir al fútbol Messi hoy, frente al pastel y mientras sopla las 39 velitas? Messi ya es exitoso. Ya ganó el Mundial una vez. Pero demuestra, como suelen demostrar los argentinos, que es inconforme, que quiere más. Quiere otro, este, el Mundial de Norteamérica. Si Messi está en tu equipo, es lo mínimo que se espera. En Messi el paso del tiempo es solo el tránsito hacia nuevas conquistas. Ya no necesita correr como cuando era el pibe del Barcelona queriéndose comer el mundo, y sin embargo corre. Ya no necesita trabar una pelota en defensa, y sin embargo lo hace. Ya no necesita demostrarle nada a nadie, y sin embargo... Los 39 años le llegan en plena vigencia. Cinco goles en dos partidos del Mundial lo certifican. Messi ratifica que para los elegidos no hay fecha de caducidad. Verlo jugar hoy es presenciar a un crac que hace lo que disfruta y además lo hace bien y hasta parece que lo hace fácil. Su fútbol hoy es quizá menos explosivo, pero igual de certero: eso de frenar, atraer las marcas para luego salir bien librado con un simple giro de ballet y encontrarse repleto de espacios, luego clavar un remate que nadie ataja. Messi inicia las jugadas y las finaliza. La pelota que sale de su pie buscará su retorno. Para quien es el máximo crac del fútbol actual, el fútbol solo puede ser así de redondo. ¿Cómo le hace para jugar a su edad con tanta calma, con tanta aparente serenidad y a la vez con el deseo de volver a triunfar? "Es que él ya ganó (el Mundial). Se nota que no está bajo la misma presión. Ahora está jugando el Mundial con alegría, está muy relajado", explica el exfutbolista francés Thierry Henry. "Por el momento, es su Mundial", resumió Zlatan Ibrahimovic. En el partido contra Austria falló un penalti. Su zurda precisa estaba como con pereza. Quizá porque apenas iban 9 minutos. La pelota pasó rebelde por el lado del vertical. Messi sacudió su zurda para que despertara. Los análisis preliminares adjudicaron su fallo a un posible despiste por los quebrantos de salud de su padre, Jorge. Messi se apresuró a demostrar que su cabeza no se confunde, no se aísla de la cancha ni en las mayores adversidades. "Tuve bronca porque erré y pateé mal", admitió. Pero luego hizo dos goles y con ellos Argentina ganó, clasificó y es líder de su grupo, y de paso Messi llegó al récord de máximo goleador de los mundiales, con 18 tantos. El ‘10’ celebró su doblete como si se lo dedicara a su papá. Ayer, Jorge fue dado de alta. Los goles de Messi están impregnados de milagro. En su último Mundial, Messi quiere irse otra vez en hombros. Quiere volver a levantar el codiciado trofeo con Argentina. El hombre que decidió vivir el epílogo de su carrera en la MLS no ha perdido la costumbre del gol ni la sed de victoria. El ‘10’, que juega su sexto Mundial, demuestra que no distingue cancha, ni rival ni escenario. "Lo vivo especial como siempre lo viví. Yo disfruto de jugar y pasarla bien dentro de la cancha", dice. El fútbol, que le ha dado todo a Messi, empieza a despedirlo. Su último Mundial también está bañado de nostalgia. Los hinchas tendrán que aceptar que aunque su tiempo en la cancha parece elástico e interminable, este también se agota. Otras estrellas vendrán a reclamar su trono. Podrán superar sus récords, pero no su complicidad con la pelota. Cuando Messi mire el pastel y apague las 39 velitas, seguro que tendrá en mente otro deseo relacionado con la pelota. ¿Pero qué más le puede pedir el ‘10’ al fútbol, que ya le ha dado todo? Los deseos no se cuentan, pero la respuesta se intuye...
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela