El Comercio, Perú
25 de junio de 2026
Prevención. La Sociedad Nacional de Industrias advirtió que un evento climático de gran intensidad podría afectar la producción de algodón, la demanda de prendas de invierno y la logística en distintas regiones del país.
La posibilidad de un fenómeno de El Niño fuerte en los próximos meses ha encendido las alertas en distintos segmentos de la cadena textil-confecciones. Aunque hasta el momento no se reportan impactos generalizados en la operación de las empresas, representantes de la industria advierten riesgos.Martín Reaño, gerente del Comité Textil y Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), señaló que uno de los segmentos más expuestos es el de las microempresas textiles que apostaron por la campaña de invierno. ?Muchas de ellas han venido preparándose sin prever que las temperaturas en la costa no serían las habituales?, señaló.Según indicó, estas empresas podrían enfrentar una menor demanda debido a las temperaturas superiores a la normal registrada en la costa. En ese contexto, recomendó identificar mercados alternativos dentro y fuera del país que permitan colocar la producción.A ello se suma la situación de las empresas dedicadas a la producción de hilados, tejidos y confecciones orientados a climas fríos. ?Este escenario también puede representar una oportunidad, ya que en otras regiones las temperaturas suelen descender durante estos eventos. […] Por ello, será importante identificar y atender oportunamente esos mercados?, anotó. En tanto, Juan José Córdova, presidente del Comité de Confecciones de ÁDEX, opinó que podrían registrarse impactos sobre la siembra de algodón en regiones del norte como Piura y Lambayeque, aunque sostuvo que la producción proveniente del sur y de la selva sería suficiente para atender la demanda local.En esa línea, Reaño explicó que las principales zonas algodoneras del país podrían verse afectadas por mayores precipitaciones, las cuales suelen alterar el proceso de floración de los cultivos y favorecer la aparición de plagas. Añadió que un evento climático de gran intensidad podría generar interrupciones logísticas por las fuertes lluvias, desbordes de ríos, huaicos e inundaciones. Estas situaciones afectarían carreteras y vías utilizadas para el transporte de materias primas, insumos y productos terminados. Por ello, consideró fundamental reforzar las labores de prevención, especialmente la descolmatación de ríos y quebradas, así como las acciones orientadas a proteger los cultivos agrícolas y la infraestructura de transporte.