El Comercio, Perú
28 de junio de 2026
La mano derecha del presidente argentino deja el cargo tras una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y creciente presión política en el gobierno.
Manuel Adorni, jefe de Gabinete del Gobierno de Javier Milei y una de las figuras más cercanas al presidente, anunció ayer su renuncia, tras cuatro meses de polémica por acusaciones de corrupción que derivaron en una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.?Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia?, expresó en una extensa carta dirigida a Milei.?Crisis política?La crisis comenzó en marzo, cuando salieron a la luz gastos suntuosos no declarados que pusieron su patrimonio bajo la lupa de la justicia. En la misiva, el ahora exfuncionario rechazó las acusaciones y aseguró que lo han ?tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción? en su contra.El 10 de junio admitió que había omitido cerca de medio millón de dólares en sus declaraciones juradas patrimoniales. Explicó que el dinero correspondía a ahorros mantenidos fuera del registro junto con su esposa y provenientes de su actividad en el sector privado.En medio de los intentos de la oposición por convocarlo al Congreso para una interpelación con miras a una posible moción de censura, Milei lo relevó de sus funciones como portavoz presidencial, cargo que ejercía en paralelo al de jefe de Gabinete.El viernes, además, quedó envuelto en una nueva controversia luego de que trascendieran supuestas compras de equipamiento para videojuegos desde su cuenta personal de Mercado Libre utilizando tarjetas de crédito pertenecientes a dos funcionarios bajo su órbita en la Vocería Presidencial.Hasta ayer, Milei había respaldado públicamente a su colaborador, pese a que el caso golpeó la imagen del gobierno, generó tensiones internas y afectó el funcionamiento del Gabinete.?Cierro esta etapa. Me retiro tranquilo y sereno, pero, por sobre todo, con la conciencia tranquila y firme en mis convicciones?, concluyó en su carta.