Orlando Gill, el arquero que amenaza el trono del polémico Chilavert
EL PORTERO DEL SAN LORENZO DE ALMAGRO FUE LA GRAN FIGURA EN LA CLASIFICACIÓN GUARANÍ A LOS OCTAVOS DE FINAL
EL PORTERO DEL SAN LORENZO DE ALMAGRO FUE LA GRAN FIGURA EN LA CLASIFICACIÓN GUARANÍ A LOS OCTAVOS DE FINAL.
La actuación del arquero Orlando Gill ante Alemania ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del fútbol paraguayo. El portero fue el gran responsable de la clasificación de la Albirroja a los octavos de final del Mundial 2026 y, además de convertirse en el héroe de la tanda de penales, firmó la mejor actuación individual de un futbolista paraguayo en una Copa del Mundo desde que existen registros estadísticos especializados. El guardameta sostuvo a su selección durante los 120 minutos con varias intervenciones decisivas y coronó su actuación al detener dos disparos en la definición desde los once pasos, permitiendo que Paraguay dejara en el camino a una de las grandes favoritas del torneo. La histórica clasificación se selló con un triunfo 4-3 en la tanda de penales tras el empate 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga. El rendimiento de Gill también tuvo un impacto en los libros de récords. De acuerdo con las estadísticas de Sofascore, recibió una calificación de 9,7, la más alta conseguida por un jugador paraguayo en la historia de los Mundiales. Con esa puntuación dejó atrás el 9,1 que había logrado José Luis Chilavert durante la victoria sobre Eslovenia en la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002. La marca adquiere un significado especial porque llega apenas unas semanas después de que Chilavert cuestionara públicamente al joven guardameta. El histórico capitán de Paraguay había criticado su falta de comunicación dentro del campo, "es mudo", dijo, en comentarios que generaron un intenso debate en el país antes del inicio del torneo. Gill respondió de la mejor manera posible: con actuaciones decisivas y convirtiéndose en el gran referente de la selección dirigida por Gustavo Alfaro. A lo largo del encuentro frente a Alemania, el arquero de San Lorenzo mostró seguridad en cada intervención y frustró repetidamente los intentos del conjunto europeo. En la tanda definitiva terminó de escribir su noche soñada al detener dos penales, una actuación que desató la celebración de todo un país y lo consolidó como una de las grandes figuras de la Copa del Mundo. El impacto de su desempeño trasciende la clasificación a los octavos de final. Con apenas 25 años, Gill se ganó un lugar entre los protagonistas del torneo y elevó aún más su cotización internacional. Su exhibición frente a Alemania ya es considerada una de las mejores que ha firmado un arquero paraguayo en la historia de los Mundiales y confirma el surgimiento de un nuevo referente bajo los tres palos para la Albirroja. "Es un privilegio, eliminamos a un campeón. Va dedicado para todo el pueblo paraguayo", dijo Gill a la transmisión televisiva el lunes, tras celebrar durante varios minutos junto a sus compañeros en el campo de Foxborough. El golero de San Lorenzo de Argentina comentó que "analizar a cada jugador, cada aspecto cada detalle" fue clave para atajar los penales y eso"fue fundamental para la clasificación".