Instancia negociadora alcanzó a estar operativa por seis días: "La mesa técnica ya expiró", alertó Castro (PS)
Después de seis días desde su instalación, la izquierda dio por terminada la denominada mesa técnica para acercar posturas entre el Gobierno, el oficialismo y la oposición, en torno a consensuar enmiendas al proyecto de ley de Reconstrucción impulsado por La Moneda
Después de seis días desde su instalación, la izquierda dio por terminada la denominada mesa técnica para acercar posturas entre el Gobierno, el oficialismo y la oposición, en torno a consensuar enmiendas al proyecto de ley de Reconstrucción impulsado por La Moneda.
El fin de la instancia negociadora se da en términos de su configuración original, con los integrantes iniciales, los que se estima que se podrían volver a reunir, pero con el antecedente de la finalización de las conversaciones por una parte de la oposición.
La ausencia de acuerdos para incorporar vía indicaciones a la iniciativa devino en el trizamiento de la mesa, pues las partes no lograron llegar a un consenso que les permitiera redactar enmiendas comunes al llamado corazón del proyecto, como lo es la rebaja en el impuesto corporativo, medida resistida por la oposición y defendida por el oficialismo.
Ante eso, durante el fin de semana el PC comenzó a transmitir de manera reservada sobre el "agotamiento de la mesa" por la redacción de indicaciones, lo que se cristalizó en que los partidos de oposición ingresarán por su lado enmiendas, ya sea en conjunto con otras colectividades del bloque. Es decir, con esa acción unilateral, en la práctica, se estaba dando por finalizada la mesa técnica.
Esa situación la corroboró a "El Mercurio" el senador y jefe de comité PS, Juan Luis Castro: "La mesa técnica ya expiró y agradeciendo a la presidenta del Senado (Paulina Núñez), por el esfuerzo de diálogo, solo queda revisar por cada colectividad las enmiendas focalizadas y paliativas a la megarreforma, ya que esta semana se agota el plazo de indicaciones".
Lo anterior, pues en cuanto a contenidos, los nudos a resolver en la propuesta de Reconstrucción radican en la rebaja de la tasa corporativa a 23%, la invariabilidad tributaria, la ausencia de compensaciones fiscales, ya que la rebaja de impuestos merma la recaudación fiscal y se requiere sostenibilidad fiscal para recuperar crecimiento. Se requiere también, afirman en la oposición, mantener incentivos para la capacitación laboral de los trabajadores y reformular el subsidio para nuevos empleos, no para los actuales.
"Ministro dogmático"
Así, la oposición aparece dividida, pero también los socialistas, pues mientras la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, dialogaba con el Ejecutivo para reducir el plazo de 25 años de la vigencia de la invariabilidad tributaria propuesta, sus diputados y senadores anunciaban concurrir al Tribunal Constitucional (ver relacionado) por el mismo artículo, dejando "sin piso" a la jefa de la colectividad, se comentó ayer en el Congreso. Incluso trascendió que en tres oportunidades ella se habría intentado comunicar con el diputado Nelson Venegas -para que no fuera parte de una actividad pública para anunciar que irán al TC-, a quien solo pudo contactar por un tercero, que habría sido Arturo Barrios.
En contraposición, después de una reunión de la oposición, Vodanovic había indicado que "por responsabilidad política, nosotros hemos aceptado la propuesta de la presidenta del Senado, entendiendo que es el Parlamento el lugar donde deben conversarse los temas y nosotros somos legisladores. Por lo tanto, tenemos que buscar legislar de la mejor forma y con el menor impacto para la gente. Esa es la posición que tenemos y por eso hemos estado asistiendo a estas reuniones, donde no buscamos un acuerdo, lo que buscamos es mejorar un mal proyecto".
Es más, los partidos de oposición acordaron presentar indicaciones de manera conjunta y de forma individual al proyecto de Reconstrucción, tal como se hizo en el primer trámite de la iniciativa en la Cámara de Diputados.
Lo que parecía más extraño de una conversación en una mesa técnica, destacaban en la oposición, era que el Gobierno cuenta con 26 votos para aprobar en particular los 33 artículos permanentes y 20 transitorios, por lo que la salida al TC supondría un camino obvio, más que conversar sobre un corazón del proyecto inalterable a juicio de La Moneda.
Sin embargo, el diseño del Ejecutivo no carece de vértigo, pues es posible que más de un senador pueda ser desaforado, lo que sumaría incertidumbre a la feble mayoría del oficialismo, la que de todas formas se recalcula por efecto de una norma en la Ley Orgánica del Congreso que lo permite, pero aun así sería complejo para La Moneda el perder dos o más votos de su sector.
Otra señal desde el PS arribó temprano ayer en la mañana, a través de una publicación de la senadora Daniella Cicardini en la plataforma X: "Valoro el esfuerzo de la presidenta del Senado por abrir esta mesa. El problema no es la mesa, es el ministro. Quiroz se sentó y lo primero que dijo fue que el corazón del proyecto no se toca".
O sea -prosiguió Cicardini-, "nos invitan a conversar de todo, menos de lo importante. Eso no es diálogo. Tenemos un ministro dogmático, enamorado de un proyecto del que todos dicen que es riesgoso para Chile. Con el desempleo en 9,4% y la economía cayendo, el país no está para regalarle 5 mil millones de dólares al 1% más rico, con un candado de 25 años. Un acuerdo que no le sirva a Chile ni a las familias no va a contar con mi voto".
El factor PC
En las conversaciones de la oposición se observan dos partes representadas en el Socialismo Democrático, con el PS, PPD, entre otros, y el Comité Unido, que integran los comunistas y el Frente Amplio principalmente.
Desde antes de la implementación de la mesa técnica, desde el Partido Comunista se oyeron cuestionamientos, los que el senador Castro tradujo en una suerte de oposición constante de esa colectividad.
"Yo diría que nos llama la atención que permanentemente el Partido Comunista no da lugar a una propuesta, más bien se hace ver y se afirma en el rechazo, entonces nosotros también concordamos que hay muchos aspectos rechazables, pero de ahí a no proponer un camino, no nos parece que sea el modo", comentó el senador socialista.
Ayer se realizó de todas maneras una reunión de los comités parlamentarios, liderada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), para ratificar el cronograma de presentación de enmiendas al Plan de Reconstrucción.
La decisión fue corroborada de manera unánime, dando curso al nuevo calendario legislativo que busca "facilitar" las negociaciones en torno a materias clave de la iniciativa, entre ellas la rebaja del impuesto corporativo, las compensaciones para los municipios y el crédito tributario al empleo.
Por ello, los plazos renovados para el ingreso de indicaciones quedaron establecidos de la siguiente manera: comisión de Medio Ambiente, hasta las 20:00 horas de hoy lunes 6 de julio; comisión de Trabajo, hasta el mediodía del miércoles 8 de julio; y comisión de Hacienda, hasta las 20:00 horas del jueves 9 de julio.
Una vez se tramite en esas tres comisiones, el proyecto de Reconstrucción debería ser votado en particular en la sala del Senado durante la semana del 20 de julio, aunque el Gobierno empujará que sea antes.
''Yo diría que nos llama la atención que permanentemente el Partido Comunista no da lugar a una propuesta, más bien se hace ver y se afirma en el rechazo". JUAN LUIS CASTRO JEFE COMITÉ SENADORES PS
''Por responsabilidad política, nosotros hemos aceptado la propuesta de la presidenta del Senado (...) no buscamos un acuerdo, lo que buscamos es mejorar un mal proyecto". PAULINA VODANOVIC PRESIDENTA DEL PS
''Valoro el esfuerzo de la presidenta del Senado por abrir esta mesa. El problema no es la mesa, es el ministro. Quiroz se sentó y lo primero que dijo fue que el corazón del proyecto no se toca". DANIELLA CICARDINI SENADORA DEL PS