Exportaciones agropecuarias serían golpeadas por El Niño
El fortalecimiento del fenómeno de El Niño comenzó a encender las alertas entre los sectores exportadores colombianos
El fortalecimiento del fenómeno de El Niño comenzó a encender las alertas entre los sectores exportadores colombianos. Durante el Comité de Comercio Exterior, el presidente de Analdex, Javier Díaz, advirtió que los principales productos agrícolas del país enfrentarán afectaciones en producción, mientras el Ideam confirmó que existe certeza científica sobre la consolidación del evento climático y que el escenario previsto para los próximos meses contempla déficit de lluvias, altas temperaturas y un incremento en la probabilidad de heladas. La preocupación de los exportadores se concentra en que los efectos del fenómeno no recaerán sobre una sola cadena productiva. Según explicó Javier Díaz, las alteraciones climáticas tendrán impactos sobre la mayor parte de la oferta agrícola del país, debido a que cada región experimentará anomalías distintas en las precipitaciones y en las temperaturas. Solo analizando el último dato del Dane, de enero a mayo, las ventas externas agropecuarias sumaron un total de US$6.332 millones, cifra que da una idea de la magnitud de un posible impacto en las exportaciones del sector. Incluso, cuando se compara con el mismo periodo de 2025, el dato ya está disminuyendo un 1,1%. El líder gremial dijo que las afectaciones ya se ven en algunos cultivos. El café aparece entre los primeros bajo observación, luego de que las lluvias registradas durante el comienzo del año alteraran momentos determinantes para el desarrollo productivo. En ese sentido, Díaz explicó que "todos los productos agrícolas pueden sufrir con este fenómeno, porque se sufre por la anomalía y las alteraciones". Respecto al café, indicó que "el comienzo de año fue lluvioso y afectó la floración, eso permite predecir que en los meses hacia adelante puede haber una afectación en la producción". La advertencia adquiere relevancia por el peso que este producto mantiene dentro de la canasta exportadora. Las preocupaciones también alcanzan a las frutas y al aguacate, dos segmentos que han ganado participación en los mercados internacionales en los últimos años. El incremento de las temperaturas figura entre los factores que podrían modificar el comportamiento de estos cultivos durante el segundo semestre del año. Según el presidente de Analdex, las temperaturas extremas representan un riesgo adicional para estos productos. A ello se suma que el comportamiento del fenómeno no será uniforme en todo el territorio, por lo que algunas regiones enfrentarán exceso de lluvias mientras otras registrarán condiciones de sequía. "Ya sea por la lluvia, en algunas regiones, o la escasez de lluvias en otras, los sectores se ven afectados por estas anomalías", afirmó, al explicar que las alteraciones climáticas modificarán las condiciones habituales de producción en distintas zonas agrícolas del país. Ya es una certeza Desde la perspectiva técnica, el Ideam confirmó que el país dejó atrás el escenario de probabilidad y entró en una etapa de certeza científica sobre el desarrollo del fenómeno. La directora de la entidad, Ghisliane Echeverry, explicó que la evolución reciente de los indicadores respalda esa conclusión. "Hace mucho tiempo venimos hablando de una probabilidad de consolidación de un fenómeno de El Niño. Las entidades oficiales no podemos pronunciarnos hasta no tener una certeza científica y es por eso que se emitió una alerta desde marzo de este año", afirmó la funcionaria. Añadió que "ya hay una certeza científica del desarrollo de este fenómeno" y recordó que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió una alerta global ante la posibilidad de que se configure uno de los eventos más intensos registrados desde 1950. Para Colombia, el principal impacto esperado corresponde a una reducción generalizada de las precipitaciones acompañada por un incremento de las temperaturas. De acuerdo con la directora del Ideam, los modelos climáticos actualizados muestran que el fenómeno avanza con una velocidad superior a la prevista inicialmente. "La probabilidad de que el fenómeno se consolide en estos meses es alta, es decir, está avanzando a una velocidad muy alta", explicó Echeverry al presentar la actualización de los modelos desarrollados por la NOAA durante la sesión del Comité de Comercio Exterior. La funcionaria recordó el comportamiento observado durante el fenómeno registrado en 2024, cuando las condiciones comenzaron entre abril y junio y posteriormente alcanzaron su mayor intensidad entre noviembre y enero, periodo que coincidió con el racionamiento de agua implementado en Bogotá. No obstante, advirtió que el fenómeno no implica una ausencia absoluta de lluvias. Según explicó, "El Niño no significa inmediatamente una ausencia absoluta de precipitación, sino que hay una consolidación paulatina y que la respuesta hidrológica tiene un rezago respecto a esa respuesta atmosférica". También aclaró que las dinámicas atmosféricas propias del territorio nacional continuarán presentes. "El fenómeno de El Niño no desplaza todas las dinámicas atmosféricas del país, sino que se sobrepone, lo que quiere decir que puede llover. Y entre más se extienda el fenómeno, se va a exacerbar y va a ser mucho más complejo", afirmó.