La herencia inmobiliaria que dejó la cantante Bonnie Tyler
Además de la fortuna que amasó en su carrera artística, la cantante británica Bonnie Tyler (intérprete del inolvidable "Total eclipse of the heart") dejó una herencia en bienes inmobiliarios tras su fallecimiento la semana pasada a los 75 años de edad, patrimonio que conformó a partir de inversiones realizadas desde la década de 1970, que incluyeron terrenos, granjas y viviendas
Además de la fortuna que amasó en su carrera artística, la cantante británica Bonnie Tyler (intérprete del inolvidable "Total eclipse of the heart") dejó una herencia en bienes inmobiliarios tras su fallecimiento la semana pasada a los 75 años de edad, patrimonio que conformó a partir de inversiones realizadas desde la década de 1970, que incluyeron terrenos, granjas y viviendas.
Ella y su marido adquirieron en la década de 1970 un terreno en Nueva Zelandia, que inicialmente funcionó como una granja de cabras de cachemira y posteriormente fue convertido en una granja lechera, según contó ella misma al medio londinense The Times tres años atrás. Además, contaban con 65 establos en Lambourn, en el condado inglés de Berkshire, los que mantenían arrendados al Jockey Club.
Las inversiones inmobiliarias también incluyeron 22 viviendas distribuidas entre el pueblo costero de Mumbles, cerca de Swansea -lugar de nacimiento de la cantante en Gales-, el condado de Berkshire y Londres. Distintos medios internacionales estiman que el patrimonio conjunto de Bonnie Tyler y su esposo sumaría alrededor de US$ 45 millones. La pareja no tuvo hijos.