¿Cuánto rinde el RIGI de Milei? Invariabilidad argentina suma proyectos por casi US$ 150.000 millones
Desde 2024, desarrollos sobre US$ 200 millones en ocho sectores gozan de estabilidad cambiaria, aduanera y tributaria por 30 años. "Ha sido un éxito", dicen economistas. "Fundamental en el cambio de percepción", agregan gremios. Inversiones aprobadas superan los US$ 43 mil millones. Y el dato se triplica si se agregan los montos comprometidos. En Chile surgen alertas, mientras avanza una invariabilidad similar. María José Tapia
H ace tres días, Javier Milei entregó el último cómputo: 20 proyectos aprobados por más de US$ 43 mil millones, además de decenas comprometidos que sumarían cerca de US$ 150.000 millones.
La semana pasada, el llamado RIGI, Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, cumplió dos años desde que el 8 de julio de 2024 se aprobara dentro de la "Ley Base" u Ómnibus. En junio pasado, el Presidente argentino ingresó a discusión un Súper RIGI.
Si el original incluía, entre otras cosas, estabilidad tributaria, cambiaria y aduanera por 30 años para iniciativas superiores a los US$ 200 millones en ocho sectores ya existentes, el nuevo apuntaba a áreas estratégicas y tecnológicas nuevas -como data centers -, sobre US$ 1.000 millones.
El derogado DL 600 del caso chileno fue insumo para su aprobación en 2024, y ahora, al revés, el supuesto éxito del RIGI surge como argumento para aprobar la ley de Reconstrucción en la que el gobierno de José Antonio Kast en Chile repuso también una invariabilidad similar a la del régimen transandino. Y que así la inversión no cruce la frontera.
"Si Argentina ofrece estabilidad tributaria por 20 años, es necesario que Chile la tenga", señaló hace unas semanas a El Mercurio, la subsecretaria de Relaciones Económicas, Paula Estévez. "Milei hizo en 18 meses lo que en Chile no hemos logrado en 10 años", refrendaba en una columna en Cooperativa el presidente de la Cámara Minera de Chile, Manuel Viera. De hecho, la semana pasada, ambas naciones reactivaron un tratado de hace casi tres décadas que permite desarrollar iniciativas mineras en la frontera común.
Solo en el primer año, el RIGI logró compromisos de inversión por US$ 50.000 millones, mientras la economía trasandina alcanza un volumen récord de dólares disponibles para inversión.
Estabilidad cambiaría, lo más valorado
El economista argentino y ex BofA Merrill Lynch, Marcos Buscaglia, lo resume así: "El problema que debía resolver el RIGI era cómo atraer inversiones de largo plazo en un país que cambia las reglas del juego. Y en eso, ha sido un éxito". Para ello, destaca, estableció beneficios tributarios y estabilidad cambiaría, tributaria y aduanera por 30 años a inversiones sobre US$ 200 millones enfocadas en ocho industrias: Energía, Forestal, Infraestructura, Minería, Petróleo y Gas, Siderurgia, Turismo, Tecnología y Exportación estratégica a largo plazo. Los proyectos deben ser aprobados por el Poder Ejecutivo y tienen hasta este mes para inscribirse; aunque el gobierno tiene la potestad para extenderlo un año más, lo que se da por descontado. "La estabilidad cambiaria, poder sacar los dividendos, etcétera, es lo más valorado", dice un economista.
En el caso chileno, la invariabilidad que aprobó esta semana el Senado y debe revisar la Cámara de Diputados, a contar del lunes, es tributaria y en rangos que parten en 10 años para iniciativas por US$ 50 millones hasta 20 años para proyectos por US$ 350 millones.
En Argentina, a su vez, las provincias deben adscribirse al RIGI para que las inversiones en esa zona puedan acogerse. Ello -cuenta el director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram- porque en la actualidad existen 110 impuestos municipales y provinciales. "Se necesita que se sumen, porque la Nación no saca nada con bajar impuestos, si después vendrán los municipios a subirlos". Solo tres provincias no han adherido: Buenos Aires con el gobernador peronista, Axel Kicillof. Además de las también peronistas Formosa y La Rioja.
Según datos oficiales, de los US$ 142.075 millones en inversiones comprometidas: US$ 85.240 millones dicen relación con proyectos energéticos. US$ 52.722 millones en minería; US$ 3.086 millones en industria, y US$ 1.027 millones en infraestructura. Entre estos últimos destaca el Terminal Timbúes en Santa Fe o el ferrocarril de carga Nuevo Central. Y en energía, el gran desarrollo es el oleoducto Vaca Muerta Sur de US$ 3.000 millones, que permitirá sacar 700 mil barriles de petróleo, cifra similar a lo que producía el país hace un par de años.
Buscaglia subraya que ya lleva un 70% de avance. De hecho, un ejecutivo chileno que estuvo en el lugar, relata que le llamó la atención la cantidad de aviones con inversionistas. "Hay mucho interés y está dando lugar a inicio de inversiones muy grandes en distintos sectores", dice Abram.
Para los contactados, el RIGI ha sido un éxito. Se ha concentrado en diez provincias, entre ellas Neuquén y Río Negro, zona beneficiada por el hecho de que Buenos Aires no esté encima. "El gas de Vaca Muerta se va a exportar por un puerto en Río Negro y no por Bahía Blanca que hubiera sido lo razonable porque es donde entra y sale normalmente el gas licuado", señala el director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso.
"Las inversiones están llegando"
A mediados de junio, el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, Roberto Cacciola, expuso en la Cámara de Diputados. "El RIGI ha sido fundamental en el cambio de percepción", dijo. "En Argentina hace años que venimos hablando de potencial minero en comparación con Chile, que exporta US$ 50.000 millones por año en cobre y nosotros, cero. Ahora ya no debemos hablar más de potencial. No sabemos si podemos llegar a esa cifra, pero con lo que conocemos sí llegar a exportar de acá a cinco o seis años unos US$ 20.000 millones".
Y enumeró: prácticamente apenas se aprobó el RIGI, se anunció la fusión en el proyecto Vicuña en San Juan, joint venture de BHP con Lundin Mining. Luego, "Rio Tinto decidió instalarse en Argentina para invertir en el proyecto más grande de litio: Rincón en Salta". "Las inversiones están llegando", subrayó. En minería, a junio se habían presentado quince proyectos, solo uno había sido rechazado, y diez ya están aprobados por US$ 10.370 millones. Los cuatro restantes se aprobarían entre 45 a 60 días y representarían una inversión superior a los US$ 32.000 millones.
En litio -siguió- ya en 2025 hubo siete proyectos, y la producción pasó de 35.000 a 116.000 toneladas de carbonato. "Se espera que para el 2035, Argentina pueda ser al menos el segundo productor mundial de carbonato de litio", subrayó.
Hoy, el RIGI incluye exenciones al arancel de importación. Buscaglia precisa que eso podría variar: "En vez de cobrar cero, que sea un impuesto bajo, porque deja en desventaja a los proveedores locales". Y ejemplifica: "Hubo un caso de una minera que para armar un campamento en alta montaña está importando un campamento de China llave en mano, que es más barato que el productor local".
A este efecto, suman también los impactos recaudatorios.
En mayo, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) calculó -en base a doce desarrollos incorporados al RIGI- una pérdida de recaudación de entre US$ 1.307 y US$ 2.362 millones anuales, suponiendo que todos alcancen su plena producción entre 2030 y 2033.
Abram critica: "Es una tremenda estupidez, porque es inversión que jamás se hubiera hecho". La Fundación que lidera, eso sí, prevé proponer que la estabilidad tributaria y cambiaría que promete el RIGI se extienda a todos las compañías que ya invirtieron, incluso a las pymes.
Al final, repiten los expertos, se han ido generando dos economías: aquellas de grandes inversiones que gozan del RIGI, y el resto que no se ve beneficiado.
Buscaglia dice que el sector primario -agricultura, minería y oil and gas -, crece fuerte, a tasas de entre 10% a 20% interanual. "La gran pregunta es si el sector no primario, estancado desde marzo del año pasado, va a empezar a traccionar", dice. Se trata de la construcción, el comercio, y la manufactura.
El socio de la consultora Auren, Guillermo Poch, ejemplifica: "El RIGI está motorizando economías que tienen un gran impacto, pero no en la gente. El conurbano de Buenos Aires -con 15 millones de personas- no come con el RIGI". "Hay dos Argentinas y hasta que le llegue a la gente va a tardar", añade.
El conurbano tiene la tasa de desempleo más alta de Argentina, con un 9,7%, cuando el promedio nacional es de 7,8%, tras dos alzas consecutivas.
"Más allá de las inversiones con el RIGI, el sector empresarial está con mucha trepidación para invertir todavía, hasta que no haya una idea de que el modelo no va a volver a cambiar", dice un economista. "Imagínate si fueras a abrir una cadena de ropa internacional, cuando no sabes cuándo me van a cerrar la importación. La gente aún duda", añade.
Ello aunque hay marcas que ya anunciaron su aterrizaje, "a cuenta gota", asegura Buscaglia.
El retorno de las grandes marcas
En 2024, volvió la cadena de ropa interior Victoria's Secret, pero solo con dos pequeñas tiendas. Ahora anunció que inaugurará su primer flagship en Buenos Aires de 400 m2, uniéndose a una seguidilla de marcas. Es el caso de la lencería italiana Intimissimi que apunta a abrir hasta 20 locales en cinco años; H&M, y el posible arribo de Uniqlo. Gucci ya registró su marca en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INPI). Y la marca italiana Dolce & Gabanna ya dijo que esperaba abrir tiendas en la lujosa avenida Alvear o en el mall Patio Bullrich de Buenos Aires, debutando en el país vecino por primera vez en su historia.
A esas se suman la deportiva francesa Decathlon, Pizza Hut que va por su cuarto intento en Argentina. Y en el sector automotor, la china BYD.
"Si Milei gana en las presidenciales de 2027, vamos a ver una dinamización en sectores como shoppings , malls , cadenas de ropa, hoteles, que no hemos visto", dice Buscaglia. Mientras, el mandatario apunta a utilizar el volumen récord de divisas que ha acumulado para apuntalar la economía. Las reservas del Banco Central llegan a US$ 48.687 millones.