Cómo juegan los impuestos a la hora de hacer inversiones
En momentos en los que suben las tasas de interés el ahorro y la inversión se hacen atractivos, pero también se aproxima la declaración de renta y a muchos les inquieta cómo es el manejo tributario de las rentas
En momentos en los que suben las tasas de interés el ahorro y la inversión se hacen atractivos, pero también se aproxima la declaración de renta y a muchos les inquieta cómo es el manejo tributario de las rentas. El temor de que al poner a rentar el capital se traduzca en un dolor de cabeza o en cobros excesivos, muchos dejan el dinero quieto, permitiendo que la inflación los desvalorice. "La incertidumbre sobre cómo liquidar y reportar las ganancias suele paralizar las decisiones de ahorro. Al no tener claridad sobre cómo contabilizar conceptos como la retención en la fuente frente al rendimiento, las personas tienden a asumir que el impacto fiscal será más costoso y complejo de lo que realmente es, prefiriendo la inacción", explica Omar Casas, gerente general de la plataforma de comparación MejorCDT. La declaración de renta lidera las consultas tributarias al portal, seguida por el impacto del 4x1000, dudas generales sobre impuestos y la retención en la fuente. Casas recuerda que cualquier rendimiento que genere el dinero (rentas de capital) debe ser reportado a la Dian, pues la obligación de declarar se calcula sobre la totalidad de los ingresos y el patrimonio. Pero hay diferencias en la forma en que cada alternativa de inversión genera rendimientos y en cómo se liquidan sus cargas tributarias. El rendimiento cuenta para los topes de ingresos y patrimonio que determinan si hay que declarar renta y en la mayoría de casos genera retención en la fuente cuando se paga, como anticipo del impuesto. "Este debería ser el criterio clave para comparar opciones (y no solo la rentabilidad prometida), ya que la carga tributaria afecta el rendimiento real del dinero. Dos inversiones pueden anunciar tasas parecidas pero dejarle montos muy distintos en el bolsillo dependiendo de cómo se grave cada una", dice Casas. Las siguientes son algunas de las diferencias de las alternativas más comunes: Cuenta de ahorros de alto rendimiento: su retefuente es más alta que la de un CDT, y como la tasa cambia mes a mes, es más difícil anticipar con exactitud cuánto se va a retener. Fondos de Inversión Colectiva (FIC): al mezclar renta fija y acciones en un mismo portafolio, el rendimiento final combina distintas reglas tributarias, algo que queda claro al revisar el certificado que entrega el administrador al cierre del año. Renta variable y productos atados a índices como el Colcap: los dividendos que reparten las empresas tienen una retención en la fuente más alta que la de los intereses de un CDT, y no tienen el beneficio del componente inflacionario. • Finca raíz: más allá de la retención sobre el canon de arrendamiento, un inmueble genera impuesto predial todos los años (así no esté arrendado ni esté generando ningún ingreso), y si se vende, puede generar impuesto sobre la ganancia obtenida, además de costos notariales y de registro.