Martes, 21 de Julio de 2026

Marcel Hernández disfruta una noche inolvidable en muy buena compañía (fotos)

Costa RicaLa Nación, Costa Rica 21 de julio de 2026

Marcel Hernández acudió a la premiación de la Unafut con una de las personas más importantes de su vida, en un momento único.

Marcel Hernández disfrutó la noche como nunca y lo hizo en muy buena compañía. Para él, los trofeos y los aplausos pasaban a un segundo plano, aunque esta vez fue distinto, porque cada vez que bajaba del escenario, esa persona que ama lo recibía con un beso y un abrazo.

La gala de premiación de la temporada de fútbol no solo fue el escenario donde Marcel Hernández arrasó con cuanto reconocimiento estuvo a su paso: mejor extranjero y goleador del Apertura 2025; mejor extranjero, goleador y mejor jugador del Clausura 2026. Además de su inclusión en el once ideal de la temporada.

Fue un momento emotivo y humano, en el que un hijo le rindió homenaje a su padre después de tantos sacrificios que solo ellos saben; pero que hoy están juntos de nuevo.

En una velada donde la mayoría llegó con su novia o su esposa, Marcel Hernández desfiló junto a su padre, Modesto Hernández.

Luego de esa separación marcada por la nostalgia y la distancia, el delantero cubano no podía ocultar la emoción que sentía. Y por supuesto, que su papá tampoco.

Para don Modesto, la gala fue un impacto directo al corazón y que jamás olvidará. Ver a su hijo arrasando en la premiación del fútbol costarricense superó cualquier expectativa.

"Lo que yo pueda decir con palabras no va a demostrar nada, eso está aquí, en el corazón. Por mucho, es la primera vez que alguien de la familia logra verlo jugar profesional. Sí lo vimos en Cuba, pero no como profesional, y creo que para la familia es un orgullo. Vamos a lograr reunirnos todos, como él lo ha dicho; ahí lo va logrando, ya me tiene a mí aquí y a su hermano. Por lo tanto, falta su otro hermano y su mamá", expresó Modesto Hernández.

Lleva un par de meses en el país y desde que llegó, su hijo y el fútbol no dejan de sorprenderlo.

"Me siento realmente impresionado, no pensé que fuera a recibir tantos premios. Es la primera vez que lo veo jugar profesional... Me impresiona ver la calidad que tiene, y no es porque sea mi hijo, es que estos premios hablan por sí solos. Lo vi jugar lesionado y lo vi anotar un gol lesionado, con toda la confianza de su entrenador y de su equipo; eso me enorgullece", relató.

El papá del futbolista afirma que el éxito de Marcel no solo rompió redes, sino también prejuicios, pues está convencido de que su hijo abrió senderos para otros cubanos que ahora también tienen claro que pueden triunfar en el fútbol.

"Marcel es un atleta entregado, sacrificado. A los cubanos generalmente nos tildan de peloteros (beisbolistas) o boxeadores, y que en toda esta gama de especulaciones exista un cubano que haya logrado esto, es una puerta que se abre para el resto de los cubanos. Sí somos buenos, lo que no tenemos son oportunidades", afirmó.

Don Modesto está convencido de que Costa Rica es el mejor lugar al que Marcel pudo llegar. Y ambos anhelan el momento en el que toda la familia esté aquí, junta.

"Esta es su vida, esta es su casa, este es su país... Aquí ha logrado sus sueños y yo sé que él ama este país", añadió.

Para Marcel Hernández, la gala en la que acumuló más galardones en toda su carrera no tuvo el valor del metal de las estatuillas, sino la felicidad de compartir el momento con su papá.

"Soy un cubano que ha llegado a este país con mucha humildad a trabajar en silencio, pero con mucha hambre de lograr cosas... Sé que antes de mi llegada no había ningún cubano en el país y a raíz de eso hoy gozamos de más de diez o quince cubanos, y estoy muy contento por eso", reflexionó el atacante.

Cuenta que, a pesar de las inevitables preguntas que le rondan sobre qué habría pasado si su oportunidad hubiese llegado a los 20 años, Marcel prefiere abrazar su presente con gratitud y paz interior.

"El hubiera no existe. Me quedo con todo lo bueno que ha sucedido a lo largo de estos ocho años, me quedo con lo no tan bueno también, porque ha sido aprendizaje. Es la gala en la que más premios he obtenido, es algo especial que estoy seguro de que mi papá está disfrutando muchísimo", destacó.

Con la mirada puesta en completar la mesa familiar con su madre y su otro hermano, el goleador concluyó con una confesión fuerte.

"A mi hermano menor era al que más tiempo llevaba sin ver, alrededor de 13 años. Lo dejé hecho un niño, con 8 años, y hoy tiene 21; hay muchísimo por conocer y saber de él (...). Aun me quedan familiares por lograr que disfruten este poquito de cosas que uno ha venido a lograr en este país, y espero en Dios que la vida me dé esa posibilidad".

El futbolista de Herediano tiene 37 años y se cuida al máximo para alargar su carrera lo más que pueda, porque ama el fútbol; pero además, por un tema familiar.

Quiere con todas las fuerzas de su corazón que al igual que su papá, su madre también pueda verlo jugar profesionalmente en vivo y a todo color, en el propio estadio. Y sabe que más pronto que tarde lo logrará.

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