Deuda total del Gobierno ya pasó de largo el 60% del PIB
El Ministerio de Hacienda realizó la actualización del comportamiento de la deuda pública del Gobierno Nacional Central y en los datos con corte a junio de este año se resaltó que llegó a $1
El Ministerio de Hacienda realizó la actualización del comportamiento de la deuda pública del Gobierno Nacional Central y en los datos con corte a junio de este año se resaltó que llegó a $1.167 billones, lo que equivale a un aumento del 6,8% en relación con los $1.092 billones de hace un año. En el desagregado se resalta que la deuda externa pública en el sexto mes del año llegó a $267,4 billones, lo que equivale al 22,9% del Producto Interno Bruto (PIB), hace un año era de $343,3 billones. Y en lo que corresponde a la deuda interna pública en junio de este año se ubicó en $899,7 billones, es decir el 77,1% del Producto Interno Bruto (PIB), hace un año esta cifra estaba en $749,20 billones. En términos relacionados con el Producto Interno Bruto (PIB) el total de la deuda pública del Gobierno Nacional Central (GNC) llegó a 60,5%. Según el más reciente informe del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) de julio el resultado de la deuda pública del Gobierno Nacional Central (GNC) obedeció principalmente a la disminución de la deuda externa tras el pago final del TRS y a la reducción del saldo de bonos. No obstante, el Carf advirtió que las presiones fiscales continúan siendo significativas, especialmente porque los intereses representaron el 29,6% de los ingresos tributarios, un nivel superior al promedio histórico observado para mayo. En materia de financiamiento, el reporte registra una mejora en el comportamiento del mercado de deuda pública. Los Títulos de Tesorería (TES) presentaron valorizaciones relevantes, con una caída promedio de 240 puntos básicos frente al máximo alcanzado en mayo, mientras que las colocaciones de largo plazo ascendieron a $3,9 billones. Al mismo tiempo, la caja en pesos cerró en $20,1 billones, aunque permaneció por debajo del promedio histórico. Para el economista, Diego Montañez Herrera el mayor incremento en la deuda pública lo que va a generar para el país es menor espacio fiscal en el corto plazo. "Mientras avanza el debate fiscal, la deuda del Gobierno Nacional sigue aumentando A junio 2026, la deuda bruta alcanzó $1.167,2 billones: +$74,2 billones en 1 año +362,3 billones desde ago/22 ¿y los 100 billones menos? Más deuda hoy significa menos espacio fiscal mañana". Deuda acelerada Para Luis Fernando Calderón, docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativa de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, este aumento en el indicador es una señal de alerta sobre la velocidad del endeudamiento. "El 60% no activa por sí mismo ninguna restricción —la regla fiscal fija el límite de deuda en 71% del PIB y el ancla prudente en 55%—, pero el país se está alejando del ancla y acercándose peligrosamente al techo", señaló el experto. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) ha advertido que, incluso cumpliendo la senda oficial, la deuda neta seguiría subiendo hasta cerca del 70% en 2028. El dato se conoce a menos de dos semanas del cambio de gobierno, en plena estrechez de las finanzas públicas. En otras palabras, el problema no es la foto de junio, sino la película: cada punto adicional de deuda es menos espacio para inversión y gasto social mañana. A su vez, mencionó que hay cuatro fuerzas actuando al tiempo. La primera es el déficit: con la activación de la cláusula de escape de la regla fiscal, el Confis fijó metas de déficit de -7,1% del PIB para 2025, -5,3% para 2026 y -4,9% para 2027, y todo faltante se cubre con más deuda; analistas de BTG Pactual estiman que el déficit de 2026 podría llegar incluso a 7,1 % del PIB. La segunda es la suspensión temporal del marco de disciplina: la cláusula de escape estará activa entre 2026 y 2027 y solo desde 2028 habría un cumplimiento paramétrico de la regla, lo que en la práctica autoriza un mayor endeudamiento transitorio. La tercera es el hueco de ingresos: tras el hundimiento de las leyes de financiamiento, el propio ministro de Hacienda reconoció que quedaron cerca de $16 billones sin incorporar al presupuesto de 2026, en un presupuesto donde el 93,7 % del gasto es inflexible. Y la cuarta es el costo de la propia deuda: solo en 2026 el servicio de la deuda interna asciende a $149,2 billones, y en 2027 llegará a $140,5 billones, de los cuales $59 billones son únicamente intereses. La deuda, en ese punto, empieza a alimentarse a sí misma. Entre tanto, resaltó que la deuda interna sigue siendo la gran protagonista del indicador, ya que esa composición refleja una estrategia deliberada del Gobierno: financiarse cada vez más en el mercado local, vía TES, y depender menos de préstamos en el exterior. "Esa apuesta tiene lógica financiera: reduce el riesgo cambiario, porque $663,2 billones de esa deuda están denominados en pesos y $236,5 billones en UVR, es decir, obligaciones que no se encarecen con cada salto del dólar. Además, el retroceso de la deuda externa —que pasó de $343,3 billones a $267,4 billones en un año— se explica en parte por operaciones de manejo y por la apreciación del peso, un factor que el Carf califica como externo y transitorio", agregó el académico.