Miércoles, 29 de Julio de 2026

‘Se requieren US$1.000 millones para reforzar transmisión en el Caribe’

ColombiaEl Tiempo, Colombia 29 de julio de 2026

El sistema energético colombiano enfrenta varios desafíos que, para Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo de Energía de Bogotá (GEB), exige decisiones inmediatas

El sistema energético colombiano enfrenta varios desafíos que, para Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo de Energía de Bogotá (GEB), exige decisiones inmediatas. Asegura que el país requiere acelerar inversiones en generación, fortalecer la infraestructura de transmisión, resolver la crisis financiera que afecta a las empresas del sector y avanzar en proyectos estratégicos para garantizar el suministro de electricidad y gas. ¿Cuáles son las principales necesidades y retos del sector energético? El sector atraviesa una situación de fragilidad. Claramente se requiere inversión en generación y el país viene rezagado porque muchos proyectos no han entrado en operación debido a múltiples obstáculos, desde problemas sociales hasta dificultades con los procesos de licenciamiento ambiental. Colombia necesita, por lo menos, 700 megavatios adicionales de potencia firme. Esa capacidad no puede depender únicamente de la energía solar, porque entre las siete y las diez de la noche, cuando desaparece la generación fotovoltaica, se presenta el mayor consumo de electricidad. Hoy los precios en esas horas ya son elevados precisamente porque el país no cuenta con suficiente capacidad de generación para atender la demanda en los momentos de mayor consumo. Pero aumentar la generación no resolverá por sí solo el problema si no se atiende la situación financiera del sector. Existen deudas acumuladas por más de $3 billones provenientes de distintos actores, lo que pone a muchas empresas al borde de la quiebra. Las compañías que generan electricidad con gas podrían quedarse sin capacidad para pagar el combustible y eso exige una solución integral. A ello se suma que la falta de recursos en la región Caribe ha deteriorado el sistema de transmisión regional. Existen subestaciones en la región Caribe que están operando por encima de su capacidad y, debido a las altas temperaturas, pueden presentar fallas que dejen sectores completos de la Costa sin servicio de energía. Para atender esa situación se requieren inversiones cercanas a US$1.000 millones destinadas al fortalecimiento de los sistemas regionales de transmisión, las subestaciones y las líneas. ¿Las soluciones pasan únicamente por aumentar la oferta de energía? No. Tampoco se puede pensar únicamente en producir más electricidad, porque la preocupación de los ciudadanos por el costo del servicio es completamente válida. Desafortunadamente los precios tenderán a aumentar porque el país tiene un rezago importante en infraestructura eléctrica. Por eso también es necesario trabajar en el manejo eficiente de la demanda. La ciudadanía debe aprender a reducir el consumo de energía mediante acciones sencillas, como mantener cerradas las ventanas durante el día para conservar el frío en las viviendas, generar sombra alrededor de las casas, utilizar equipos de aire acondicionado más eficientes y privilegiar ventiladores de techo, que consumen menos electricidad que los ventiladores de pedestal. ¿Qué está ocurriendo con las líneas de transmisión hacia la región oriental del país? Tenemos un problema muy serio. No hemos podido construir varias líneas de transmisión porque algunas personas se han opuesto de manera obstinada y han dado legitimidad a supuestos veedores que utilizan argumentos completamente falsos. Se afirma, por ejemplo, que las torres de transmisión contaminan las fuentes de agua o generan enfermedades. Ninguna de esas afirmaciones tiene sustento. Las líneas de transmisión existen desde finales del siglo XIX y no tiene sentido que hoy se pretenda sembrar temor en la población con ese tipo de argumentos. Como consecuencia, Bogotá se ha convertido prácticamente en una isla eléctrica. Hoy no existe suficiente capacidad para traer energía desde otras regiones del país cuando sea necesario. A eso se suma que la cordillera Oriental genera altos niveles de sedimentación y tanto Guavio como Chivor requerirán mantenimientos mayores. Si cualquiera de esas centrales deja de operar temporalmente, Bogotá dependería principalmente de Termozipa y la capacidad no sería suficiente para abastecer toda la demanda de la región. Por eso las líneas Sogamoso-Norte y Norte-Nueva Esperanza, que permiten transportar energía proveniente de Chivor, son absolutamente esenciales. Llevan cerca de diez años enfrentando obstáculos por razones que considero completamente absurdas. Ya no existe margen para seguir aplazándolas. ¿En qué estado se encuentran esos proyectos? Gracias al apoyo de la ministra Irene Vélez hemos logrado avanzar significativamente en los procesos de licenciamiento. Prácticamente todo está aprobado y únicamente faltan algunos trámites con la Corporación Autónoma Regional de Santander. ¿Cuántas torres faltan para terminar las obras? Entre los dos proyectos estamos hablando de más de 300 torres. Tenemos la capacidad de construirlas dentro del plazo previsto.
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