Anif propone un ajuste del gasto por $53 billones
El centro de estudios e conómicos Anif propuso que el próximo Gobierno centre su estrategia de consolidación fiscal en un ajuste del gasto público cercano a $53 billones, equivalente a 3% del Producto Interno Bruto (PIB), como mecanismo para fortalecer las finanzas públicas
El centro de estudios e conómicos Anif propuso que el próximo Gobierno centre su estrategia de consolidación fiscal en un ajuste del gasto público cercano a $53 billones, equivalente a 3% del Producto Interno Bruto (PIB), como mecanismo para fortalecer las finanzas públicas. El planteamiento combina una reducción del gasto de funcionamiento, una revisión de la inversión pública y medidas para acelerar el crecimiento económico, con el propósito de mejorar la sostenibilidad fiscal sin depender exclusivamente de mayores ingresos tributarios. La propuesta parte de la premisa de que el principal desafío de las finanzas públicas pasa por mejorar la calidad y la eficiencia del gasto. En ese contexto, Anif sostiene que "el componente central de la propuesta corresponde al ajuste del gasto público", al considerar que el margen de maniobra del próximo Gobierno exige priorizar los recursos disponibles y orientar el presupuesto hacia iniciativas con un mayor impacto sobre la actividad económica y la estabilidad fiscal. Según las estimaciones del centro de estudios, es posible reducir el gasto de funcionamiento en $14 billones, equivalentes a 0,7% del PIB, mediante una estrategia de austeridad administrativa y la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles. Esta última medida tendría como objetivo disminuir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), uno de los componentes que ha presionado las finanzas públicas durante los últimos años. El mayor esfuerzo recaería sobre el gasto de inversión. Anif estima que este componente permitiría generar ahorros por $27 billones, equivalentes a 1,4% del PIB, mediante una estrategia de racionalización del gasto contractual y una revisión de la ejecución presupuestal. La propuesta no plantea eliminar la inversión pública, sino reorganizarla bajo criterios de eficiencia, focalización y priorización de proyectos con mayor capacidad para impulsar el crecimiento económico. El documento enfatiza que "más allá de plantear un recorte en la inversión, el objetivo es fortalecer su eficiencia y focalización". Bajo esa lógica, plantea revisar la asignación de recursos para concentrarlos en iniciativas estratégicas y mejorar la ejecución efectiva del presupuesto, con el fin de aumentar el impacto económico de cada peso destinado a inversión pública. Uno de los argumentos centrales de la propuesta está relacionado con la calidad de la inversión pública. Según las estimaciones de ANIF, durante 2026 únicamente el 35% del gasto de inversión corresponde a proyectos efectivamente productivos, una situación que, a juicio de la entidad, abre espacio para replantear la composición del presupuesto sin afectar necesariamente la capacidad de inversión del Estado. En ese contexto, la organización propone una estrategia de racionalización del gasto basada en la priorización de proyectos, la reasignación de recursos hacia iniciativas estratégicas y la revisión de los subsidios públicos para mejorar su focalización y eficiencia. El propósito es elevar el rendimiento económico del presupuesto y fortalecer la capacidad del Estado para impulsar sectores con mayor potencial de crecimiento. La propuesta también señala que la consolidación fiscal no puede descansar únicamente sobre el ajuste presupuestal. En el documento del centro de estudios se advierte que "además del ajuste en el gasto público, la consolidación fiscal solo será sostenible si está acompañada de un mayor crecimiento económico", lo que lleva a complementar la estrategia con medidas orientadas a dinamizar la actividad productiva del país.