Lunes, 10 de Agosto de 2026

Objetivo inevitable

UruguayEl País, Uruguay 10 de agosto de 2026

El comienzo del dragado de mantenimiento del Puerto de Montevideo es un avance importante.

El inicio del dragado para recuperar y mantener las profundidades operativas en el Puerto de Montevideo es una señal alentadora para la navegación, el comercio y las demás actividades. Los trabajos incluyen la Dársena II y sus sectores de atraque, el Antepuerto y la Dársena Capurro. Los trabajos son realizados por una draga china perteneciente a la compañía Shanghái Dredging Company (SDC), y suponen una inversión de US$ 20 millones.

Es aconsejable distinguir entre la coyuntura y el largo plazo. Aunque se ha producido una caída del movimiento de contenedores del puerto, como resultado de la disminución de los contenedores en transbordo en los tráficos con Paraguay, también existen circunstancias que podrían continuar impulsando su futuro desarrollo. De nosotros dependerá convertir esas oportunidades en realidades.

A pesar de las coyunturas desfavorables, la demanda y la oferta globales por transporte marítimo continuarán aumentando. Nuestra región no permanecerá al margen de ese proceso. Así lo auguran las inversiones en buques e instalaciones para los tráficos de la Hidrovía que se traducirán en una creciente demanda por puertos marítimos. Parecería razonable pensar en que el movimiento de buques y cargas del puerto de Montevideo seguirá creciendo (como la ha hecho en las últimas décadas).

La capacidad de carga de la flota mercante mundial se incrementará debido al aumento del tonelaje mundial y las mejoras de la eficiencia de la operación de los buques. La industria naviera continuará invirtiendo en buques de mayor tonelaje, en su permanente búsqueda de economías de escala. Junto con la capacidad de carga se incrementan las dimensiones de las naves, su eslora, manga, puntal y el calado de diseño. Es lo que ha sucedido hasta ahora. En el caso de los graneles y de los buques especializados en su transporte, en el año 2000 el puerto manejó 1,6 millones de toneladas (carga y descarga); en el 2010 manejó 2,5 millones de toneladas de graneles; y el año pasado manejó 3,9 millones de toneladas. Otro caso es el de los embarques de celulosa (y de los insumos para la industria) en la terminal especializada. Estos desarrollos cambian el perfil de Montevideo, de ser un puerto especializado en contenedores para convertirse en uno más diversificado.

Esas tendencias representan oportunidades. Pero, como indica la evolución del puerto en las últimas décadas, también imponen exigencias. El tonelaje promedio de los buques portacontenedores que llegó al puerto pasó de 35.596 toneladas de registro en el 2010, a 65.384 toneladas de registro el año pasado. En el caso de los graneleros, el tamaño promedio pasó de 26.571 toneladas de registro en el primer año a 31.800 toneladas en el segundo.

¿Qué sucede con el calado operativo de los buques que llegan a Montevideo? Éste depende de las profundidades del Canal de Acceso y del puerto mismo. Es decir, del dragado.

El año pasado los portacontenedores entraron con calados promedio de 12,88 metros y los graneleros con calado de 12,34 metros. En algunos casos se han cargado buques a un calado de 13 metros. Los nuevos muelles de TCP podrán recibir buques con calados aún más importantes. Todo sugiere que la profundidad de -14,00 metros es un objetivo inevitable.

Pero no suficiente.
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