"La casa del dragón" prepara su gran final
El spin-off de "Game of Thrones" cerró anoche su tercer ciclo y alista ahora el último. Showrunner y protagonista dan detalles.
"La casa del dragón", uno de los mayores éxitos de audiencia de esta década, prepara el camino para su final. Anoche, la serie de HBO emitió el último capítulo de su tercera temporada, que mostró la batalla de Tumbleton, evento clave en la novela "Fuego y sangre", en la que se basa la serie. Un cierre que es la antesala de la cuarta y última temporada de la historia, aunque esta no llegará a la pantalla hasta 2028.
Ryan Condal, showrunner de la serie, cuenta que desde el principio, mientras trazaban la línea narrativa de la temporada, querían empezarla y terminarla con una gran batalla. Por eso, el primer episodio de este ciclo mostró la batalla del Gaznate, y el último, la de Tumbleton. "Sentimos que sería divertido enmarcar la temporada con dos de las mayores secuencias que hemos hecho", asegura en una conferencia en la que participó "El Mercurio". "A estas alturas, la trama ha llegado a un punto máximo de intensidad, hay muchas grandes secuencias. La pregunta es cómo las entrelazas, quiénes son los personajes que estarán presentes, porque a veces en el libro pasan cosas, pero no está claro cuáles de los personajes estaban ahí para presenciarlo. En esta temporada, sentamos las bases para una retribución en la cuarta temporada".
"La casa del dragón" es el primer spin-off de "Game of Thrones" que vio la luz (un primer intento fue cancelado luego de filmarse un piloto) y dejó claro que aún hay una audiencia potente para la saga épica creada por George R. R. Martin. Su primera temporada, estrenada en 2022, promedió 29 millones de espectadores por episodio solo en EE.UU., y aunque el segundo ciclo tuvo una leve baja, el tercero estabilizó los ratings . El primer capítulo de este ciclo acumuló 21,5 millones de espectadores en los primeros tres días. La trama es una precuela de "Game of Thrones" y muestra un momento clave en la historia de la casa Targaryen, cuando sus miembros inician una guerra civil por el poder, conocida como "la danza de los dragones".
También ha estado marcado por cierta controversia, después de que Martin criticó los cambios que ha hecho la serie a su libro, lo que Condal en el pasado ha llamado "decepcionante".
Pero tanto el showrunner como la protagonista, Emma D'Arcy, tienen clara la historia que quieren contar. "Desde el primer episodio, esta historia ha sido sobre si el reino puede aceptar a una mujer como líder", explica.
Esa mujer es Rhaenyra Targaryen, el personaje de D'Arcy, quien al comienzo de la ficción era la heroína a la que la audiencia podía apoyar, pero con el paso de los episodios, y en particular en esta tercera temporada, ha ido descendiendo cada vez más en la tiranía. "Quería asegurarme de que su viaje fuera uno legible", dice la actriz. "Si vamos a ser mejores en proteger la democracia, que parece cada vez más frágil, tenemos que ser más inteligentes en entender los comportamientos de líderes dictadores. Tanto Ryan como yo vimos una oportunidad de intentar que la audiencia entendiera el comportamiento de ella. Y desde un punto de vista actoral, se sentía mucho más interpretable pensar en la empatía y cómo se ve dañada por ciertos eventos, más que solo pensar en su relación con el autoritarismo". Agrega que, desde el principio, quiso poner a prueba la lealtad de la audiencia hacia Rhaenyra. "Si íbamos a tomar en serio esta idea de las distintas formas de liderazgo, la pregunta sobre de qué lado estás debería volverse ingenua".
Sobre la cuarta temporada, Condal asegura que será "increíble" y "más grande y loca" que la tercera. "Ha sido un privilegio contar una historia en que puedes controlar cuándo y cómo será el final. Será una última temporada que estará a la altura".