El Comercio, Perú
11 de agosto de 2026
Según el IGP, el último fin de semana se registraron movimientos telúricos de entre 4,3 y 5 de magnitud.
Desde el 18 de julio, cuando se registró un sismo de 5,4 de magnitud ?que dejó seis fallecidos, más de 70 heridos y cerca de 2.764 damnificados, así como 407 viviendas destruidas y 738 casas con daños moderados?, la provincia de Chupaca, en Junín, soportó un total de 21 movimientos telúricos. Así lo informó la agencia Andina que conversó con el jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera.Entre los más recientes movimientos están los registrados el viernes 7, de magnitud 5; el sábado 8, de 4,7; y el domingo 9, de 4,3.El especialista indicó que la actividad sísmica se concentra a lo largo de la traza de la falla Altos del Mantaro, que se reactivó con el sismo de 5,4, y que los eventos se producen aproximadamente en los mismos niveles de profundidad.Asimismo, explicó que, por sus características, los eventos telúricos reportados después del sismo principal corresponden a réplicas, las cuales generalmente presentan magnitudes menores que el evento principal. El jefe del IGP destacó que las réplicas se vienen espaciando en el tiempo, lo que constituye una señal de que el área donde ocurrió el sismo principal avanza hacia una estabilización.Sobre el riesgo sísmico en Chupaca y Chongos Bajo, dos de las zonas afectadas por el sismo del 18 de julio, Tavera señaló que los daños observados permiten identificar un factor determinante: la vulnerabilidad de las edificaciones.Precisó que las viviendas que sufrieron mayores daños fueron principalmente las construidas con adobe, mientras que las edificaciones de concreto presentaron, en su mayoría, una mejor respuesta ante el movimiento. Tavera también resaltó que no es posible establecer cuándo terminará la secuencia de réplicas ni anticipar con precisión la ocurrencia de nuevos eventos. Por ello, remarcó la importancia de seguir estudiando el comportamiento de las fallas tectónicas y de utilizar la información científica disponible para reducir la vulnerabilidad de las poblaciones expuestas.